Menorca: Desde el Faro de Punta Nati hasta Pont d’en Gil y vuelta por el Camí de Cavalls

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, 2022

Para nuestra última caminata en Menorca optamos por hacer este tramo de la Etapa 10 entre Punta Nati y el pintoresco Pont d’en Gil para volver sobre nuestros pasos en un recorrido de 13,55 km que hicimos en un tiempo total de 4h 58 min.

Dejamos el coche en el aparcamiento junto al camino del faro y nos dirigimos por el camino de servicio hasta zona del faro. Una visita muy recomendable ya que se tienen unas bonitas vistas de la cercana isla de Mallorca con la sierra de la Tramontana ligeramente cubierta de nieve. Junto al faro hay un conjunto de antiguos búnkeres de uso militar hoy en completo abandono. Un poco marcado camino nos acerca al impresionante acantilado de Cala es Pous, con una hendidura a modo de ojo de puente, así como al Bufador de Punta Nati, una chimenea natural por la que el agua del mar sale pulverizada los días de Temporal.

Regresamos hacia la zona del aparcamiento y poco antes de llegar veremos una cancela menorquina que marca el inicio de la décima etapa del Camí de Cavalls en dirección sur, junto a un imponente muro de piedra seca. A nuestra derecha tenemos unos campos pedregosos en los que pastan varios rebaños de ovejas. El camino aparece poco marcado y las ovejas han creado sus propios caminos, por lo que hay que ir muy pendiente de los postes que marcan el itinerario.

Pasada esta zona llegamos a los acantilados de Son Solomó (a la vuelta nos acercaremos más al acantilado para ver el impresionante bufador de Son Solomó) y pronto pasamos junto a la primera Barraca de Bestiar (barraca para el ganado) bastante impresionante toda ella hecha de piedra seca apilada en hiladas. Cruzamos un barranco con un espectacular pozo abrevadero (Sa Martino) que luce impresionante hoy día.

Por el camino vamos encontrando más barracas de piedra y al fondo ya comenzamos a ver el Turó de Bajoli (80 m) hito montañoso del día. Para llegar a ese punto pasamos hasta tres barrancos, otras tantas puertas menorquinas hasta llegar al imponente mirador de Sa Falconera. Debajo del mirador podemos ver los restos del asentamiento costero pre talayótico de Es Pop Mosquer.

A nuestra izquierda hay unas construcciones abandonadas y el Camí de Cavalls comienza a descender para pasar bajo el Turó. Nosotros continuamos recto para hace “cima” campo a través. Llegamos al vértice geodésico, fotos de rigor y para abajo. Deshacemos nuestros pasos hasta un punto en el que es posible reconectar con el Camí sin despeñarnos. Descendemos hasta las inmediaciones de una EDAR y tomamos el camino de servicio pasando junto a otro pozo abrevadero y una cueva-refugio. Un poco más adelante llegamos al pintoresco Pont d’en Gil, un arco calcáreo justo encima del acantilado. Para nosotros es el punto final de nuestro recorrido. Tomamos algunas fotos e iniciamos el camino de vuelta por el mismo recorridos.

Al llegar a los acantilados de Son Solomó (Casi en línea recta enfrente de la puerta de entrada del Camí, nos acercamos al acantilado buscando el Bufador de Son Solomó, una impresionante chimenea de más de 30 m de caída por la que sale el agua de mar pulverizada en días de temporal. Encontrado el Bufador, regresamos al camino y al aparcamiento para finalizar esta etapa.

Ha sido un hermoso broche final a esta semana menorquina en la que hemos disfrutado de la isla y sus infraestructuras pecuarias, visitado las dos grandes ciudades (Maó y Ciudadela) y buena parte de los yacimientos prehístóricos y necrópolis en la que es tan rica esta isla. Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

Menorca: Ida y vuelta por el Camí de Cavalls entre Fornells, Arenal de Son Saura y Cala Pudend.

El andar tiene para mí algo que me anima y aviva mis ideas; cuando estoy parado apenas puedo discurrir: es preciso que mi cuerpo esté en movimiento para que se mueva mi espíritu. La vista del campo, la sucesión de espectáculos agradables, la grandeza del espacio, el buen apetito, la buena salud que se logran caminando

Russeau, J.J. Las Confesiones. Libro IV. Alianza Editorial

En esta ocasión hacemos un “arreglo” a la etapa 4 del Camí des Cavalls y nos montamos esta ida y vuelta desde la localidad marinera del Fornells hasta Cala Pudend pasando por el Arenal de Son Saura. Aunque el 75% de la ruta está muy bien hay unos 4 km por una carretera de mucho tránsito que desluce la etapa completamente.

Iniciamos el recorrido en el Cap de Fornells, accidente geográfico que cierra el paso hacia la bahía de Fornells y lugar en el que hay una torre de defensa construida por los británicos en 1802 en muy buen estado de conservación. Continuamos caminando hacia  el puerto de Fornells, pasamos junto a los restos del castillo de Sant Antoni (mandado destruir por Carlos III)  en dirección a la urbanización de Ses Salines y pasamos frente a las islas de Las Sargantanas, Isla des Rovells y la de Sanitja. Continuamos por el carril bici hasta el arco de entrada a las playas y calas de Fornells y por el arcén izquierdo de la carretera Me-15 caminamos 1,5 km hasta una rotonda con tres mujeres danzantes. Continuamos 1 km por un carril bici paralelo a la carretera Me-7 hasta llegar a una barrera menorquina en dirección a las Salinas de la Concepción.

Es un camino en bastante buen estado. Por el que avanzamos 1,5 km hasta llegar a los restos de una basilica paleo cristiana ubicada en el interior de la finca Cap des Port (bien señalizada). Regresamos al camino y cruzamos un arroyo junto a la entrada de la finca y avanzamos bajo un frondoso bosque principalmente de coníferas. Aunque la bahía de Fornells queda a nuestra izquierda, la frondosidad del bosque nos impide verla salvo en contadas ocasiones. Pasamos por bosques de la Albufera des Compte, junto a un humedal cerca de una estación depuradora de aguas residuales y, hacia el km 10 de nuestro recorrido llegamos al Arenal de Son Saura, una blanquísima playa con vetas de arenas rojizas muy llamativas.

Cruzamos un muro de piedra seca al inicio del arenal y continuamos por un páramo de piedra y matorral un par de km en dirección norte hasta llegar a la Cala Pudend, de aguas cristalinas y con unas curiosas formaciones de bloques de marés, la piedra arenisca de la zona. Aunque íbamos a terminar la ruta en el Arenal, el sabio consejo de un trabajador de la EDAR nos sugirió continuar, con muy buen criterio, hasta la cala, en donde tomamos asiento en unas cómodas piedras y tomamos una fruta.

Tras la fruta, emprendemos el camino de vuelta por el mismo camino por el que llegamos hasta allí. En total 22, 71 km por unos parajes de gran belleza salvo los 3+3 km por las carreteras Me-7 y Me-15.

Todo el recorrido de este día lo hemos registrado en este track.

Menorca: Circular Biniacolla-Punta Prima-Torre d’Alcalfar por el Camí de Cavalls

Caminamos también para escribir, contar, capturar imágenes en palabras, mecernos a nosotros mismos en dulces ilusiones, acumular recuerdos y proyectos.

Le Breton, David. Elogio del Caminar. Ed Siruela, 2022

Tras una mañana de turismo tradicional en pos de la Menorca Talayótica nos ponemos las botas por la tarde para hacer otro tramo del Camí de Cavalls, en concreto vamos a ir desde el pueblecito de pescadores de Biniacolla por el sendero señalizado del Camí des Cavalls (GR 223) hasta la Torre vigía de Alcaufar y vamos a regresar casi por el mismos camino pero haciendo un tramo circular para visitar la Torre de Son Ganxo o de Punta Prima, gemela De la Torre d’Alcalfar.

A las cuatro y media de la tarde comenzamos a caminar desde el pueblo de Pescadores de Biniacolla. La cala de Biniacolla tiene un pequeño puerto o muelle y unas bonitas vistas sobre la Isla del Aire con su vistoso faro. El camino serpentea por las calles del poblado hasta que gira bruscamente hacia el mar y transita junto a la costa algo más de un km. Al llegar al mirador de Punta Prima el camino gira a la izquierda, pasa por el arenal de Punta Prima hasta el final del Passeig de S’Arenal. Se cruza una puerta menorquina y el camino continua por la zona costera. Es bastante rocoso y con mucho matorral, por lo que se progresa muy lentamente.

Hacia el km 4 de nuestro recorrido el camino gira la izquierda para dirigirse hacia la Cala de Alcalfar. Ya tenemos la Torre Vigía de Alcalfar a la vista, por lo que continuamos recto hasta la Playa Caló Roig desde donde ya se pueden ver las urbanizaciones de Alcalfar. Rodeamos la torre Vigía, construida en 1787 y que sirvió como modelo de once torres de este mismo estilo construidas en Menorca entre 1798 y 1802.  La torre, redonda y cilíndrica consta de tres niveles y tiene un curioso matacán. Bordeamos el cabo de la Punta del Morro e iniciamos el camino de vuelta.

Al llegar al mirador de Punta Prima tomamos el camino de la Torre de Son Ganxo o de Punta Prima, gemela de la de Alcalfar y de idénticas  características. Junto a la torre, un camino de tierra nos devuelve al Camí de Cavalls en el punto en el que éste giraba hacia la línea costera. Continuamos callejeando por Biniacolla hasta nuestro punto de salida.

En total han sido 9,05 km realizados en 2 horas y 10 minutos en un agradable y fresco paseo por la tarde. Todo el recorrido lo hemos dejado plasmado en este track.

Ruta circular por Camí de Cavalls: Desde Cala Galdana a Escull de Binicodrell. Regreso por ruta litoral pasando por Cala Escorxada, Cala Trebalúguer y Cala Mitjana

Todo viaje es un discurrir, una narración anterior cuando el recorrido se imagina, y una narración ulterior que hacemos después cuando se cuenta a los amigos o a los conocidos, una vez llegados a casa o todavía en camino.

Le Breton, David. Elogio del Caminar, Siruela, 2022

El Camí de Cavalls tiene su origen en la conquista aragonesa del año 1287 con la constitución de las primeras “caballerías”, conjunto de fincas de carácter feudal cuyos beneficiarios recibían una serie de rentas que les permitían mantener caballeros armados para defensa de la isla. A partir del siglo XVII aparece documentado como camino perimetral de defensa de la isla. Independientemente del uso militar del trazado el Camí de Cavall constituía una servidumbre de paso por razones de utilidad pública para todos los menorquines. Con el desuso y el abandono de los fines primigenios el camino fue usurpado por grandes propietarios hasta que en los años 80 del siglo XX la ciudadanía menorquina comenzó a tomar conciencia del patrimonio natural y cultural alrededor de esta Vía.

En el año 2007 se aceleraron los tramites para recuperar el Camí y se constituía el Camí de Cavalls en el sendero de Gran Recorrido 223 dentro de la Red de Caminos Naturales de España.

Como únicamente vamos a estar en esta ocasión una semana en la isla y no hemos tenido tiempo suficiente para preparar una travesía como el Camí se merece, vamos a hacer un par de etapas basada en el trazado oficial, pero tratando de sacar etapas circulares que se adapten a nuestras circunstancias. Ésta es la primera de ellas. Se trata de la Etapa 14 que transita desde Cala Galdana a Sant Tomás. El regreso lo realizamos por una senda litoral, también marcada por el Gobern Balear que nos devuelve al punto de inicio.

Comenzamos la caminata desde la parada de autobús de Cala Galdana. Desde el aparcamiento sale una pasarela que cruza el Barranc D’Algendar. Vamos bordeando toda la playa de Cala Galdana mientras unos promotores de paseos ecuestres hacen una exhibición en la arena. Al final de la playa una empinada escalinata nos lleva a un par de miradores en los que tenemos una buena visión de conjunto de toda la bahía.

Siguiendo la señalización del Camí llegamos a una puerta que es el acceso hacia Cala Mitjana, una bonita playa de arena blanca protegida por acantilados calcáreos. Siguiendo los hitos del Camí subimos una rampa en constante ascenso mientras pasamos por algunos hornos de cal y un aljibe. Pasamos varias puertas “menorquinas” transitando por un denso bosque mientras nos alejamos de la costa hacia el interior.

En el punto más alto tenemos una bellísima vista del Barranc de Trebalúger hacia el que se inicia un ligero descenso. Cruzamos el barranco por un puente (a la vuelta tendremos que cruzarlo por la desembocadura) mientras continuamos por un camino rural en ascenso  en el que encontraremos una casita de piedra o refugio para casos de emergencia.

Nuevo paso por barreras hasta llegar a un barranco secundario que desemboca en la playa de Binigaus. Pasamos junto a un desvío que nos marca a la Cova del Coloms. Como vamos justos de tiempo lo dejamos para otra ocasión. Continuamos hacia la playa de Binigaus y giramos a la izquierda para llegar a los Esculls (arrecifes) de Binicodrell pasando junto a un búnker abandonado. Al llegar a las pasarelas que llevan al complejo turístico de Sant Tomás damos la vuelta.

Regresamos hasta la playa de Binigaus junto a una tradicional barraca con porche. Por detrás de la barraca pasa un camino (poco) señalizado: la senda litoral, que nos va a llevar de vuelta hasta Cala Galdana. El camino va sobre los acantilados y, en ocasiones, se torna bastante impreciso y selvático. La señalización es suficiente pero no conviene distraerse con el paisaje. En ocasiones nos recuerda al Camino de los Faros de la Costa da Morte. Hasta Cala Escorxada nos cuesta más de 40 minutos. Las vistas impresionantes.

Bajamos hasta la playa de Cala Escorxada, impresionante playa rodeada de bosque, y comenzamos una subida hasta Cala Fustam. Pasamos junto a una gran casa cueva junto a la senda y entramos en una zona en la que falla algo la señalización. Es una repisa rocosa sobre un acantilado. En este tramo hay varios puntos panorámicos sobre la Cala de Trabalúguer. Con la Cala a la vista iniciamos el descenso por una escalera tallada en la roca. Cruzamos toda la playa en dirección a la desembocadura del Barranc. Al otro lado vemos otras escaleras talladas en la roca. Nos descalzamos para cruzar mientras cae la tarde.

Realizado el cruce, subimos por las escaleras y nos internamos en un denso bosque mediterráneo. Cruzamos la finca Pública de Cala Mitjana hasta llegar a un punto en el que tenemos una hermosa panorámica sobre la cala que pasamos esta mañana. Nuevo descenso de vértigo por escaleras talladas en la roca para acceder a la playa.

A la vuelta de Cala Mitjana pasamos por unas impresionantes canteras abandonadas, y regresamos por el Camí de Cavall hasta la escalinata que subimos por la mañana. Vuelta por la playa y las pasarelas hasta la parada del bus.

Ha sido una jornada preciosa. La ruta un poco larga, casi 24 km, en un tiempo total de ocho horas y cuarto, pero unos paisajes impresionantes. Lo hemos pasado de maravilla. Todo el recorrido de este día ha quedado reflejado en este track.

Menorca: Circular entre Punta Prima (Biniacolla)- Sant Lluis-Binibéquer- Biniacolla

En la trama del camino, hay que intentar reencontrar el hilo de la vida.

Le Breton, David. Elogio del Caminar. Ed. Siruela, 2022

Después del paseo turístico de esta mañana por Maó, nos animamos, en una tarde un poco fría, por un paseo por el interior aprovechando las magníficas infraestructuras que tiene la isla para la caminata o el ciclismo. Para esta caminata partimos de las cercanías de nuestro hotel, accedemos al Camí Vell de Biniacolla (una pista rural entre muros de piedra seca cerrada al tráfico) en dirección a la localidad de Sant Lluis, atravesamos parajes de gran rusticidad, hacemos una visita deportivo cultural al municipio más grande de la zona, bajamos por otro carril ciclable hasta las proximidades de Binibéquer dejando a un lado el pueblo de Torret y, ya junto a la playa, tomamos el Cami de Cavalls hasta la misma puerta del alojamiento.

Iniciamos la ruta junto al pintoresco pueblecito de Biniacolla, por el camino ciclable del Cami Vell de Biniacolla en ligera subida. Es un camino terrizo entre dos paredes de piedra seca tan características de estas islas. Pasamos junto a EDAR de Sant Lluis, continuamos hacia Alcaufar Nou, pasamos por el Camí de S’Olivera dirección a Es Rafelets y entramos a Sant Lluis por Es Pou Nou.

Un breve recorrido turístico por la parte vieja de Sant Lluis, fundado en la época de ocupación francesa en 1761 con la construcción de la Iglesia de Sant Lluis, pasamos junto al Molino de Arriba y junto al edificio de usos múltiples dedicado a Albert Camus por ser su familia materna originaria este pueblo.

Salimos de San Lluis por la rotonda dedicada a La Paz, con paloma picassiana, y por el carril bici nos dirigimos a Torret, pasamos junto a Torret Petit hasta llegar a Binibéquer Nou. Cruzamos las urbanizaciones nuevas buscando el Camí de Cavalls junto a la playa. Por el Camí de Cavalls llegamos hasta Biniacolla al punto en el que iniciamos el recorrido.

Como primer contacto con el Cami de Cavalls ha sido un recorrido fácil con la única dificultad de que al estar más al este que la península nos ha sorprendido la caída de la tarde casi una hora antes de lo que estamos acostumbrados.

Todo este recorrido se puede ver en este track de wikiloc

Berrocal, Dolmen de Mascotejo, túnel Manzano, puente Corumbel y Vía Verde

Caminando dejo atrás mis problemas. No todos, pero sí todos los que puedo.

Erling Kagge, Caminar: Las ventajas de descubrir el mundo a pie. Taurus, 2019 Pg 58

Con los amigos del Grupo de Montaña Grupo Verde de Gerena realizamos esta sencilla ruta que transcurre por unos paisajes bastante marcianos que fueron elegidos por la NASA para estudiar estas formas de vida por la probable similitud entre sus condiciones ambientales y las que podrían encontrar en el planeta rojo. El río Tinto se caracteriza por el color rojizo de sus aguas y el color amarillo – ocre de sus orillas, originado por la actividad minera desde su paso por Peña del Hierro. En las orillas veremos estructuras características, resultado del enfriamiento de la escoria y los residuos mineros. En las márgenes del cauce destaca la ausencia de vegetación debido a la acusada acidez del medio.

La ruta transcurre por el Paisaje Protegido del Río Tinto que comprende los tramos alto y medio del río y su entorno, una franja de 57 kilómetros que se extiende a lo largo de once municipios de las provincias de Huelva y Sevilla. En esta ocasión visitamos la zona correspondiente al municipio de El Berrocal en el que el espacio natural se ensancha más allá del río en una zona que fue afectado por el incendio del verano de 2004 en la que actualmente se desarrollan planes de reforestación y regeneración con el fin de restaurar el monte mediterráneo original. Durante la ruta visitaremos el Dolmen de Mascotejo, una estructura megalítica de carácter funerario reutilizada como necrópolis romana en bastante mal estado, bajamos hacia el puente Corumbel , entramos al túnel del Manzano antes de cruzar el puente y volvemos hacia las antiguas vías de ferrocarril que unían Río Tinto y sus minas a Huelva capital para regresar por la Vía Verde hasta el aparcamiento en el que dejamos los coches.

Comenzamos la ruta a las 9:45 de la mañana desde el aparcamiento junto al comienzo de la Vía Verde. Bajamos al cauce del río, bastante ancho en esta zona, y buscamos un lugar para cruzar. Con la escasa corriente y las piedras que sobresalen se pudo cruzar sin excesivos problemas.

Continuamos por la margen izquierda del río hasta las inmediaciones de los restos del Molino Viejo, subimos hacia la carretera para cruzar el Barranco del Coladero y volvemos hacia la orilla del Tinto. Caminamos unos 200 m hasta llegar al barranco del Lobo que se puede cruzar sin problemas, y comenzamos una subida hasta el Dolmen del Berrocal o de Mascotejo. Se trata de una construcción megalítica con una cámara funeraria, un corredor y rodeada por dos anillos perimetrales, en bastante mal estado por los repetidos saqueos y su reutilización en distintas épocas históricas.

Continuamos nuestro camino por una pista de terrizo junto a un par de construcciones en semi abandono y comienza una bajada por una zona de bosque mediterráneo que ha sido regenerado a partir del incendio de 2004. Continuamos bajando hasta la vía del tren y el camino nos deja entre el puente Curumbel y el túnel de Manzano. Al llegar a la vía del tren, nos vamos a izquierda para atravesar el corto túnel que nos deja en algún momento totalmente a oscuras (se aconseja frontal o linterna), si bien se puede pasar sin excesivas dificultades sin ayuda de linterna yendo despacio. Admiramos el meandro marciano del Rio Tinto y volvemos sobre nuestros pasos.

Con cuidado, cruzamos el puente Curumbel sobre unas planchas metálicas, pasamos junto a los restos del Cortijo Manzano, en ruinas, y afrontamos unos 3 km por la vía verde hasta regresar al aparcamiento en el que dejamos los coches esta mañana.

En resumen, una ruta sencilla y sin complicaciones, en la que hemos disfrutado de un buen día de campo con el buen ambiente habitual con los amigos del Grupo de Montaña Grupo Verde de Gerena. Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

La mayoría de las fotos las he tomado del grupo de WhatsApp de la ruta. Muchas gracias a Juanma por preparar esta ruta y a los socios y amigos que han participado por déjanos compartir el día con ellos. Nos vemos en las montañas.

Badlands de Gorafe y «Coloraos» del Negratín con el G M Grupo Verde de Gerena

El grado de lentitud es directamente proporcional a la intensidad de la memoria; el grado de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido

Kundera, Milán. La lentitud. Tusquets Ed. 2005

El sábado 11 de febrero realizamos nuevamente nuestra ruta Circular desiertos de Gorafe (badlands) y del Negratin(coloraos) en compañía de algunos socios y simpatizantes del Grupo de Montaña Grupo Verde de Gerena.

El día amaneció bastante frío, con nubes y claros durante toda la jornada que hacían cambiar el paisaje a cada instante y con fuertes rachas de viento, predominantemente del E,  que, en ocasiones, se hizo bastante molesto pero que no dificultó en absoluto el desarrollo de la caminata.

Comenzamos la ruta hacia las 10 de mañana desde la explanada junto a las Casas cueva de Torriblanco en dirección hacia el Puntal de Don Diego. Como seguimos exactamente el mismo recorrido que en nuestra anterior entrada nos remitimos a lo que escribimos en ella y en esta entrada únicamente vamos a incluir una galería de las imágenes más representativas del día. Algunas son nuestras, pero otras las hemos tomado de las fotos del grupo. Muchas gracias a sus autores.

Alrededor de las 6 de la tarde estábamos de vuelta en el cortijo donde habíamos dejado los coches y bajamos hasta Gorafe para tomar alguna bebida caliente y despedir a nuestros amigos hasta la siguiente ruta. En resumen, una jornada muy agradable, en una excelente compañía que transcurrió con toda normalidad. Nuestro agradecimiento a todos los asistentes por dejarnos compartir el día con ellos. Nos vemos en las montañas.

P.N. de los Alcornocales: Subida al Pico de la Gallina en los Montes de Propios de Jerez

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, 2022

En esta ocasión nos dirigimos al Parque Natural de los Alcornocales, en concreto a los Montes de Propios de Jerez, una extensa finca que tiene su origen en una donación del rey Fernando IV a la ciudad de Jerez en 1300. La finca está gestionadas por la empresa EMEMSA, dependiente del Ayuntamiento de Jerez. Las principales actividades de estos montes son la ganadería, la caza, la explotación del corcho, el turismo rural y el senderismo. Para la realización de esta ruta (y todas las que discurren por estos montes de propios ) hay que solicitar permiso en este enlace.

El Pico de la Gallina es el punto más alto de la Sierra de la Gallina (798 m). Nuestro track se corresponde escrupulosamente con la ruta oficial (al obtener el permiso, se insiste en que no nos salgamos de los senderos habilitados). La ruta es de un nivel moderado bajo y transcurre por pista la mayor parte del tiempo. La distancia recorrida ha sido algo más de 15 km con un desnivel de 406 m.

El acceso al inicio de la ruta se hace por la cancela que se encuentra en el punto kilométrico 63 de la carretera CA-503 en dirección al cruce de Puerto Gáliz (o Galis) Las coordenadas para el GPS son 36,5699520, -5,6023440. A la hora convenida estaba allí el guarda que nos abrió la cancela y nos indicó el lugar de aparcamiento justo al inicio del sendero. La mayor parte de la ruta se realiza por una pista forestal en muy buen estado.

Comenzamos a caminar por la pista forestal citada y vamos atravesando un bonito bosque de hoja caducifolia como alcornoques y quejigos, algunos acebuches, fresnos, sauces, madroños y laureles, espinos blancos, helechos, etc. Durante esta primera parte del recorrido pasamos varias veces el Arroyo de las Palas y algunas zonas húmedas (manantiales de Abajo y de Enmedio).

Por el camino iremos teniendo buenas vistas de las Sierras de Grazalema, el pantano de Guadalcacín, el charco de los hurones, el Picacho, la Sierra de las Cabras, Algar, Benaocaz, Prado del Rey, etc. También nos iremos encontrando con jaulas y comederos para corzos y los rastros de los animales que habitan la zona.

Hacia los 5 km del recorrido el camino gira a la derecha y la pendiente se hace un poco más dura. Entramos en un camino con mucha piedra de color rojizo, casi un cortafuegos, mientras que el bosque caducifolio se transforma en unos pinares de repoblación (pino negro y pino de Monterrey) Un par de km más adelante el camino se suaviza y entramos en una meseta en la que ya vemos el pico con el vértice geodésico al fondo. Hacia la mitad del camino vemos las señales que nos indican el camino de vuelta.

Finalmente llegamos a una construcción usada como punto de observación y medición meteorológica rodeado por una verja. Delante se puede observar el peculiar roquedo de la cresta de la Gallina que da nombre a esta sierra. Cruzamos la verja, hacemos cima y tomamos una fruta al abrigo de la caseta (El día ha salido un poco fresco, aunque va mejorando a lo largo de la mañana) Desde la cima las vistas son magníficas: abajo vemos el Valle de la Jarda, enfrente el Torreón, los picos de la Sierra del Endrinal, Sierra de la Silla, Sierra del Pinar y Sierra del Caíllo. Distinguimos las poblaciones de Algar, Arcos de la Frontera, El Bosque y Benaocaz.

Iniciamos el descenso por el mismo cortafuegos junto a la alambrada que separa los Montes de Propios de la finca vecina (Dehesa de Marrufo) Hacia la mitad del cortafuegos una señal nos indica una bifurcación a la derecha que nos indica el camino de vuelta por el Canuto de la Gallina. Casi enseguida dejamos el bosque de coníferas y nos adentramos en un denso bosque de alcornoques, encinas, algún quejigo, algunos acebuches y un denso sotobosque mediterráneo. El camino es de gran belleza, con los troncos del arbolado cubierto de una densa capa de musgo y líquenes. Pasamos por varias zonas húmedas entre las que destacan La fuente de los Machos y cruzamos nuevamente el arroyo de las Palas. Todo el bosque rezuma tranquilidad, paz y verdor. Es tal el silencio que avistamos una manada de corzos cruzándose en nuestro camino. Los suelos tapizados de hojas secas, y la humedad dan una imagen muy otoñal, lo que unido a los olores del bosque nos dejan unas sensaciones inolvidables.

Una imagen que nos perturba bastante es que durante casi todo el camino nos vamos encontrando con comederos y bebederos utilizados para crear querencia en corzos y otros animales susceptibles de ser cazados. Y, excesivamente cerca de ellos, los aguardos para el cazador. Suponemos que lo más importante será la satisfacción del que paga. Hacia el km 10,5 de nuestro recorrido enlazamos de nuevo con el carril de la subida. Ya sólo nos queda llegar hasta el coche aparcado frente a la casa del guarda. Poco antes de llegar nos llama la atención el ladrido de decenas de perros. Vemos que los animales están encerrados en una especie de jaulas de gallinas, con muy poco espacio. ¿Serán del guarda?¿Sabrá el Ayuntamiento de Jerez de este maltrato animal?

Hacia las dos de la tarde cerramos esta ruta, muy sencilla, por unos paisajes P.N. Alcornocales 100%, en la que hemos disfrutado de lo lindo, pero que también nos deja unas imágenes perturbadores y que nos empujan a no seguir indiferentes ante el fenómeno de la caza: hay maltrato animal a ambos lados de la escopeta.

Aunque es imposible perderse por estos caminos, dejamos este track en Wikiloc para mayor seguridad.

Circular El Bosque, Cordel de Grazalema a Arcos de la Frontera, nuevo enlace al sendero del Río Majaceite, Benamahoma, Nacimiento y Ecomuseo

Sonaban los cangilones de la noria soñolienta./Bajo las ramas oscuras, el son del agua se oía.

Machado, Antonio. Soledades. Galerías. Otros poemas, Madrid, Pueyo, 1907.

Se trata de un bonito recorrido circular, muy fácil, entre las localidades de El Bosque y Benamahoma. El recorrido de ida lo realizamos por el Camino de los Pescadores para enlazar con el antiguo Cordel de Grazalema a Arcos de la Frontera que se inicia junto al jardín Botánico de El Castillejo en El Bosque. Muy cerca de Benamahoma este cordel se une al nuevo sendero del Majaceite hasta Benamahoma. Callejeamos por el pueblo hasta llegar al nacimiento del Río Majaceite junto al ecomuseo del agua. Desde este punto iniciamos el regreso íntegramente por el sendero del Majaceite hasta enlazar de nuevo con el Camino de los Pescadores en El Bosque. Es una ruta moderada por la distancia a caminar (unos 12 km) y el desnivel a superar (325 m) pero muy sencilla y entretenida.

Iniciamos el camino en la rotonda a la entrada de El Bosque, junto al Centro de Visitantes y cruzamos la carretera para tomar el Camino de los Pescadores, un camino empedrado que nos lleva hasta la entrada al Sendero del Majaceite. Dejamos esa entrada a la izquierda (realizaremos por ella el camino de vuelta) y continuamos por el Camino empedrado hasta la entrada al Jardín Botánico El Castillejo después de cruzar el Camino del Espino. A la entrada del Jardín Botánico veremos a la derecha el inicio del Cordel de Grazalema a Arcos en fuerte subida. Lo tomamos y continuamos en paralelo a la carretera A-372 bordeando la ladera Norte del Albarracín por un bonito bosque de quejigos, encinas, madroños y matorral mediterráneo. Hacia los 4 km de recorrido alcanzamos la cota máxima del día (467 m) con bonitas vistas al Cerro del Pilar, Sierra del Labradillo y Sierra del Pinar.

Comenzamos la bajada por el nuevo trazado bajo una densa vegetación hasta el cauce del Majaceite y continuamos hacia la derecha hasta Benamahoma. Subimos hasta la fuente lavadero de los Tres Caños y desde ahí al Nacimiento. Vemos el agua brotar de la pared de la montaña y bajamos al Ecomuseo del Agua Molino del Nacimiento y realizamos una visita y aprovechamos para tomar la fruta.

Desde el Ecomuseo tomamos el sendero clásico del Majaceite , uno de los senderos más solicitados en cualquier época del año. Ahora, con las lluvias caídas, luce espléndido, con el río rebosante de agua cristalina, llenando completamente el cauce, remansado por momentos, en otros deslizándose por cantarinas cascadas. Junto al río el excelente bosque de galería con chopos, fresnos y olmos, donde veremos y oiremos una gran cantidad de aves, tales como el mirlo común, la lavandera cascadeña, las currucas, el petirrojo o el potente canto del ruiseñor durante todo el año. Aunque el Martín pescador suele habitar la zona, en esta ocasión no tuvimos la suerte de encontrarlo. Son unos 5 km de sendero para disfrutarlo con todos los sentidos.

Ya de vuelta en el Bosque hicimos acopio de queso, comimos y para casa.

Nuevamente nuestro amigo José Antonio hizo su aporte fotográfico con esos detalles olvidados. Gracias amigo.

Aunque el camino está señalizado y balizado, puede ser de ayuda este track.

Aguafria, Santa Ana la Real, Riscos de Levante, Chorros de Joyarancon, Aguafria

Camino y no me paro, por si acaso se estrecha el camino. Camino hacia adelante, el pasado ya es algo que ha sido, Y sigo para sentirme despierto.

Donés, Pau (Jarabe de Palo). Camino, Album Bonito, 2003

En esta ocasión probamos esta sencilla Ruta circular sin excesivas complicaciones que haremos más adelante con el GMGV de Gerena. La ruta parte desde la localidad de Aguafría, tomando el camino que atraviesa la Serrezuela en dirección a Santa Ana la Real. Desde Santa Ana tomamos el camino hacia la Sierra de las Cumbres para llegar a los Riscos de Levante por el sendero señalizado PR A 375. Por la rivera de Santa Ana llegamos al bosque de las letras y subimos a los Chorros del Joyarancon. Regresamos por el camino que cruza el barranco del negrito hasta Aguafría. Por el camino vemos numerosos hornos de cal y una cantera de caliza.

Comenzamos a caminar por un camino junto al Mesón La Abuela de Aguafría. Es un camino forestal en ligero ascenso hacia la Serrezuela. El camino no está en muy buen estado ya que se están realizando labores de saca de madera. Hacia el primer km de recorrido nos encontramos con los restos de un primer horno de cal, poco más que una pared de mampostería invadida por la maleza, veremos muchos más a lo largo de la jornada. El camino hasta Sana Ana la Real pasa por un bosque adehesado por la zona del El Valle hasta llegar a la carretera comarcal frente a la Ermita de San Bartolomé. Cruzamos una silenciosa Santa Ana, pasamos junto a la iglesia parroquial y tomamos el camino de los hornos de cal en dirección a la Sierra de las Cumbres por el Castillejo de las Cornicabras.

Se trata de un paseo habilitado para la visita de una sucesión de molinos de cal entre los que destaca el Horno de Onofre, Horno de Santiago, Horno Evaristo, etc hasta desembocar en una enorme cantera de caliza desde la que se extraía la piedra para alimentar esos hornos. Es un Sendero local (SLA 201) que se integra dentro de un sendero de Gran Recorrido (GR-46, Tierra del Descubrimiento que va desde Mina Concepción hasta Navahermosa) Lo seguiremos hasta llegar al mirador de la Sierra de la Cumbre. Aquí está la mesa de las Estrellas y aprovechamos para tomar una fruta.

Proseguimos el camino en descenso por un pinar de repoblación con el complejo turístico Los Veneros a la derecha y a la izquierda a lo lejos se adivina Almonaster. El camino discurre entre fragantes jaras peguntosas hasta llegar a una encrucijada en la que tomamos el camino a la izquierda en dirección a los Riscos de Levante. Pasamos junto a un cortijo abandonado y numerosas colmenas, aparentemente deshabitadas. El camino desciende hasta la Rivera del Santa Ana, se cruza con un sendero que viene desde Alájar y tras cruzar un arroyo que rezuma desde la montaña, afrontamos la subida a los Riscos de Levante, enormes formaciones rocosas que tachonan el paisaje. Junto a un panel informativo parte un senderito por el que se puede bajar hasta el lecho del río y ver los saltos de agua que estamos escuchando desde que entramos en el valle.

Continuamos un par de km por la rivera del Santa Ana hasta entrar en el Bosque de las Letras, en un tramo que visitamos no hace ni un mes. Cruzamos tres o cuatro puentecillos de madera hasta llegar a un paso habilitado bajo la carretera comarcal. Comienza un tramo de subida que nos lleva hasta los Chorros de Joyarancon, una caida de agua de más de 30 m de altura de gran belleza. Tras visitar la cascada volvemos sobre nuestros pasos hasta el Barranco del Negrito, donde contemplaremos un hermoso castañar de árboles centenarios y algunos restos de molinos de cal más. En este tramo el camino es de franco ascenso y hay bastante piedra suelta. Un par de km más adelante llegamos a la bifurcación en la que, por la mañana, encontramos el primero de los molinos de cal. Ya solamente queda desandar el camino que nos lleva al aparcamiento junto al Mesón de la Abuela de Aguafría.

En resumen, una ruta sencilla, de unos 15 km apta para todos los públicos, con 395 m de desnivel, que discurre por parajes muy atractivos en la que disfrutar de la naturaleza en estado puro.

Tras todo este paseo, nuestros pies dejaron en el mapa este dibujo.

Como es habitual cuando viene José Antonio, algunas de las imágenes que ilustran esta entrada han salido de sus manos. Muchas gracias amigo.