Camino Portugués a Santiago por la costa. Etapa 10: Vigo-Redondela

El lenguaje es como el camino. No puede ser percibido todo de una vez, porque, ya sea escuchado o leído, se despliega en el tiempo.

Solnit, Rebecca. Wanderlust, Capitán Swing 2015 pg 390

En nuestra décima etapa de esta variante del Camino de Santiago vamos a atravesar Vigo para salir de la ciudad por el barrio de Teis y por la Senda de la Traída de Aguas cruzaremos los lugares de Paradela, Parada y Trasmaño. Tras alcanzar Randle y Portela, descendemos hacia Cedeira para alcanzar Redondela en donde confluyen el camino Portugués del Interior con esta variante.

Iniciamos la etapa cruzando la ciudad de Vigo subiendo por la Calle Urzaiz, una de las más populosas de la ciudad y en la que a estas horas coincidimos caminantes y trasnochadores. Por el camino encontramos diversos elementos ornamentales y arquitectónicos. Igualmente, encontramos diversas muestras de arte urbano en las que los artistas urbanos han plasmado su buen hacer. A pesar de que se dice que la salida de Vigo es un poco caótica, en nuestro recorrido no hemos dejado de ver flechas amarillas y conchas que nos han balizado el camino.Llegamos al popular barrio del Calvario, pasamos junto al mercado municipal y, un poco más adelante llama la atención la iglesia de los Picos, muestra de arquitectura contemporánea. Finalmente dejamos Vigo “oficialmente” por el barrio de Teis y, junto a la fuente de Pouleira el camino se une a la Senda da Traída das Augas. Unas ondas verdes y amarillas nos indican por donde debemos caminar. La senda es compartida con ciclistas y tráfico rodado por lo que hay que extremar las precauciones. En este tramo vamos encontrando numerosas fuentes, todas ellas con agua abundante.

Iremos saliendo a pistas en el bosque y a asfalto en una parte bastante tranquila y en la que podemos ver la boca de la Ría de Vigo, con las islas Cíes al fondo, las bateas de mejillones por doquier y las industrias auxiliares del puerto vigués. Pronto llegamos a uno de los puntos más bonitos del recorrido, una preciosa cascada que hace el Rego Fondón, donde además de una fuente hay unas mesas para hacer un alto en el camino si es necesario. Vale la pena subir por unas escaleras que remontan el torrente, porque la sensación es inigualable.

Hacia el km 10 del recorrido alcanzamos el punto más alto de la jornada y comenzamos a ver la silueta del Puente de Rande y la Bahía e Isla de San Simón. Pasada una fuente en el km 13 del recorrido iniciamos una pronunciada bajada que nos lleva hasta Cedeira. Pasamos cerca De la Iglesia de San Andrés en dirección a la parroquia de O Cruceiro, pasamos junto al pazo de Vilavella y una pronunciadísima pendiente nos deja ya en las calles de Redondela. Pasamos por un túnel bajo las vías del tren, caminamos unos 600 metros por el arcén de la N-522 (con mucho tráfico) y llegamos a una rotonda donde confluyen el camino Portugués del interior y el de la costa. Seguimos las flechas amarillas y paramos el recorrido junto al albergue municipal de la población en la Casa de la Torre.

En resumen, ha sido una etapa muy corta, escasos 16 km que nos ha permitido llegar al alojamiento muy pronto, asearnos y dar un breve paseo hasta la hora de comer y que nos ha dejado libre la tarde para conocer un poco mejor esta localidad con un rico patrimonio urbanístico y gastronómico.

Por la tarde salimos a dar un paseo para conocer el rico patrimonio artístico de Redondela. Durante la tarde hemos visitado:

  • los dos viaductos construidos a finales del siglo XIX. El de Pontevedra, construido entre 1881 y 1884 o viaducto nuevo, y el de Madrid construido ente 1872 y 1876 también conocido como viaducto de Redondela.
  • Pazo de Peton o Santa Teresa del s. XVII
  • Casa da Torre, actual albergue de peregrinos, edificada en el XVI por la familia Prego de Montaos
  • Casa da Alfóndiga o Torre de Reboreda, ligada al mayorazgo del mismo nombre debe su nombre actual al antiguo mercado de semillas.
  • Convento de Vilavella, fundado en el siglo XVI por los Prego de Montaos adaptado a vivienda por el propietario de las conservas JOB actualmente se utiliza para evento sociales.
  • la Iglesia de Santiago y la casa parroquial
  • Antigua casa del Concello, posteriormente almacén de sal conserva un escudo de Redondela de 1700
  • Capilla de Santa Mariña construida en 1870 sobre otra anterior dedicada a esta santa gallega alberga diferentes imágenes religiosas del escultor Ramón Núñez.
  • Fonte do Muro por la escultura que decora la parte superior. A sus aguas se le atribuyen propiedades curativas.
  • Zona de especial protección Estuario Alvedosa. Con pasarelas y lugares para avistar las aves.

Todo el recorrido de la mañana ha quedado registrado en este track.

Camino Portugués a Santiago por la costa. Etapa 9: Baiona-Vigo

He decidido hacer arte utilizando líneas y recintos, o bien piedras y días

Long, Richard. Heaven and Earth. Tate Gallery copia archivada de la exposición

En nuestra novena etapa de este camino vamos desde Baiona hasta Vigo, la mayor ciudad de Galicia y en la que vamos a disfrutar de variadas muestras arquitectura popular, algunos pazos históricos y cruceiros muy originales.

Comenzamos a caminar en Baiona en la plaza junto a las Iglesias de Santa Liberata y Santa María de Fora, pasamos por la plaza del Concello, el Museo de historia de Baiona hasta llegar a la Fonte de Zeta del siglo XVII. Un poco más adelante nos encontramos el Cruceiro de la Santísima Trinidad uno de los pocos con baldaquino y con pinturas policromadas. Continuamos el camino para pasar un puente con lavadero sobre el río Baiña y entrar en el barrio de Sabarís. Esta parte del camino es pródiga en fuentes porque unos cientos de metros más adelante encontramos la Fuente de Gafos y a escasos cien metros encontramos la fuente de Pombal bajo una arcada. El camino llega a una rotonda con un monumento dedicado a los peregrinos. Pasamos otro puente sobre el río Groba y, finalmente llegamos al imponente puente románico de A Ramallosa (en obras) que salva el río Miñor. Tiene arcos de medio punto combinados con arcos ojivales y otros suavemente apuntados con un doble sistema de tajamares para combatir la fuerza del Río y de las mareas.

Entramos en el Concello de Nigrán por un paseo fluvial, el camino do Souto y continuamos por el camino de Rosiña hasta alcanzar el núcleo de Nigrán. Por el camino pasamos junto a los pazos de Urzaiz y Cea ya en subida por el monte Sanromán hasta llegar a la parroquia de Priegue, aún en el Concello de Nigrán. Aquí encontramos a nuestros amigos coreanos de ayer junto a un grupo de compatriotas y nos agrupamos junto al banco de Paco, un banco jacobeo muy instagramable con sello e indicaciones de distancias a diversos lugares. La carretera comarcal PO-550 nos acompaña en esta parte del camino. En ella nos encontramos con Mintxo, técnico de sonido de Rosendo durante veinte años y con el que departimos unos minutos.

Continuamos por el camino hasta llegar a los montes de Saians, un bucólico monte en el que vamos a encontrar una ruta por diversos molinos hidráulicos. Al llegar a la cima y junto al hito que nos indica que faltan “solamente” 115 km hasta Santiago y con unas fabulosas vistas sobre las Islas Cíes encontramos a Nikki y Andy, una pareja de australianos que hacen su primer camino y con los que nos hemos ido cruzando a lo largo de la mañana. El descenso nos lleva por la ruta de los molinos, algunos de ellos naviculares, cercanos al Castro de Medoña. En este descenso encontramos algunas fuentes y una bonita cascada en la Fraga de Gontade.

El descenso finaliza en la carretera de Camposancos que seguiremos varios km. Por allí podemos ver la Iglesia de Salvador de Coruxo con tres ábsides semicirculares de tipo románico con ventanillas del mismo estilo. Al llegar a una rotonda nos desviamos a la izquierda hacia la playa de Samil, lugar de ocio y encuentro de muchos vigueses. Sin llegar a la playa, tomamos el Paseo Fluvial del Río Lagares que nos lleva casi hasta el centro de la urbe. El paseo fluvial nos permite disfrutar de sus humedales, algunas sombras y la fauna habitual de patos y aves fluviales. Detenemos la ruta junto al Estadio Balaidos para dirigirnos a nuestro alojamiento.

Esta etapa ha sido algo más dura que las anteriores pero ha sido muy bonita y agradable, lástima de los larguísimos tramos por el asfalto, tanto de la carretera PO-550 como por la entrada a la enorme ciudad de Vigo.

Todo nuestro caminar ha quedado registrado en este track.

Camino Portugués a Santiago por la costa. Etapa 8: Viladesuso – Baiona

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

Levi, Primo. Si esto es un hombre. 2002, pg 169

Nuestra octava etapa de este camino comienza en la parroquia de Viladesuso en el Concello de Oia. Sobre el papel era una etapa bastante llevadera, pero si a eso le quitamos los tres km que adelantamos ayer, se nos ha quedado un paseo bastante cómodo.

Comenzamos a caminar a las 8:15 de la mañana. Hemos desayunado en la gasolinera donde hemos vuelto a encontrar a Daniel, uruguayo al que conocimos durante la cena. Nos ofrece unas galletas que le sobran y nos despedimos. Él quiere pasar hoy de Vigo, por lo que puede que ya no lo volvamos a encontrar. Cuando salimos del Albergue ya no quedaba nadie, somos los últimos en salir. Para no perder el hábito comenzamos caminando por el carril bici compartido de color amarillo junto a la carretera local. Afortunadamente, en menos de un km nos desviamos a la derecha por un camino rural asfaltado con muy poco tráfico a esas horas. La mañana está muy agradable para caminar y el océano, un poco más saltarín que ayer, deja una húmeda bruma en el aire que refresca el ambiente algunos grados. Entre los muros que cercan las fincas ganaderas vamos llegando a la parroquia de Mougás, aún en el Concello de Oria. En un pequeño altozano, los caminantes han ido dejando junto a uno de los hitos del camino un montoncito de cantos decorados. La mayoría se lo ha currado y hay auténticas obras de arte.

A partir de este punto nos acercamos nuevamente al océano entre muros de piedras. El paseo es bastante apacible, al tiempo que nuevos elementos etnográficos se unen al paisaje. En este caso algunos molinos de viento en diverso estado de conservación entre los que destaca el reclamo del Camping O Muiño que parece acabado de construir. Un poco más adelante volvemos al carril bici junto a la carretera y nos encontramos con una pareja coreana que encontramos ayer en el Albergue. Caminaremos a la par hasta que comience las subidas del final. Frente al restaurante O Pedrusco vemos la Pedra Rubia y nos vamos acercando a la parroquia de As Mariñas. Antes de entrar al lugar , tenemos que cruzar la carretera y comenzar a subir por la Estrada da Portela, por la que tenemos que cruzar una portilla que nos permite cruzar una finca particular con caballos en libertad, y deberemos cerrarlas tras nuestro paso. La empinada calzada (probablemente de origen romano) está empedrada y se aprecian las marcas de las viejas rodadas. Tras unas fuertes rampas alcanzamos el punto más alto de la etapa mientras disfrutamos de una bella imagen del Faro de Cabo Silleiro. El descenso se realiza por la misma calzada empedrada bajo un bosque de eucaliptos. La bajada que nos llevará hasta Baredo y sus casas, pasando por el cruceiro de O Sinal, cruzando el arroyo del mismo nombre y el comienzo del paseo fluvial de los molinos de Baredo.

Al poco giramos a la derecha hasta alcanzar el Caminho do Río Pequeno continuamos por el asfalto y ya tenemos unas buenas vistas sobre las Islas Cíes a la entrada de la ría de Vigo. Una curva pronunciada a la izquierda y seguimos por el monte, hasta alcanzar un área recreativa donde realizamos una breve parada para disfrutar de las vistas y tomar algo de fruta. Cruzamos la AG-57 por un alto viaducto que nos conduce a un par de áreas de descanso y al barrio de Percibilleira, desde donde ya se divisan Baiona y su fortaleza. En el descenso de este segundo alto encontramos una bonita fuente “gótica” y un pozo muy bucólico. El resto del descenso lo hacemos ya por el casco urbano de Baiona. Pasamos al lado del campo de fútbol y del cementerio hasta llegar a una bonita plaza en la que están la iglesia de Santa Liberata y la ex colegiata de Santa María. Cerramos la ruta en este punto ya que nuestro alojamiento hoy está a unos cientos de metros.

Como hemos llegado pronto a Baiona, después de la comida hemos hecho una interesante visita turística. Nos hemos acercado al puerto, donde se encuentra una réplica de la carabela la Pinta, varios monumentos a la “arribada” de Martín A. Pinzón con la noticia del “descubrimiento” de América, algunos homenajes a los marineros de Baiona que estuvieron en la primera circunnavegación con Magallanes y Elcano, y un Paseo por el Monte Boi o Monterreal en el extremo sur de la ría de Baiona. Se trata de un recinto amurallado que actualmente acoge el Parador Nacional y que, en el pasado, protegió la Ría de Baiona de los ataques de ingleses y portugueses.

En resumen, ha sido un día bastante completo con una etapa sencilla y sin excesivas complicaciones completada con una visita turístico cultural de las que nos gustan a nosotros.

Toda la caminata de la mañana ha quedado recogido en este track.

Camino Portugués a Santiago por la costa. Etapa 7: A Pasaxe– Viladesuso

La inmensidad está en nosotros.

Bachelard, Gastón. La poética del espacio. 1981, pg 169

Retomamos el Camino Portugués a Santiago por la costa que dejamos en suspenso el 11 de noviembre de 2022 cuando llegamos a la localidad portuguesa de Caminha. Como recordaréis, lo dejamos mientras negociábamos con el barquero el cruce del Río Miño (en realidad, tampoco nos quedaban ya más días de vacaciones). En aquella ocasión no hicimos negocio porque en el balance de la negociación tuvo más peso la lubina que le esperaba al barquero en unos minutos.

Bien. Ahora retomamos aquel camino con tiempo suficiente y ánimo bien dispuesto. Ayer, viajamos hasta la localidad de A Guarda (Pontevedra) y hoy hemos comenzado la ruta en el lugar en el que nos hubiera dejado la barca aquel remoto día de noviembre, en el coqueto puerto de A Pasaxe en el Concello de Camposancos. Ha salido un día espléndido y, como ayer por la tarde hicimos una visita turística por el Monte de Santa Trega (Santa Tecla) con subida a las dos cimas que lo conforman, hemos optado por seguir un camino alternativo al camino “oficial” que va bordeando la desembocadura del Río Miño y la parte sudoccidental del citado monte. El camino discurre por una cuidada senda que bordea el “esteiro” de la desembocadura del Miño y en el que disfrutamos de este gran humedal con su gran variedad ornitológica y una vegetación exuberante. En ocasiones, el camino transita por una pasarela de madera desde la que avistamos el Fuerte da Insua, en medio del océano Atlántico. Situado en un islote rocoso, actualmente se encuentra en estado semi ruinoso.

Junto a la desembocadura del Miño, en un bosque de coníferas, el artista local Xosé Cavaleiro ha realizado una intervención en algunos árboles en los que ha recreado algunos de los petroglifos del Castro de Santa Trega en los que apreciamos laberintos, trisqueles, nudos de Salomón, disco solares etc.. Un poco más adelante observaremos las salinas rupestres, que se remontan a época romana y nos da idea de la importancia que en el Imperio Romano tenía este condimento. Un poco más adelante nos encontramos con el alegre colorido de las fachadas de los edificios de A Guarda. Nos encontramos con lo monumentos dedicados a los pescadores y a los marinos desaparecidos, muestra de la importancia de la mar en estos lugares. Hacemos una parada técnica para tomar un café y continuamos.

Lo hacemos por otra cuidada senda que nos lleva hasta el museo del Mar, localizado en una antigua fortaleza restaurada a finales del siglo XX. Continuamos por un camino pegado a la costa y ahora vamos encontrando los restos de algunas cetáreas que servían para mantener fresco el marisco hasta el momento de la venta. Destacar la Cetárea Redonda de tamaño y forma imponentes. Aquí encontramos a Eva y Elena, dos mujeres finlandesas con las que caminamos un trecho e intercambiamos información sobre el camino. Todo el recorrido está salpicado de Áreas Recreativas y de descanso con excelentes miradores sobre el océano que, incluso en un día tan bueno como el de hoy, se muestra impetuoso y brusco. El idílico paseo se termina cuando el camino nos deja en el arcén de la carretera PO-552 en un carril bici pintado de amarillo que nos separa levemente del tráfico rodado.Algunos tramos el camino nos separa de la carretera y nos transporta bajo ligeros y frescos bosquecillos a la siguiente confluencia con la carretera local.

Al poco vemos la Ermita de San Sebastián junto a un pétreo crucero en la que encontramos dos parejas de caminantes ingleses. Tras el intercambio de saludos de rigor, sellamos la credencial y continuamos nuestro camino ya en el Concello de Oia. En unos cientos de metros nos adentramos entre las casas de este municipio encontrando los restos de algún molino, vetustas escaleras y alguna que otra fuente. A la vista del fastuoso Monasterio de Santa María de Oia encontramos un local hostelero en el que paramos para otra parada técnica y la correspondiente reposición de fuerzas. En teoría, la etapa iba a acabar aquí, pero razones logísticas nos obligan a llegar hasta Viladesuso, por lo que a la hora de comer tenemos que comer.

Retomamos la caminata bajo la imponente fachada del Monasterio (en restauración, por lo que no podemos sino asomarnos ligeramente a la Iglesia, por un camino entre muros de piedra y prácticamente llano. La senda es fácil de caminar, incluso después de la comida, y prácticamente llana. Diversas fincas dedicadas a la ganadería bovina, bordean el camino mientras vamos viendo en lontananza las primeras edificaciones de Viladesuso. En unos tres kilómetros llegamos hasta Viladesuso, aún en el Concello de Oia y tomamos posesión de nuestro alojamiento.

Antes de recapitular la etapa de hoy, comentar que ayer por la tarde hicimos una interesantísima visita cultural por el Monte de Santa Trega. Además de subir las dos cimas que lo corona (del Facho (antorcha) y de San Francisco con vértice geodésico) visitamos De Castro de Santa Trega, el primer poblado castreño excavado en Galicia, con una gran extensión y dos barrios, el barrio Calvo y el barrio de Mergelina, el primero de ellos rodeado de una potente muralla el de mayores dimensiones de la provincia de Pontevedra y, posiblemente de Galicia. Junto a la cima de San Francisco, se encuentra el museo arqueológico de Santa Trega (MASAT) en el que está depositados muchos de los restos arqueológicos recuperados del Castro. Todo el monte tiene una red de senderos señalizados que nos llevan a lugares emblemáticos como la Pedra Furada, o a miradores sobre la desembocadura del Miño, Caminha, y las montañas de Portugal. Esta exhaustiva visita vespertina ha sido lo que nos ha llevado a hacer la ruta alternativa por toda la ribera del Miño y la costa Atlántica.

Al final, nos ha salido una etapa de 24,90 km, sin excesivas dificultades, prácticamente llana y con dos partes muy diferentes. Una primera muy agradable por todo el Concello de A Guarda y una segunda parte un poco más tediosa con esos kilómetros junto a una carretera local por asfalto que siempre cansan bastante. Con el avance hasta Viladesuso se nos ha quedado una etapa para mañana bastante más corta en la que esperamos seguir disfrutando de este camino por la costa.

Todo el caminar de hoy ha quedado registrado en este track.

Circular por Lentegí: Poza de las Ánimas, Puntal de Las Cebadillas Barrancones cabecera Río Lentegí

No dejamos de caminar porque envejecemos. Envejecemos porque dejamos de caminar.

Mitchell, Finis. Wind River Trails, University of Utah press, 1999

 En esta ocasión vamos a hacer una ruta en las inmediaciones de la localidad de Lentegí, situada en el Valle del Río Verde, dedicada principalmente al cultivo de frutas subtropicales, especialmente al níspero. En los últimos años se ha convertido en un destino turístico de aventura con la práctica del barranquismo, la escalada, el ciclismo de montaña o el parapente.

A unos 4 kilómetros del pueblo en el camino de la Cuesta de la Arroba, en el conocido como paraje de las Viñas, se encuentra el inicio del sendero PR -A 440 Jaloche-Cortijo de Lizardo, homologado en 2020 por la FAM que discurre por sendas, pistas y caminos rurales. El sendero PR-A 440 traza un recorrido circular en el que vamos a disfrutar de los mayores atractivos de la zona: un recorrido por el barranco del Río Lentegí en una zona de pozas muy bonitas, un paisaje agreste con una fuerte subida de cerca de 800 m de desnivel, vistas a Sierra Nevada, Valle del Río Verde, la Costa Tropical desde el puerto de Motril a Almuñécar alternando el paso por senderos tradicionales con pistas rurales y agrícolas. En el comienzo del sendero, junto al panel informativo se han habilitado dos zonas de aparcamiento con capacidad para tres o cuatro coches no muy grandes.

Dejamos el coche en esta zona y comenzamos a caminar descendiendo por un antiguo camino de herradura conocido como la Cuesta de la Olla, que serpentea por la ladera de la montaña hasta llegar al paraje de Los Barracones, punto de unión del Barranco de Guardajama con el Río Lentegí, donde encontraremos un área de descanso denominada Haza de Las Ánimas. En este punto hay un panel informativo y una bifurcación que nos lleva a la Poza de las Ánimas, unos cientos de metros más abajo en el curso del Río Lentegí. En esta zona se suele practicar el barranquismo y en ella nos encontramos con un grupo de jóvenes preparando esa actividad

Regresamos a la bifurcación y la senda continúa río arriba hasta llegar a la Fuente del Cascajal, donde se inicia la subida por una pronunciada pendiente de aproximadamente 2 km de longitud por las faldas del Cerro Jaloche, por el paraje de Las Cebadillas, hasta llegar a un carril de tierra situado a la altura del Tajo Melión , donde podemos ver los restos del Cortijo Lizardo. Continuamos nuestro recorrido siguiendo el cortafuegos hasta alcanzar, posteriormente, una senda que nos conduce hasta las faldas del Jaloche.   Comenzamos un tramo en el que disfrutaremos de espectaculares panorámicas. En el collado hay una bifurcación que nos dirige, opcionalmente, al Mirador de la Majada de los Lobos, o continuaremos el recorrido del PR siguiendo un carril por un bosque de grandes pinos de repoblación que nos lleva hasta la Caseta de los Cazadores

Desde la caseta una nueva senda nos lleva a las impresionantes vistas del Valle del Río Verde, que se pueden observar desde el Puntal de los Pollos. Desde este punto, ya en constante descenso, siguiendo dicha senda llegamos al dique de contención del Barranco de la Arroba donde bajaremos al cauce del barranco para llegar a la fuente del Barranco de la Arroba con un hilillo del agua.

Continuamos por la senda, en ligera subida hasta llegar al tranco Piedra Azul, donde recuperamos el carril que pasa por Aguas Blanquillas y nos conduce hasta los cortijos de Guardajamas, donde se hay un manantial que hace posible el cultivo de regadío en la Vega de Lentegí, dedicada , como decíamos al principio, al cultivo del níspero. El sendero se une en el carril al recorrido PR-A 407 Puerto Viejo, cerca del Barranco del Palmito, en la zona de Guardajamas, donde veremos una cueva impresionante al lado del camino. Aproximadamente a un kilómetro de la cueva está el aparcamiento en el que hemos dejado el coche y, siguiendo el carril, se llega a la zona del polideportivo de Lentegí.

Ha sido una mañana bastante intensa, en una ruta de dificultad media-alta por la distancia y el desnivel superado, el recorrido está bien señalizado con suficientes balizas y paneles informativos, espectacular en la variedad de paisajes con una naturaleza un poco salvaje. Aunque la ruta está bien señalizada, un track, como éste que dejo en wikiloc, da mucha confianza.

Subida invernal a Pico Mágina y Peña Jaén con el GM Grupo Verde de Gerena

Allí, a solas con la montaña volvía mi vista espiritual de las cumbres de aquella a las cumbres de mi alma, y de las llanuras que a nuestros pies se tendían a las llanuras de mi espíritu. Y era forzosamente un examen de conciencia. El sol de la cumbre nos ilumina los más escondidos repliegues del corazón.

Unamuno, Miguel de. El silencio de la cima, 1911, citado en Pérez Casado y Encinas Martín. Peña de Francia, historia, arte y entorno, Ed San Esteban, 2003

Ya en 2018 hicimos esta ruta con nuestros amigos del GMGVG partiendo desde el cortijo de la Tosquilla. En esta ocasión lo hacemos desde el Cordel del Abrevadero de la fuente del Espino, en un recorrido con algo más de dificultad. En esta ocasión, además, las borrascas de la semana pasada han dejado muchas placas de nieve que pueden dificultar el avance por el camino. En principio, queremos hacer las tres grandes cimas de la provincia de Jaén: Pico Jaén, Pico Mágina y Miramundos. La ruta, propuesta y coordinada por nuestros compañeros JuanMa y Rosa ha contado con una buena participación y se ha desarrollado magníficamente.

Por la carretera A -324 desde Cambil en el km 13 hay un desvío a la izquierda con la indicación de Sendero del Puerto de la Mata. Con prudencia, está muy bacheado, recorremos unos 8 km hasta llegar al punto de salida. Hacia el km 3 podremos ver los restos del Castillo de Mata bejid, foraleza de origen musulman que controlaba el paso entre Huelma y Cambil. Junto a los restos hay una enorme era y los restos de una explotación ganadera.

Antes de llegar al abrevadero dejamos el coche en unos prados junto al carril, próximo al comienzo del sendero señalizado hasta Peña de  Jaén (2.157 m.) La subida, suave al principio, se va haciendo más complicada por el tipo de terreno cálcareo con piedras muy afiladas, y pasos por piornos y sabinas rastreras con las que hay que tener mucho cuidado de no tropezar. Al superar el primer espolón calizo que nos encontramos comienzan los neveros. En esta cara norte la nieve está un poco dura pero, con prudencia, se puede caminar bien. Tras unas rampas un poco más fuertes llegamos a un collado con señales. Para la Peña Jaén hay que girar a la derecha y recorrer un extenso lapiaz cubierto de manchas de nieve, dejando a la izquerda una gran dolina. A nuestras espaldas la gran crestería por la que luego vamos a caminar. Tras unos 250 metros alcanzamos la cima de la Peña Jaén con una gran cruz y algunos «recuerdos» de otros montañeros. Un breve descanso, las fotos de rigor y reemprendemos la marcha. Llegar hasta este punto nos ha costado un par de horas.

Regresamos por nuestros pasos y por el cordal llegamos a la siguiente elevación. A nuestra derecha vemos Sierra Nevada haciendo honor a su nombre, al frente podemos ver algunas zonas de la Sierra de Cazorla y todas las cimas de nuestro alrededor (el día está bastante claro y la visibilidad es muy buena) Casi todo el camino está cubierto de nieve y el avance se hace bastante lento. Tras superar el poste con las señales y las balizas del camino que viene desde el Cortijo de la Tosquilla, continuamos hacia Pico Mágina por toda la crestería. Alcanzamos Pico Mágina (2.167m. techo de la provincia) hacia las dos y media de la tarde y nos tomamos un descanso para comer y hacer las fotos de rigor.

Terminada la comida vemos que hay escasas perspectivas de llegar a Miramundos con tiempo suficiente para deshacer con completa seguridad el camino de vuelta, debido, sobre todo al lento avance por la nieve, por lo que se decide retornar hacia los coches desde Pico Mágina por el mismo camino que hemos hecho. El regreso se hace un poco más lento, tanto por la dificultad de caminar por la nieve deshecha, como por el cansancio acumulado. Finalmente, llegamos a los coches pasadas las cinco de la tarde cansados pero satisfechos por una buena jornada de montañismo invernal.

Desde aquí, nuestro agradecimiento a los socios y simpatizantes del grupo por el uso de algunas fotografías tomadas del grupo de whatsapp para ilustrar esta entrada.

El recorrido final de la ruta, de unos siete km, ha quedad registrado en este track.

P.N. Sierra de Alhama, Tejeda y Almijara. Circular por el Barranco de Chortales: Cascada de los árboles petrificados, Embalse de la Cueva de Funes y Cueva de Funes.

Caminar es un modo de conocimiento que recuerda el significado y precio de las cosas, un rodeo fructífero para reencontrar el goce del acontecer.

Le Breton, David. Elogio del caminar. Siruela, 2017, pg 46

Hoy nos acercamos al T.M. de Otívar, en la provincia de Granada para hacer una bonita ruta en el P.N. Sierra de Alhama, Tejeda y Almijara. Siguiendo parcialmente el sendero del Río Verde nos acercaremos a la Cascada de los Árboles Petrificados y haremos la ruta circular regresando por el Embalse de la Cueva de Funes y la propia cueva de Funes. Sobre el track que tenemos es una ruta sencilla, no muy larga y con muy buena pinta. para comenzar el sendero nos dirigimos por la carretera A-4050 (también conocida como carretera de la Cabra) en dirección Granada hasta el km 31 donde se encuentra un panel informativo de ruta y un par de espacios en los que se puede aparcar sin problemas. El sendero que vamos a utilizar en la primera parte del recorrido es el Sendero del Río Verde muy conocido por los aficionados al barranquismo por sus pozas y cascadas.

Justo enfrente del lugar de aparcamiento, comienza el sendero señalizado en ligera subida. Para facilitar el acceso se han practicado unos escalones en la piedra. Nada más comenzar el sendero es una maravilla ya que vamos a tener unas magníficas vistas de las cumbres del parque Natural. Desde el Pico Lopera (1.485 m) en la provincia de Granada hasta Navachica (1.831 m) en el límite con Málaga, el espectáculo es impresionante. Es un camino muy estrecho que va descendiendo progresivamente hacia el Barranco de Chortales y en su tramo final encontraremos nuevas escaleras de piedra, barandillas y cuerdas que facilitan el descenso.

Tras culminar el descenso, en un recodo del camino encontramos la cascada, que llama la atención por los troncos de los árboles que se quedaron enganchados en las rocas y sobre los que se ha ido depositando con el paso de los años una capa de caliza que les dan ese aspecto fantasmagórico. Esos troncos llegaron hasta aquí por las explotaciones madereras del siglo pasado que usaban las corrientes de agua para desplazar los troncos hasta un lugar de recogida adecuado. El sendero pasa junto a la cascada y continúa siguiendo el Barranco del Pito hasta llegar a una bifurcación en el punto más bajo del recorrido. El sendero del río Verde sigue por la margen izquierda del río y nosotros continuaremos el recorrido por un carril que discurre por la margen derecha y se aleja del río progresivamente.

Por el carril de la derecha, al principio en suave subida, llegaremos a un embalse conocido como Embalse de la Cueva de Funes. El carril continúa hasta una oquedad en la roca conocida como la cueva de Funes, a la que se añadieron unas edificaciones para aprovechar el lugar como redil y vivienda. Actualmente está muy deteriorada y en franco abandono. Bordeando las edificaciones continuamos el carril en suave ascenso y, poco después, encontramos unas colmenas de abejas con las que hay que tener precaución. Este tramo de carril desemboca en el lecho del Barranco de Chortales. Ascendiendo el cauce del barranco encontramos otro carril a la derecha que , en fuerte subida se dirige hacia la Carretera de la Cabra. Llegados a la carretera, continuamos unos 200 metros hasta llegar al aparcamiento de la salida.

En resumen, es una ruta circular, en la que la primera parte del recorrido es espectacular y justifica la caminata, y una segunda parte del recorrido por un carril que, pasada la Cueva de Funes, resulta un poco tedioso. Afortunadamente, el tiempo nos acompañó, la temperatura fue muy buena durante toda la jornada y para la hora de comer ya estábamos de vuelta en casa.

La primera parte del recorrido no tiene pérdida, está muy bien señalizado y balizado, desde la bifurcación el trazado está un poco confuso por lo que es muy conveniente seguir el track del GPS que lo puedes encontrar aquí.

Ruta circular por el Valle de Lecrín: Lecrín, Chite, Barranco de Chite, Presa de Béznar, Restábal, Murchas y Lecrín

I do not wish to avoid the walk. The distance is nothing when one has a motive…

La distancia no significa nada cuando se tiene un objetivo.

Austin, Jane. Pride and Prejudice, CHILTERN PUBLISHING, 2018

En esta ocasión nos dirigimos hacia el Valle de Lecrín para hacer una bonita ruta en la que el rumor del agua y el aroma de azahar nos acompañará durante todo el recorrido. Es una ruta en la que hemos unido cuatro tramos de otras tantas rutas señalizadas en la zona. En primer lugar haremos un buen tramo de la ruta señalizada del Barranco de Chite, que uniremos con un paseo por un camino de servicio del embalse de Béznar que lo bordea en sentido ascendente, seguidamente enlazaremos con la ruta del Azahar, señalizada y homologada por la FAM, y, finalmente, enlazaremos con la ruta hacia el Castillo de Lojuela en dirección a Lecrín. Es un bonito recorrido por el Valle de la Alegría, como merecidamente llamaron los árabes a este vergel de naranjos y limoneros que nos acompañarán durante toda la jornada.

Dejamos el coche cerca de la ermita del Santo Cristo en Talará, una pequeña localidad perteneciente al municipio granadino de Lecrín. Por la calle Cristóbal Colón nos dirigimos hacia la salida de Lecrín en dirección a Chite. Enseguida la calle desemboca en un camino rural bordeado por una cantarina acequia entre huertos de naranjos y limoneros. La mañana está fresca y soleada, por lo que caminar en este entorno es un placer. Llegamos a la entrada de Chite y, enseguida, vemos las balizas del sendero del Barranco de Chite. La Calle Alta de Chite desemboca directamente en un camino paralelo al barranco que seguiremos durante un par de kilómetros. Este trecho discurre bajo un bonito bosque galería en el que destacan grupos de grandes álamos. En uno de ellos encontramos uno de estos singulares árboles que destaca por su altura y tronco. Hay que vadear varias veces el barranco y, aunque viene algo crecido los pasos se hacen sin complicaciones. Tras un último cruce llegamos al camino de servicio del embalse de Béznar que discurre bordeándolo a cierta altura. Al otro lado del embalse vamos viendo diversas localidades entre las que destaca Pinos de Valle.

Seguimos este camino de servicio durante unos cuatro kilómetros, la parte más aburrida de la ruta, acompañados por los huertos de naranjos y limoneros a nuestra derecha y el embalse a la izquierda. Aunque ha tenido tiempos mejores, las lluvias de estos últimos días le dan un aspecto bastante razonable. Hacia el km 7,1 de nuestro recorrido llegamos a los Baños de Melegís . Se trata de una instalación de varias piscinas que aprovechan unas aguas termales de la zona. Aunque se restauraron en 2022, actualmente presentan un estado de abandono deplorable. Continuamos nuestro caminar bordeando el embalse y hacia el km 8 de nuestro recorrido alcanzamos la cola del embalse y seguimos un camino paralelo al río Izbor que baja con un buen caudal hacia el embalse. Hacia el noveno kilómetro de nuestro recorrido pasamos bajo un bonito puente que comunica la localidad de Restábal con la carretera del Valle. Pasamos bajo el puente y seguimos el curso del Río Izbor. Unos 200 metros más adelante llegamos a la desembocadura del Río Dúrcal en el Izbor y nuestro camino sigue el cauce de este último. Entramos en la Ruta señalizada del Azahar entre Restábal y Melegís.

El camino, bien señalizado, comienza una leve subida hasta llegar a la fuente de Frasquito a la emtrada de un cortijo en precario estado. Desde este punto el camino se pone un poco más empinado, siempre rodeado de los habituales huertos de cítricos, y en una de las revueltas del camino tenemos unas buenas vistas sobre el Castillo y fortaleza de Lojuela, una fortaleza de época califal en la margen izquierda del Río Dúrcal. Quedan restos de una torre de gran tamaño y unos lienzos de muralla de forma escalonada. Al llegar a la localidad de Murchas encontramos un panel informativo y las balizas de una ruta hasta el castillo. A la entrada de Murchas nos detenemos un rato con Ramón, que está trabajando en su huerto. Al despedirnos nos llena las mochilas de naranjas.

El camino se empina un poco más en el ultimo kilómetro hasta llegar de vuelta a Lecrín. Tras una fuerte subida llegamos a Talará, donde hemos dejado aparcado el coche, justo en el límite con el núcleo de Lecrín.

En resumen, ha sido una hermosa ruta, entre limoneros y naranjos, con el azahar incipiente, en un día que ha acompañado sobradamente por unos caminos y veredas muy cuidados por los que se ha caminado de maravilla.

Todo nuestro recorrido ha quedado registrado en este track.

Subida a la Torre de la Atalaya y Estupa budista de Kalachakra

Not All Who Wander Are Lost/ No todos los que deambulan están perdidos

Tolkien, J.R.R. Poema All that is gold does not glitter (No todo el oro reluce),en El Señor de los Anillos

Para retomar el tema del senderismo después de más de un mes de inactividad elegimos esta ruta por la comarca malagueña de la Axarquía, aparentemente fácil y no muy larga que nos permitirá volver a casa para comer. Es un paseo relativamente corto y sin complicaciones en el entorno del embalse de la Viñuela. Para comenzar la ruta nos dirigimos hacia la localidad de Vélez Málaga después tomamos la carretera local que va hacia el embalse de La Viñuela. En una rotonda, junto al embalse tomamos una pista asfaltada hacia los Romanes. Avanzamos por la pista hasta encontrar un hueco para dejar el coche cerca del Arroyo de los Montes. Una vez iniciada la ruta, nos dimos cuenta de que un buen lugar para dejar el coche era un poco más adelante en el cruce con el camino que viene desde Los Romanes o Vereda de Vélez Málaga hacia la Ruta De la Torre de la Atalaya.

Comenzamos a caminar por el carril encementado mientras nos vamos encontrando algunos vestigios de las actividades agro ganaderas de la zona: amplias viñas que produjeron las otrora famosas pasas de Málaga y hoy completamente arruinadas por la la sequía, algunas parcelas de chumberas que vuelven a ser cultivadas y una bonita fuente abrevadero surtida de agua por una balsa. Hacia el primer kilómetro de camino se termina el cemento y el carril enlaza con la Vereda de Vélez Málaga y una indicación que nos señala la ruta De la Torre de la Atalaya. En este punto hay espacio para dejar cuatro o cinco coches. También podemos contemplar los restos de unos “paseros”, lugar en el que se ponían las uvas a secar para convertirlas en pasas.

Seguimos el carril de tierra por una zona con bastantes viviendas vacacionales, casas rurales o parcelas en las que se han colocado estratégicamente algunas caravanas utilizadas básicamente, como segundas residencias. Hacia el segundo kilómetro de nuestra ruta ya tenemos unas vistas excepcionales de La Maroma, del embalse y los pueblos del entorno entre los que destacan Canillas de Aceituno y Alcaucín. La Sierra de Tejada y el Boquete de Zafarraya, paso natural entre las provincias de Málaga y Granada. El carril va cresteando por la sierra y pronto tenemos a la vista la Torre Vigía de la Atalaya que, probablemente diera servicio al cercano Castillo de Zalía en Alcaucín.

La Torre de la Atalaya marca la máxima altura que vamos a ascender en esta ruta. Responde a la típica tipología de torre vigía que servía para avisar de posibles invasiones costeras. Se encuentra en bastante buen estado con una puerta, como es habitual en estas construcciones, situada a unos 6 metros de altura.

Continuamos por el camino hasta llegar a una construcción curiosa y tomamos por la izquierda por una senda delimitada por dos alambradas. Rápidamente llegamos a una zona en la que encontramos algunas pirámides de piedras y los restos de una construcción. Bajamos una suave pendiente y llegamos a la explanada en la que se encuentra la Estupa de Kalachakra. Hacemos algunas fotos, tomamos unos frutos secos y disfrutamos de las vistas.

Todo el regreso lo hacemos por el mismo camino de la ida hasta llegar a la intersección con el carril encementado del principio donde tomamos por la derecha por un camino de tierra en suave descenso por la margen izquierda del Arroyo de los Montes. Al otro lado vemos el carril de la ida. Hacia el kilometro 7,5 de nuestro recorrido el camino va desapareciendo. Continuamos por él hasta llegar a las proximidades de una casa donde se nos acercan los “propietarios” y nos dicen que el camino por el que vamos no es un camino público y que aunque pasa por detrás de la casa y fuera de la parcela no podemos pasar por allí. Tras un momento de cierta tensión nos sugieren que atrochemos por la finca vecina (una viña que ha visto tiempos mejores) En el mapa de debajo se puede ver el camino que seguíamos hasta la X en la que nos abordaron los caseros. Nuestra idea era seguir por el camino marcado en verde hasta regresar al camino cementado del principio.

Comenzamos a descender por la viña con la idea de llegar hasta el carril, cuando a medio camino se nos acerca el propietario de la viña. Le comentamos el problema y nos pone al día de su relación con los vecinos extranjeros. Él afirma que el camino que seguíamos sí que es un camino público pero que los propietarios del cortijo no quieren que pase nadie cerca. Muy amablemente se hace cargo de nuestra situación, nos acompaña hasta su casa y nos indica el camino para salir de nuevo a la carretera.

Ya en el carril asfaltado del principio, sólo nos queda caminar algo menos de un kilómetro hasta llegar al lugar en el que teníamos aparcado el coche.

En resumen, la ruta es muy bonita, con unas vistas espectaculares sobre la Sierra de Tejeda y Alhama en un recorrido sencillo y sin dificultades de ningún tipo. Reseñar que el día estuvo esplendido de temperatura y lo más reseñable, además de la usurpación del camino público por unos vecinos desalmados, las fuertes rachas de viento que hicieron la caminata un poco molesta en algunas ocasiones. Toda la ruta discurre por un paisaje poco arbolado, por lo que no es recomendable en épocas de mucho calor.

Todo el deambular del día de Andalucía de 2024 se puede ver en el consabido track de Wikiloc, que se quedó en un recorrido de 8,6 km.

Desafío Patanegra. Cuarta etapa: Posada de Cortegana-Santa Ana la Real

El verdadero viaje es lo que queda cuando regresamos a casa y olvidamos todos los nombres.

Romero Ortega, Aitor. El arte de escribir de pie. Candaya Abierta 2023

Comenzamos la cuarta etapa de este Desafío Patanegra en el aparcamiento del Hotel Rural Posada de Cortegana. Como cada mañana, Jara nos acercado a la salida y por el camino nos ha comentado los hitos más destacados de la etapa de hoy. Así pues, retomamos el camino por la Ribera del Barranco de Carabaña, remontando el cauce del barranco en suave ascenso por un camino que unía las localidades de El Repilado y Cortegana. La mañana está algo menos fresca que los días anteriores y la leve subida se hace sentir. Nada más superar las cabañas del hotel tenemos que tomar un desvío a la izquierda para vadear el Barranco y entrar en un paraje conocido como Los Molinos, de los que nos iremos encontrando restos durante un par de kilómetros. Pasamos por las Casas del Higuerín y dejamos el Barranco de Carabaña para continuar por el Barranco de la Fuente de Los Berros, donde ya vamos encontrando algunas vivienda y pequeñas fincas agrícolas. En el último km la pendiente se hace un poco más intensa antes de cruzar la carretera N-433.

Desde este punto ya se divisa en la distancia la localidad de Cortegana. Cruzamos la carretera y tomamos un camino rural que desemboca en la Calle Sevilla. Al comienzo el camino es una pista de tierra y poco después se transforma en una calle empedrada con fuertes repechos. A lo largo del camino se suceden las viviendas con parcelas en las que se desperezan diversos grupos de animales domésticos. Un kilómetro y medio después el empedrado da paso a la Calle Sevilla, por la que llegamos a imponente iglesia del Divino Salvador. Rodeamos la Iglesia para tomar la Calle Castillo que, como su nombre indica, nos llevará a los aledaños de la fortaleza corteganesa. El castillo dispone de un conjunto de seis torres, una de ellas cilíndrica, entre las que destaca la imponente Torre del Homenaje. Pegada a uno de los muros de la fortaleza se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Piedad. Bajando unas escaleras encontramos la fuente de la ermita emplazada en un espacio muy apto para el descanso.

Iniciamos el descenso del castillo por la calle Fortaleza y continuamos por la calle Alta en la que, antes de bajar por las escaleras, tendremos una bonita vista de la población. Callejeamos un poco por una Cortegana semivacía para llegar a la Plaza de Toros una de las más antiguas de la península. Al final de la calle encontramos el sendero hacia Almonaster la Real con una fuerte inclinación. Vamos ganando altura rápidamente y llegamos al mirador de Santa Bárbara con unas hermosas vistas sobre Cortegana y su fortaleza.

El sendero discurre por el Cerro de Juan de Soria y Santa Bárbara en dirección al Barranco de las Vegas entre un bosque de alcornoques, encinas y algunos castaños. La bajada hacia el barranco es un poco incómoda y hay que hacerla con mucho cuidado. Un par de árboles caídos dificultan un poco más el camino. El paso de una cancela nos introduce en la depresión del barranco mientras vamos pasando junto a explotaciones ganaderas y algunas casas de labranza. Tras un km siguiendo el barranco accedemos a una pista asfaltada que nos lleva hasta la intersección con la carretera HU-1121. La cruzamos para acceder a la aldea del Acebuche con sus calles empedradas. El sendero continua en descenso hasta cruzar la vía férrea Huelva-Madrid que en este tramo se encuentra en obras. Continuamos siguiendo el barranco hasta enlazar con la Vereda de Las Veredas a Calabazares (dos de las aldeas del poniente de Almonaster) La vereda continua junto al Barranco de los Nogalejos entre casas de recreo hasta alcanzar la carretera HU-8105 a la altura de las Casas del Prado. Durante un km seguimos esta carretera hasta la entrada en Almonaster la Real.

Avanzamos por la Calle del Pino hasta la Plaza de la Constitución y proseguiremos por la Calle Castillo camino de la fortaleza medieval, los restos de la mezquita y la plaza de toros. Pasados los muros de la fortaleza llegamos hasta los restos (bien conservados) de la mezquita, con su patio de las Abluciones excavado en la roca y sus tres naves, la central más ancha, con arcos de herradura. En el interior se conservan algunos restos visigodos ornamentados como lápidas, dinteles y cimacios. Bajamos de nuevo hacia la carretera HU-8105 para afrontar el siguiente tramo del trayecto: la subida al cerro de San Cristóbal.

La subida a San Cristóbal se inicia en la margen izquierda de la carretera en un camino empedrado que rápidamente comienza a tomar altura. Al principio discurre paralelo al Barranco de la Caña y podemos ver los restos de algunos molinos junto muros de piedra y restos de viviendas. Superado el primer km de camino podemos ver en la distancia las antenas que culminan el Cerro San Cristóbal entre alcornoques, quejigos y castaños, con un sotobosque de helechos completamente secos. Superado el segundo km de subida el camino se suaviza hasta llegar al Puerto de las Encrucijadas donde hay unos depósitos de agua y camino gira hacia nuestra derecha en una subida más llevadera. Finalmente, el camino que traemos enlaza con una pista asfaltada que nos lleva a la cima en la que se encuentran las antenas a 913 m de altitud. El dia está bastante claro y, desde los miradores podemos Almonaster la Real y una amplia panorámica que, dicen, en dias muy claros se puede ver hasta el mar.

Para el regreso deshacemos el recorrido que hicimos por la pista asfaltada para incorporarnos a un camino de tierra en descenso con tramos de fuerte desnivel. Este recorrido lo hacemos por la ladera norte de la Sierra de la Picota, una zona de umbría en la que predominan las fincas de castaños. Entre la densa vegetación podemos vislumbrar los pueblos al otro lado del Valle: Los Romeros de Jabugo tantas veces visitados por el paseo fluvial del Río Caliente, Aguafría y la Sierra de los Palos Altos, Jabugo un poco más lejos, etc. Un poco más adelante el camino entronca con el Barranco de Los Romeros, con grandes piedras, barranqueras y escalones desiguales. Entre alcornoques y castaños vamos haciendo el descenso hasta llegar a la aldea de la Fuente del Oro en la que el camino se encajona entre los clásicos muros de piedra de esta sierra de Huelva. A unos 700 m de la aldea encontramos la fuente muy bien conservada y aparentemente en uso. Enseguida llegamos a la carretera N-435. La cruzamos con precaución y caminamos unos metros por la HU-8105. Al final de quitamiedos de la derecha hay un estrecho sendero paralelo a la comarcal.

Por este sendero caminamos el último kilómetro del Desafío mientras vamos haciendo mentalmente balance de esta aventura. Es el momento para recordar a nuestro amigo Jose Antonio que nos acompañó en las dos primeras etapas, a las personas con las que nos hemos cruzado estos cuatro días y que nos han brindado unos minutos de su tiempo, y de Jara y Mariano que nos han acompañado y animado con sus sugerencias y paciencia. En esto llegamos a Santa Ana la Real por la calle Andalucía y al fondo de la calle vemos a Jara que desaparece en una revuelta. Al enfilar la Plaza de España lo volvemos a ver y nos está esperando en el km 0. Momentos para la emoción y la satisfacción de haber culminado esta aventura, ahora sí, sin contratiempos y el convencimiento de haber afrontado el Desafío Patanegra en el momento justo.

El track de esta última etapa se puede ver clicando en este enlace.

No queremos terminar esta crónica sin reiterar nuestro agradecimiento a la organización del Desafío, especialmente a Jara y Mariano, por su apoyo y comprensión, por sus ánimos y por su paciencia.

Y ahora sí, ¡nos vemos en los caminos!