Camino de Invierno a Santiago. 6ª Etapa: Barxa de Lor – Monforte de Lemos

Cuando un viajero pidió a la criada de Wordsworth que le mostrase el estudio de su patrón, ella le contestó: «Esta es su biblioteca, pero su estudio está al aire libre».

Thoreau, H.D. Caminar Ardora Ediciones (3ª) 1998, pg 6

Para nuestra sexta etapa salimos de A Labrada de Lor (parroquia de Barxa de Lor) enfilando la empinada calle hacia el cementerio y la Iglesia de Santa Mariña por un empinado camino de tierra en dirección a  Pobra do Brollon pasando antes por el municipio de Castroncelos, donde tenemos el punto más  alto de la jornada. Continuamos en dirección a O Brollón, origen de la villa, y los frondosos parajes del río Saa.
Un brusco ascenso hasta el Alto da Serra y el monte Moncai nos interna en el municipio de Monforte de Lemos. Pasamos por Reigada —topónimo que hace referencia a los regadíos de toda esta zona— y caminamos paralelos al río Seco. Entramos en Monforte de Lemos por la Rúa As Cruces, para continuar por el paseo fluvial hasta el puente medieval sobre el río Cabe.  En total 20,87 km en un recorrido algo más suave que los días anteriores, más disfrutón, con la idea de llegar a Monforte a la hora de comer y hacer una ruta turística por Monforte si el tiempo lo permite.

Descansados y reconfortados con un buen desayuno, echamos un último vistazo a este bello paraje, con las cristalinas aguas de Río Lor, el puente medieval y tomamos la calle que nos llevará directamente al cementerio, la Iglesia de Sta. Mariña y el sencillo crucero junto al hito del camino. Con estas primeras rampas vamos entrando en calor, en un camino que tiene el río Lor a la derecha y un cortado de la montaña a la izquierda. En este punto el camino es coincidente con la “Ruta del oro y del hierro” un sendero local que recorre las explotaciones auríferas romanas. Se sigue ascendiendo hasta llegar a O Castro de Lama dejando a la derecha la explotación aurífera de O Medo. Las rampas continúan durante 3 km que se hacen con cierta comodidad con el fresco de la mañana. Llegamos a la cota más alta de la jornada en torno al km 3,5 de nuestro recorrido y poco antes de entrar en el núcleo de Castroncelos. Pequeño núcleo con alguna casa blasonada y la Iglesia De Santiago de Castroncelos a la derecha.

Continuamos por una estrecha carretera local hasta el lugar de Vilarmao. A pocos metros dejamos el asfalto y volvemos a un camino de tierra para alcanzar los barrios de O Reguengo y Fontela de A Pobra. Entramos al municipio pobleño por una calle estrecha que desemboca en el Río Rubin, cruzamos un puente y ya estamos en la calle principal de A Pobra. Llegamos a la altura de la Casa Consistorial y tomamos una calle a la izquierda que nos saca del pueblo por un camino que se interna en un bosque de robles junto a la orilla del río Saa. El camino se embarraba con las crecidas de río y recientemente se ha puesto una pasarela con bloques de hormigón muy práctica. Así, llegamos a un cruce a la derecha que nos indica la dirección del Castro de San Lorenzo. Continuamos por los barrios de A Lende, Zapateira y A Ponte donde pasamos el río por un modesto puente de hormigón. Finalmente llegamos al barrio de Cereixa del que salimos por una calle que cruza la carretera local LU-652 y seguimos de frente.

La iglesia y el cementerio de Cereixa se encuentran un poco alejados del núcleo urbano junto a una fuente y un área recreativa muy bien dotada. Delante De la Iglesia un cruceiro con la imagen de Santiago peregrino. Desde la iglesia de Cereixa nos desviamos a la derecha en dirección a la aldea de Rairos y a la salida tomamos una amplia pista forestal entre pinos y robles en fuerte subida hasta el Alto de Serra. En el alto, un cruce de caminos en el que entramos en el municipio de Monforte de Lemos y la pista forestal comienza un suave descenso de cara al valle. El denso pinar nos sigue acompañando y se agradece su sombra mientras nos acercamos al medio día. Al terminar el descenso, cruzamos un canal de regadío mientras vamos “llaneando” hasta la parroquia de Reigada y dejamos el arroyo de Rioseco a nuestra derecha.

Continuamos llaneando para cruzar de nuevo el canal de riego y desembocar en el lugar llamado de las “Siete fuentes” y nos encontramos de nuevo con el Arroyo de Rioseco. Entramos en el barrio del mismo nombre y nos encontramos en una bifucación. A la derecha un camino alternativo algo más largo pero que sigue en un entorno rural para entrar a Monforte siguiendo el río y el camino “oficial” que sigue hacia la izquierda. Nosotros, por la localización de nuestro alojamiento seguimos este trazado.

El camino transcurre unos metros paralelo a la vía férrea hasta alcanzar un paso a nivel por el que cruzamos las vías. Continuamos por esa calle hasta cruzar las vías de nuevo y tomar la Calle Ramón del Valle-Inclán. Continuamos por esa larga calle hasta llegar al entorno de la Plaza de España, en el centro del casco urbano, dónde, junto a un crucero, paramos el GPS.

Tras acercarnos a nuestro hotel, hacer la entrada, asearnos un poco y cambiar la ropa nos acercamos a uno de los numerosos establecimientos de la zona para comer. Tras reponer fuerzas y descansar un poco, nos disponemos a hacer un sencillo paseo turístico. Ya que parece que no va a llover mucho.

En la visita turística volvemos a la Plaza de España y subimos al recinto amurallado de Monforte para visitar la Torre del Homenaje, la torre más alta de las que se conservan en Galicia, con cuatro plantas musealizadas con escenas de la Edad Media y la vida y obra de los  Condes de Lemos y una terraza desde la que hay un panorama espectacular de la ciudad. Junto a la torre, el antiguo monasterio benedictino de San Vicente del Pino, hoy parador nacional con un patio-claustro excepcional. Junto al parador la antigua residencia de los Condes o Palacio Condal. Bajamos de nuevo a la Plaza de España bordeando la muralla medieval y algunas de sus puertas,  visitamos la oficina de información para el sellado de credenciales y bajamos hacia el puente medieval y el malecón. El puente medieval consta de seis arcos de medio punto sobre el rio Cabe. A ambas orillas del río un paseo fluvial de singular belleza. Por último nos acercamos al Colegio de nuestra Señora de la Antigua, también conocido como el de los PP Escolapios, o el escorial de Monforte, un enorme edifico renacentista diseñado por Juan de Herrera a finales del siglo XVI con una espectacular fachada de 110 m.

En resumen, ha sido una etapa de algo más de 20 km muy bonita y sencilla, para disfrutar de la naturaleza en estado puro y una visita turística vespertina sencilla pero muy completita para el tiempo del que disponíamos.

Toda la ruta de la etapa del Camino de Invierno ha quedado registrada, como siempre, en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 5ª Etapa:  Quiroga- Barxa de Lor

[…] pero, si pasear es un entretenimiento distinguido, burgués, ocioso, elegante…, caminar es más bien algo instintivo, natural, salvaje. Pasear es un rito civil, y caminar es un acto animal.

Marqués, Juan. Prólogo a «Andar, una filosofía de F. Gross, Ed Taurus 2014

En esta quinta etapa vamos a caminar desde Quiroga hasta Barxa de Lor, unos 17 km para dejar para mañana otra etapa cómoda entre Barxa de Lor y Monforte de Lemos. En principio esta etapa se presenta bastante asequible pero en la que van a predominar bastantes kilómetros por carretera secundaria y en la que vamos a pasar por el paisaje devastado por el incendio de Nocedo de 2019. Aunque en la actualidad se están realizando trabajos en estos montes y ya comienzan a verse algunos brotes verdes, la sensación general es bastante desoladora. Una vez pasada la Ermita de Os Remedios entraremos en una zona rural bastante despoblada, con caminos rodeados de vegetación y el rumor de los torrentes despeñándose montes abajo hasta el Río Lor, con su imponente puente medieval, que lleva un importante caudal de aguas.

Salimos de Quiroga por la Calle Real que enlaza con la antigua carretera de Monforte pasando bajo la N-120 por un túnel pasadizo. La villa se extiende a la orilla del río y tiene una espléndida playa fluvial. Continuamos hasta la plaza del Concello, pasamos por el antiguo apeadero del ferrocarril y, momentáneamente, nos desviamos por la Calle Ferrocarril para ver la Iglesia Parroquial de San Clodio. Se trata de una iglesia de origen abacial (los restos del antiguo monasterio benedictino se pueden apreciar junto a la Iglesia) construida en el siglo XII. De la época románica únicamente se conservan el ábside semicircular y la puerta norte de la nave. La portada con la espadaña, así como un arco de entrada al cenobio son fruto de una restauración renacentista datada en 1604, como refleja la inscripción sobre el arco.

Volvemos a las inmediaciones de la estación para dirigirnos al viejo puente de hierro con dos arcos y pilares de piedra para salir de San Clodio y continuar por la carretera LU-933 varios kilómetros. Cruzamos el núcleo de Espandariz, con una sencilla capilla a la derecha, y pasamos bajo la N-120 por un pasadizo y salir a la zona de O Pontido, junto a un hotel y discoteca en semi abandono. La carretera bordea el núcleo de Nocedo en un continuo y fácil ascenso. A unos tres km el camino prosigue por la zona devastada por los incendios de 2019 y nos encontramos maquinaria haciendo tareas de desbroce y acondicionamiento del terreno. Una vez alcanzada la cota máxima de la etapa llaneamos durante unos 2 km y pasamos por un bosque, salvado del fuego, de castaños y fresnos cruzado puro un arroyo con cascada. Terminado el bosque, salvamos un último repecho para llegar a la Capilla de Os Remedios. El edifico es una sencilla edificación sin campanario con muros de piedra y mampostería.Una  ventana abierta nos permite ver  una imagen de Nuestra Señora de los Remedios. En la misma ventana hay un libro de firmas y diversos trozos de pizarra en la que los caminantes dejan algunos recuerdos.

Retomamos nuestra ruta, ya en franca bajada, por un camino de tierra que se interna en un bosque de castaños, nogales y muchos helechos con el rumor de algunos arroyos que bajan por los barrancos. Casi sin darnos cuenta estamos en Carballo de Lor un pequeño núcleo con muchas casas semi derruidas.

Seguimos descendiendo hacia Barxa de Lor mientras tenemos al frente todo el tráfago de la N-120. El camino llega enseguida a las primeras viviendas preámbulo del puente medieval de dos ojos de probable origen romano.El río, que baja cristalino desde la Serra do Courel, nos regala su avance serpenteante, encajonado en el valle. El puente daba servicio a una antigua calzada romana secundaria que venía desde Belesar y por la orilla derecha del Sil llegaba hasta Albaredos. A la salida del núcleo vemos los restos de un antiguo molino bastante camuflado por la maleza y un poco más adelante el cementerio con una capilla con espadaña y reloj de sol. Nos desviamos unos 200 a la derecha y llegamos a nuestro alojamiento. Pensión Pacita en A Labrada, un sitio excelente para comer y pernoctar.

En resumen, ha sido una etapa bastante sencilla con la única dificultad de la subida a la Capilla de Os Remedios por un desolador paisaje y los kilómetros recorridos por asfalto.

El recorrido de hoy está grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 4ª Etapa: A Rúa de Valdeorras- Quiroga

El que lee mucho y anda mucho ve mucho y sabe mucho.

Cervantes, Miguel de. El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Ed de Francisco Rico Alfaguara 2015

En nuestra cuarta etapa pasaremos de la provincia de Ourense a la de Lugo caminando por parajes de gran belleza alternando con bastantes tramos de asfalto, caminos de tierra y algunas veredas. A priori es una etapa de fácil y variado recorrido con varias subidas y bajadas moderadas. La distancia, 27,57 km, y la falta de servicios en el trayecto son la única dificultad aparente.

Salimos de la villa de A Rúa por la Avenida Barreais para pasar bajo la carretera N-120. Entramos en una carretera paralela a la nacional. Ésta va a ser la típica de la jornada: alternaremos tramos de asfalto con caminos de tierra y, ocasionalmente pasaremos por senderos y bosques más o menos tupidos. El recorrido sigue  el trazado de una antigua calzada romana. Este primer tramo hasta la  aldea de Os Albaredos, ya en la provincia de Lugo lo realizamos por una carretera con muy poco tráfico y amenizada por una serie de esculturas de madera pintadas por un artista, probablemente de Os Albaredos. Hacia el km 7 de nuestro recorrido tomamos un camino de tierra para entrar en la aldea lucense de Os Albaredos. Entre sus casitas de piedra y pizarra encontramos una casa repleta de esculturas como las que hemos visto por la carretera, por lo que pensamos que puede ser la casa del artista.  Unos metros más adelante hay un rinconcito en que hay un sello para sellar las credenciales, una cesta con frutas y refrescos e incluso una cafetera enchufada. Todo un lujo gentileza de la bodega Alvaredoshobbs.

Bajaremos al río por un camino de tierra salpicado por algunas viñas, castaños de gran porte, algunos olivos y las habituales del monte bajo, romero, brezo, orégano, lavanda etc. Antes de tomar el camino a Montefurado entramos en el rincón Casimiro junto a un arroyo. Casimiro ofrece también a los caminantes algo de fruta recogida de sus propios árboles. Con 97 años muestra una gran vitalidad. Volvemos al camino asfaltado y  pronto alcanzamos el apeadero  y el pueblo de  Montefurado.

Montefurado es célebre por su túnel romano horadado en la roca, una de las obras de ingeniería romana más grandiosas de la península ibérica.
Atravesamos el pueblo de Montefurado, pasando por su iglesia de San Miguel, donde nos encontramos con un grupo de ciclistas madrileños. Javier, Borja, Dani, Alberto y Eduardo. Pasado el pueblo y por una pequeña senda  llegamos a O Hermidón. Las vistas al río Sil siguen siendo una bella constante en estos tramos. Y los campos de olivares, higueras y nogales. Continuamos nuestro camino por una pista de tierra bajo un frondoso bosque con alcornoques, castaños, madroños, etc. Todo rezuma humedad ya que un poco más adelante encontramos el arroyo da Escrita.

A unos 3 km encontramos los restos de unas viviendas que fueron Ventas, se trata de Vendavella. Aquí encontramos la ermita Das Farrapas, en alusión a los harapos de los que se deshacían los peregrinos. Junto a la ermita una almazara que nos recuerda que ésta era tierra de olivos. Subimos hacia Bendilló, otro pequeño núcleo lleno de vida. A la salida de Bendilló nos encontramos con Paulino que está saliendo de un almacén en el que acaba de dejar las cerezas que acaba de recoger. Nos ofrece unas pocas. De paso, se ofrece a llenarnos de agua de su pozo las cantimploras.

Comenzamos una bajada alfombrada de pinaza bastante intensa y un poco dificultosa. Al terminar la bajada nos encontramos de nuevo con la carretera nacional. Con cuidado la cruzamos y, siguiendo las señales , llegamos  hasta Soldón y en el lugar en que se unen los ríos Sil y Soldón hay un área recreativa  con unas mesas con juegos de oca en la que tomamos un descanso y aprovechamos para comer algo. Cuando llegamos, Juan Carlos y Mónica, que también salieron de Ponferrada el mismo día que nosotros, están terminando su comida. Charlamos un poco y hacemos unas fotos.

Desde aquí, caminamos unos cientos de metros por una carretera para pasar por un túnel bajo la nacional y acometer una subida hacia Os Novaes, donde veremos el Castelo dos Novaes. Tras coronar este punto, realizamos un pequeño ascenso entre viñas seguido de una bajada hacia San Xulián de Arriba y Caspedro. Finalmente, un camino nos lleva directamente hasta Quiroga cruzando el río homónimo.

Aunque ha sido una etapa larga, la presencia constante del Río Sil, los paisajes con viñedos de la Riviera Sacra y la gran variedad de parajes  que hemos recorrido, compensan los kilómetros caminados por asfalto.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 3ª Etapa: O Barco de Valdeorras-A Rúa de Valdeorras

Una de las experiencias más placenteras de la vida es una excursión a pie. Eso sí, yo prefiero hacerlas a solas. Puedo disfrutar de la compañía en un salón, pero al aire libre la naturaleza es compañía suficiente para mí.

Hazlitt, William. De las excursiones a pie. Ed José J. de Olañeta 2010

Esta tercera etapa discurre entre O Barco y A Rúa de Valdeorras. Es una etapa bastante corta (menos de 14 km). La hemos dejado tan corta porque la cuarta etapa entre A Rúa y Quiroga es bastante más potente que éstas y no hay servicios entre la salida y la llegada. Tampoco nos viene mal  una etapa corta y prácticamente llana  después de las dos primeras que han sido bastante intensas.

Así pues, tomamos la salida desde O Barco tras un buen desayuno y sin prisas desde el crucero que hay en la Avenida Conde de Fenosa esquina con Avenida Eulogio Fernández, junto al hito del km. -212, 354,  y nos dirigimos, siguiendo los hitos, hacia la antigua carretera en dirección a A Pobra, entre la Nacional 120 y el río Sil. En la Rotonda tomamos la dirección a la parroquia de Temiñá donde pasamos por un puente sobre el río Mariñán. Sin solución de continuidad llegamos a las primeras casas de A Proba. Aquí vemos la iglesia de Santa María de Proba. A la salida pasamos un paso elevado sobre la carretera nacional y  continuamos hacia Arcos.  Debemos cruzar de nuevo bajo la carretera para llegar a la parroquia de Penouta. Este paso nos aleja de la carretera. Pasamos Penouta y a la salida de la población  entramos ya  Vilamartín de Valdeorras.

Aquí pasamos por el antiguo puente de  A Rodeleira, para salvar el río Leira, semioculto por la maleza. Continuamos por el malecón de Vilamartín, siguiendo el curso del río Sil donde están las piscinas municipales, el albergue municipal y un polideportivo.
Esta villa, ubicada en el valle central de la comarca de Valdeorras, cuenta con numerosas cuevas excavadas en su ladera y sobre las que se levantaron las casas. Muchas son restos de excavaciones romanas de extracción de oro que hoy se han convertido en bodegas.
Seguimos camino entre la vía férrea y el río hacia A Rúa, largas rectas que pasan por el embalse de Santiago sobre el río Sil. Se trata de un azud que remansa las aguas para producir energía eléctrica.

Tras un pequeño trecho se alcanza la antigua carretera N-536. Aquí hay dos opciones: el trazado antiguo sobre la carretera nacional o un trazado alternativo que pasa por un puente bajo la rotonda de la carretera nacional. Elegimos el trazado alternativo que nos lleva por un camino de tierra en suave ascenso entre viñas y cerezos hasta un bosque de encinas muy sombreado. Al rebasar el bosque de encinas hemos ganado suficiente cota como para  contemplar  una bella panorámica del valle de esta comarca valdeorresa. Al otro lado ya tenemos las primeras vistas de la próxima villa, A Rúa de Valdeorras. Entramos en ella por el barrio de San Roque, con una bonita igleisa a nuestra izquierda, Santo Estevo, construida en el XVII en buena piedra de cantería y reformada posteriormente con algunos añadidos a la torre de campanas rematada con un pináculo forrado de pizarra. Junto a la Iglesia se encuentra la lauda sepulcral de Lucio Pompeyo Reburro Fabro, suboficial pretoriano romano y prohombre procedente del Castro de Calúbriga (tal vez de la parroquia de Petín o de O Castro (O Barco) La lápida fue encontrada en el siglo XVII en A Cigarrosa y está datada entre los siglos II y III.

Caminamos hasta internarnos en el barrio viejo. A orillas del Sil nos aguarda además el relax de su malecón. Nuestro alojamiento está en la parroquia de Fontei, por lo que tenemos que caminar algo más de un km.

Aunque la meteorología nos está dejando las mañanas libres de lluvia, por las tardes casi todos los días está habiendo tormentas. En esta ocasión solamente hemos podido visitar el puente romano de A Cigarrosa que marca el límite entre los Ayuntamientos de A Rúa y Petín sobre cuyos arcos pasaba la Vía Nova romana que unía Bracara Augusta con Asturica Augusta. Ya cerca de O Pillaban, la bonita casa donde nos alojamos hemos visitado la Iglesia de Fontei dedicada a Nuestra Señora de Fátima, es de estilo neogótico y realizada en buena piedra de cantería. Antes de terminar la visita ha descargado una tremenda tormenta que nos ha obligado a volver a la casa precipitadamente.

Ha sido una etapa corta y sin dificultades, marcada por transitar la mayor parte sobre asfalto y que nos ha permitido llegar al destino a una buena hora para comer, descansar y comprar la comida para mañana.

El track que hemos grabado es éste de aquí.

Camino de Invierno a Santiago. 2ª Etapa: Las Médulas-O Barco de Valdeorras

El verdadero caminante es aquel que se deleita en el camino, que no presume ni se jacta de la fuerza física necesaria para ello.

Stephen, Leslie. Los Alpes en invierno. Ensayos sobre el arte de caminar. Ed Siruela, 2018

En esta segunda etapa abandonamos la comarca leonesa del Bierzo y entramos en la provincia gallega de Ourense, en la que recorreremos parte del Valle de Valdeorras. Sobre el papel es una etapa sin grandes dificultades orográficas con una pequeña subida al Mirador de las Pedrices, un descenso prolongado hasta Puente de Domingo Flórez y nos reencontramos con el Río Sil en cuya compañía transcurrirá el resto de la jornada. La parte final de la etapa estará marcada por dos interminables tramos de carretera y por un continuo sube y baja que nos dejará bastante cansado en O Barco de Valdeorras. Aunque el pronóstico meteorológico era bastante pródigo en chubascos tormentosos al final sólo hemos tenido que sacar el chubasquero un ratito antes del mediodía. Al poco de llegar a O Barco ha descargado una fuerte tormenta con mucho aparato eléctrico que nos ha aguado la visita turística.

Salimos de Las Médulas por el conocido como Camino Real hacia Puente de Domingo Flórez, todavía en la provincia de León. Es un camino de tierra en suave ascenso hasta el alto de Pedrices (el topónimo hace referencia a los restos pedregosos que resultaban del lavado del oro) y llegamos a un mirador desde el que tendremos una magnífica panorámica del entorno de Las Médulas, que hemos dejado atrás. Hacia el otro lado tenemos una hermosa panorámica de los montes gallegos con unos feracísimos bosques en los que resuenan los trinos de numerosos pájaros.
Tras una bajada pronunciada, de atractivos paisajes y agradable soledad llegamos hasta Puente de Domingo Flórez entre los ríos Cabrera y Sil. Entramos en la villa por la calle Real y nos dirigimos a la plaza central para cruzar el puente sobre el río Cabrera. A la salida del puente nos encontramos con un gran mural en el que se ha representado un peregrino con un gran parecido a Mocho (aka José Sanchís), autor de las manos de la amistad que se pueden encontrar entre los caminantes y que amablemente nos envió varias para repartir. José Antonio Gil Martínez, un atento lector del blog nos aclara que el mural recuerda a la periodista berciana Mónica Domínguez. Aquí la fuente de dicha información.

A la salida de Puente de Domingo Flórez cruzaremos el río Sil en dirección a Quereño. Desde un rato antes ye vamos viendo el paisaje desolado dejado por el pavoroso incendio de julio de 2022 que arrasó durante tres días esta zona. Atravesamos este pueblo, junto a una central hidroeléctrica y tras una suave subida llegamos a un bonito mirador sobre la rivera del Sil. En el mirador hay una mesa y bancos de pizarra (material del que viven muchas familias en esta zona)

Tomamos una fruta y seguimos por la margen derecha del río Sil, un tramo que discurre paralelo a la vía férrea. El trazado discurre entre encinas, alcornoques, algunos restos de pinares calcinados y todo tipo de vegetación mediterránea (jaras, lavandas, manzanilla, retamas y romero) que perfuman el ambiente tras las recientes lluvias. Alcanzamos Pumares que cruzamos por la plaza de la Estrella con una bonita fuente, y a la salida del pueblo vemos los restos de una explotación minera.

El trayecto hasta Sobradelo es prácticamente llano y podemos ver en la otra orilla del Sil las explotaciones pizarreras que han dado fama a estos pueblos. De hecho, los hitos del camino no son del hormigón habitual, sino que son de pizarra de un color verdoso que reluce como plata cuando llueve. Antes de llegar a Sobradelo pasamos por As Nogueiras, un pueblo fantasma con los restos de las viviendas de lajas de pizarra y piedra rojiza que dan un aspecto un poco tétrico.

Pasamos por un área recreativa con mesas y bancos de pizarra y al poco llegamos a Sobradelo viejo con su cementerio. LLegamos a una plaza con fuente y capilla y por un camino encementado con barandilla llegamos a Sobradelo nuevo. Sobradelo es la capital de la comarca de Carballeda de Valdeorras que comprende 17 parroquias. Paramos en Bar Mar, donde Manuel nos prepara una suculenta comida y pasamos un rato de animada conversación. En la comida nos encontramos con Nino, un caminante canario veterano en este Camino de Invierno.

Desde Sobradelo a Éntoma, en el municipio de O Barco tomamos, siguiendo los mojones de pizarra, la carretera OU-0801 durante unos tres km interminables. A la entrada de Éntoma dejados el asfalto y cruzamos el río Galir por un antiquísimo puente de piedra, de supuesto origen romano, de un sólo arco, desde el que se divisa otro puente similar algo menos antiguo. Salimos de Éntoma por un camino de tierra bastante bonito entre encinas y alcornoques en suave pendiente, que entra en un pinar para dar paso a los viñedos desde donde ya se divisa O Barco.

Bajamos de nuevo a la carretera para otros dos km tras los que pasamos bajo un subterráneo que salva la vía del Ferrocarril. Una ligera subida nos deja a la entrada de O Barco por la calle Real que desembocan en el casco viejo de O Barco en una calle bordeada por bonitas casonas engalanadas con flores que desemboca en el Malecón junto al río Sil, lugar en el que detenemos el GPS.

Para la tarde teníamos previsto hacer un paseo turístico pero el vendaval sólo nos ha dejado visitar la Casa Grande de Viloira, al otro lado del río, construida en el S. XVII actual sede de un departamento de la Xunta.

En resumen ha sido una etapa bastante sencilla, marcada por la distancia recorrida, unos 29 km y por la climatología cambiante en la que hemos disfrutado de hermosos paisajes y hemos podido comprobar los efectos de los incendios, tanto en la destrucción del paisaje como en los efectos erosivos posteriores con numeroso desprendimientos.

El recorrido ha quedado grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago.  1ª Etapa: Ponferrada- Las Médulas

Y los días se echaron a caminar.
Y ellos, los días, nos hicieron.
Y así fuimos nacidos nosotros,
los hijos de los días,
los averiguadores,
los buscadores de la vida.

Galeano, Eduardo. Los hijos de los días. Siglo XXI, 2012

La primera etapa del Camino de Invierno a Santiago transcurre entre la capital berciana, Ponferrada, y el pueblo de Las Médulas, junto al Parque Natural de Las Médulas declarado patrimonio de la Humanidad en 1997.

Comenzamos nuestra ruta en Ponferrada, junto al Albergue de Peregrinos San Nicolás en la Avenida del Castillo. En la primera rotonda nos encontramos un cruceiro y giramos hacia la izquierda para bajar hacia el Puente Mascarón un puente medieval que salva el Río Boeza. Pasado el puente nos encontramos con el primer mojón de este Camino de Invierno. El camino continúa por la margen izquierda del río que a pocos metros vierte sus aguas en el Rio Sil. El camino sigue el curso del río unos metros mientras vamos dejando a la izquierda El Monte Pajariel. Un kilómetro más adelante dejamos la orilla del río en suave ascenso y vamos pasando por algunas poblaciones del Bajo Bierzo (Toral de Merayo, Villalibre de la Jurisdicción, Priaranza del Bierzo) hasta llegar a  Santalla del Bierzo. El camino discurre plácidamente entre cerezos y viñas. Desde un mirador tenemos una buena panorámica del Sil serpenteando en un mar de chopos.


Pasado Santalla llegamos a la ermita de Ntra. Sra. del Carmen. Desde  aquí, parte un sendero con un pronunciado ascenso hacia Villavieja. A la entrada del pueblo hay unas fuentes y una casa muy original con con un caño de piedra del que cae un fino chorro de agua a un diminuto estanque con una concha de vieira adosada. El camino continua hacia la Fortaleza de Cornatel entre sotos de castaños de gran porte hasta salir a la carretera LE-1915 que cruzamos para acercarnos a sus murallas y al banco más bonito del Bierzo.

Regresamos  a la carretera comarcal y caminamos por ella siguiendo los mojones unos km hasta llegar a Campelo (barrio de Borrenes), Borrenes, pasamos junto a una zona con aparatos para ejercitarse.  Hasta llegar a una bifurcación en la que tomaremos el camino de la izquierda, marcado como Camino Real. Unos postes nos indican Carucedo a 2 km y Las Médulas a 4,4.

El camino vuelve a empinarse ligeramente, pasamos el Arroyo Isorga (seco) mientras vamos encontrando postes con las indicaciones a otras rutas por la zona. Un hito grande de piedras fijadas con cemento y otro poste informativo nos indica, entre otras direcciones Las Médulas a 3,7 km distancia que recorremos por un camino bastante desarbolado hasta llegar de nuevo a la carretera LE -191  por la que caminamos por su arcén con  algunas vistas  hacia Las Médulas, en un paisaje de  espectaculares formas y colores.

Las Médulas, son los restos de una gran explotación de oro de los romanos, declaradas hoy Patrimonio Mundial.
Junto al parque natural el pueblo de Las Médulas, destino de nuestra etapa de hoy.

En resumen, ha sido una etapa fácil, a excepción de la subida a Villavieja y al Castillo de Cornatel, con una buena dosis de carretera. En cuanto a las posibilidades de reabastecimiento son prácticamente nulas. A excepción de una cafetería panadería en Toral de Merayo no hay nada más en todo el camino.

El recorrido de esta etapa está grabado en este track.

Para completar la jornada por la tarde hacemos una visita para contemplar los vestigios de la gran explotación minera que los romanos explotaron con el fin de extraer oro. Las cuevas y galerías horadadas para llenarlas de agua y provocar la “ruina montium” han dejado un paisaje de pináculos de tierra rojiza, surgidos del desplome del terreno emergiendo entre frondosos castaños son una estampa inigualable. En este paseo hemos recorrido el pueblo de Las Médulas, el bosque de castaños por el paseo de La Valiña, subido al mirador de Orellan, pasado por la fuente de la Tía Viviana y terminado la ruta en la recoleta Capilla de San Andrés y Judas Tadeo.

La visita cultural de la tarde el GPS la ha dejado registrada en este otro track.

Guía del Camino de Invierno a Santiago de Aida Menéndez

Iniciamos la andadura del Camino de Invierno pertrechados con la Guía del Camino de Invierno a Santiago es, ante todo, una declaración de principios y un homenaje a su autora, Aida Menéndez Lorenzo. Fallecida en 2022, Aida no fue una simple cronista; fue la presidenta de la Asociación Camiños a Santiago pola Ribeira Sacra y la gran heroína e impulsora fundamental detrás del reconocimiento oficial de esta ruta jacobea. Su guía, autoeditada tras años de lucha sobre el terreno, no es un producto comercial, sino el mapa del tesoro de quien rescató el camino del olvido.

El Camino de Invierno es la variante que usaban los peregrinos medievales al entrar en Galicia desde Ponferrada para evitar el temible e impracticable paso nevado de O Cebreiro en el Camino Francés. La guía de Aida Menéndez captura magistralmente la esencia de estos 260 kilómetros de pura magia patrimonial y natural

A lo largo de sus más de 200 páginas profusamente ilustradas a color, el libro desgrana las etapas que cruzan cuatro comarcas de una belleza arrolladora: El Bierzo, Valdeorras, la Ribeira Sacra y el Deza.

Cartografía con propósito: Cada etapa cuenta con mapas detallados y perfiles altimétricos realistas. Aida conoce el terreno y no oculta la exigencia física de zonas como el bellísimo pero duro ascenso desde el río Sil hacia Chantada.

Patrimonio con alma: Al haber sido concejala de Cultura, la autora impregna la guía de un rigor histórico sobresaliente. Las explicaciones de hitos como las minas romanas de Las Médulas, los cañones del Sil o los monasterios románicos de la Ribeira Sacra son auténticas lecciones de arte y antropología.

Adaptación práctica: La guía fue pionera al incluir secciones específicas y consejos técnicos para los bicigrinos (ciclistas), además de incorporar códigos QR y enlaces web actualizados para localizar albergues, alojamientos y casas de comidas.

Entre los puntos fuertes de esta guía destacan:

Pura autenticidad: No está escrita desde un despacho. Se nota el sudor de la autora en cada rincón, quien durante décadas recorrió los senderos limpiando maleza, hablando con alcaldes y buscando las raíces históricas de la ruta. 

Pone en valor una ruta solitaria: Frente a la masificación de otros caminos, la guía defiende el Camino de Invierno como una experiencia íntima, mística y rústica. 

El trasfondo histórico: Incluye un valioso apartado que narra la propia epopeya moderna de cómo la asociación civil logró que la Xunta de Galicia declarase oficial la ruta en la Ley de Patrimonio de 2016. 

Al ser una obra editada de forma independiente por la propia asociación, no encontramos el diseño pulido o minimalista de las grandes editoriales multinacionales. Su distribución física a veces es compleja y nosotros tuvimos que comprarla directamente a la asociación. Sin embargo, ese toque artesanal es precisamente lo que le otorga su incalculable valor: es una guía con alma.

En resumen: la guía de Aida Menéndez no es solo un libro de instrucciones para no perderse entre Ponferrada y Santiago; es un pedazo de la historia viva del camino jacobeo contemporáneo. Una lectura obligatoria para todo aquel que busca huir de las masas y adentrarse en la Galicia más auténtica, guiado de la mano por la persona que mejor la conoció y la amó.

Ruta cultural algo energética por Ponferrada

Río de las ondas claras/y las arenas de oro./ Que en los remansos te paras,/ y de sus sombras amparas/ tu codiciado tesoro.

Gil y Carrasco, Enrique. El Sil en Poesías y poesías líricas. Bierzo ebooks

Aprovechamos la tarde de este primer día en Ponferrada para hacer un paseo energético y cultural por esta hermosa villa del Bierzo. Ha sido un recorrido de unos 8 km en el que hemos pasado por algunos de los hitos que hay que ver imperiosamente cuando se visita la capital de la Comarca del Bierzo.

Comenzamos nuestro caminar en la Avenida de España en dirección hacia el río Sil y el casco histórico Ponferradino. Lo primero que llama la atención es lo cuidado de las calles, una arquitectura moderna que no desentona excesivamente con los edificios más veteranos y un discreto tráfico rodado. A medida que nos acercamos al casco histórico las calles se van peatonalizando y el paseo resulta muy agradable. Cruzamos el puente de Cubelos y comenzamos la subida hacia el Castillo templario de Ponferrada. Emblema de la ciudad es un referente de arquitectura medieval. Dentro del recinto se han encontrado restos que datan de la primera Edad del Hierro.

A la salida del castillo nos adentramos en el casco histórico y nos acercamos a la Casa de los Escudos, antigua casa señorial que perteneció Manuel Francisco Garcia de las Llanas, regidor perpetuo de la Villa en la actualidad es propiedad del Ayuntamiento de Ponferrada y sede de la Casa – Museo de la Radio. Antes, admiramos la hermosa Fachada De la Iglesia de San Andrés con un elegante pináculo campanario ochavado.

Una vez en el casco histórico nos dirigimos hacia la Plaza del Ayuntamiento donde admiramos la hermosa fachada de la Casa Consistorial de estilo barroco y datada entre los siglos XVII y XVIII. En la misma plaza casonas señoriales y una escultura homenaje al barquillero maragato. Continuamos hacia la calle De la Torre del Reloj  (siglo XV) pasando por casonas porticadas con bonitas galerías y blasones. Pasamos junto a la Basílica de Nuestra Señora de la Encina con esbelta torre de campanas.

Comenzamos a descender hacia el Sil y pasamos por la Real Cárcel- Museo del Bierzo, notable edifico construido por provisión de Felipe II, remodelado entre los siglos XVIII y XIX albergó una prisión hasta 1968. Actual museo del Bierzo, en su interior destaca un hermoso patio porticado y un antiguo pozo . El recorrido museológico recorre la historia del Bierzo desde la prehistoria hasta el siglo XIX.

Bajamos hasta el Río Sil y remontamos el curso por un bonito paseo fluvial hasta llegar al puente atirantado de la Avenida de la Libertad. Pasamos bajo el puente y por una pasarela pasamos al Museo de la Energía La fábrica de la Luz, ubicado en una antigua central térmica de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) que estuvo en funcionamiento hasta 1971.

Por la Avenida de la Libertad continuamos nuestro paseo hasta la antigua Estación de Ferrocarril de Vía estrecha que unía Ponferrada con Villablino. Actualmente alberga el Museo del Ferrocarril con una interesante exposición de máquinas, vagones y objetos entre los que destaca la taquilla original de la estación, trajes y cuadernos de apuntes que testimonian el funcionamiento de este tren que estuvo en funcionamiento para transporte de pasajeros hasta 1980 y como transporte de carbón hasta 2012.

Aunque la ruta la comenzamos a hacer el sábado no la hemos completado hasta la tarde del domingo con las visitas a los museos que nos faltaban. Todos los paso para hacer estas. Visitas se pueden seguir en este track.

Y mañana comenzamos con el Camino de Invierno a Santiago con el pronóstico meteorológico bastante incierto. A ver cómo se nos da el día.

Circular por el Valle del Silencio: Peñalba de Santiago -Cueva San Genadio – Cascada Valle Silencio

Un sendero que atraviesa una pradera con obstinación e irresponsabilidad humanas, con toda la grata protervitas de su dirección cambiante, siempre será algo más parecido a nosotros que una vía de ferrocarril trazada por un ingeniero a través de un terreno complicado

Stevenson, Robert Louis. Viajar: ensayos sobre viajes. Páginas de espuma Madrid 2014, pg 15

El Valle del Silencio es un valle de montaña situado en los Montes Aquilanos en la comarca del Bierzo (León) muy cerca de Ponferrada. Por una carretera de montaña muy pintoresca llegamos al pueblo de Peñalba de Santiago, declarado en 2016 uno de los pueblos más bonitos de España. En Peñalba destaca el cuidado caserío y la Iglesia de Santiago de Peñalba, una maravilla mozárabe que merece la pena visitar.

Comenzamos la ruta en el aparcamiento a la entrada de Peñalba. Atravesamos todo el pueblo (se disfruta muy bien con poca gente) para dirigirnos a la calle Bajada del Silencio. Un camino empedrado nos conduce al Arroyo de Peñalba y, poco después, al del Silencio. Hasta aquí la ruta no tiene ninguna complicación y está bien marcada.

Después de cruzar el último arroyo el camino se empina poco a poco hasta llegar a un cartel en el que se indica la subida a la Cascada del Silencio. Antes de esa subida nos desviamos a la izquierda para visitar la cueva de San Genadio, una cueva de origen geológico que fue usada como eremitorio por San Genadio de Astorga un monje benedictino que fue obispo de Astorga y se retiró a este lugar los últimos años de su vida.

Visitada la cueva regresamos al camino principal para dirigirnos hacia la Cascada del Silencio. Una vez en el camino principal proseguimos con la subida, ya un poco más exigente, por un camino espectacular y al cabo de unos 800 m llegamos a la cascada.

Para regresar a Peñalba de Santiago, tenemos que volver al camino principal por el que hemos venido y en poco más de 1 km veremos una bifurcación con un letrero y un camino a la derecha que nos indica la vuelta a Peñalba por el camino de arriba. El sendero de vuelta es una pura delicia, aunque antes de terminar nos queda una última subida hasta Peñalba para completar esta espectacular ruta.

En el camino de vuelta a Ponferrada hemos parado a hacer un visita turística en San Cristóbal de la Valdueza para visita un tejo milenario, darnos un paseo por esta bonita localidad y tomar un ligero refrigerio que sirva de antesala a un botillo berciano regado con un buen vino Mencía del lugar.

En resumen, una bucólica y bonita ruta por el Valle del Silencio, apta para todos los públicos prólogo a nuestro Camino de Invierno a Santiago que comenzamos mañana.

Todo el caminar de hoy, excepto la visita a San Cristóbal de la Valdueza ha quedado reflejado en este track.

Botillo con José Luis y familia

Ruta del contrabando en Paymogo: paseo por la Ribera del Chanza

En cuanto dispongo de unos días de vacaciones-menos ¡Ay! muchas veces de los que me harían falta- me echo al campo a restregar mi vista en frescor de verdura y en aire libre mi pecho.

Unamuno, Miguel de. Por tierras de Portugal y España Alianza, Madrid 2016 pg 281

En esta ocasión nos dirigimos a Paymogo, una pequeña localidad onubense de la comarca del Andeválo para hacer la  Ruta del Contrabando, un recorrido por la Ribera del Río Chanza con un espectacular y rico entorno natural con una variada flora y fauna que nos ofrece la posibilidad de recorrer algunos de los senderos y veredas que recorrieron los contrabandistas hasta tiempos bastante recientes. Ya la etimología del nombre del municipio nos da una pista de su situación fronteriza; del latín pagus -aldea, lugar- y mogo -señal, mojón- vendría el actual Paymogo. También hay una interpretación mitológica sobre un mago o chamán en la zona (país del mago) que no parece tener mayor fundamento.

Comenzamos la ruta en el aparcamiento del área recreativa junto al puente internacional del río Chanza. Éste río es un afluente del Guadiana que nace en Cortegana, en el PN Sierra de Aracena y Picos de Aroche, y durante varios km es la línea de demarcación de la frontera con Portugal. En este lugar hubo, desde el siglo XVI una importante aduana al servicio de la monarquía hispana. Por este motivo, ha sido tradicional el contrabando de diversas materias entre los vecinos a ambos lados de «la raya». Más recientemente, en la segunda mitad del siglo XX, café, tabaco, harina, pan o azúcar han sido los productos con los que se traficaba en esta frontera hispano-lusa y que servían para ayudar al sustento de muchas familias.

Junto al área recreativa podremos ver los restos del Molino de la Laguna, el primero de los tres molinos que veremos en la ruta de hoy. Eran molinos hidráulicos o de rodezno que funcionaban por la fricción de dos piedras planas (una fija y otra móvil) accionada por la fuerza de una ligera corriente de agua. Desde este molino comenzamos a caminar en dirección al puente internacional, lo pasamos por debajo y nos dirigimos hacia los restos de un cortijo con un pequeño huerto conocido como Huerto Bartolo. Seguimos una pequeña senda ribera arriba en ligera subida por la que llegamos a un bonito mirador sobre el río y la parte portuguesa. A lo largo del recorrido nos iremos encontrando con una veintena de puentes de madera, y uno colgante muy bonito,  que salvan los barrancos que, en época de lluvias, vierten sus aguas al Chanza.

A unos 4 km del recorrido encontraremos el segundo molino de rodezno de esta ruta: El Molino de Pablo o de Enmedio, el último en dejar de funcionar y el mejor conservado de los tres. Junto al molino hay una mesa (realizada con la piedra del propio molino) y unos bancos para descansar, contemplar el paisaje y tomar un refrigerio.

A partir de este punto el camino es un constante sube y baja con algunos tramos un poco más empinados. Tras unos 4,5 km llegaremos al Molino de la Cirujana, también en buen estado de conservación. Desde este punto aún quedan unos 3 km de sendero que dejamos para otra ocasión.

El regreso lo hacemos por el cauce del río ya que el bajo nivel de las aguas lo hacen posible. En otra época del año esta parte del recorrido deberá hacerse por el mismo camino de la ida. Durante el trayecto nos encontramos con un grupo de yeguas con sus potrillos pastando tranquilamente. A la altura del puente colgante volvemos al camino de ida por el que regresamos al inicio del sendero.

La ruta está muy bien señalizada, con numerosos paneles informativos, miradores, puentes, barandillas quitamiedos, alguna escalinata siendo un lugar excepcional para la observación de la fauna y flora del lugar. En nuestro paseo nos encontramos con perdices, lavanderas blancas, una cigüeña negra, varias blancas y un par de rapaces. Todo ello sin contar el grupito de yeguas y potrillos pastando a su libre albedrío.

En resumen es una bonita ruta de unos 15 km para hacer en familia y disfrutar de un día en la naturaleza.

Aunque la ruta está bien señalizada, nuestro recorrido de este domingo ha quedado grabado en este track.