Valle de Lecrín: Mondujar, Castillo de Zoraya, Beznar, Pantano de Beznar y Barranco de Chite

Entre cada dos pinos hay una puerta a un mundo nuevo.

Muir, John. Mi primer verano en la sierra. Hermida Editores, 2018

A pesar del calor de estos días, nos animamos en esta ocasión con una bonita ruta por el Valle de Lecrín. Los árabes denominaron wadi alfarah (Valle de la alegría) a este magnífico valle situado entre el corazón de Sierra Nevada, la Meseta de las Albuñuelas y la Sierra de los Guájares, por una parte, y desde el Suspiro del Moro hasta la confluencia de los ríos Ízbor y Guadalfeo, por la otra. Nuestra ruta de hoy se inicia en Talará, la capital del municipio de Lecrín y pasará por tres de las cuatro pedanías que contiene: Béznar, Chite y Mondújar.

Comenzamos a caminar a la entrada de Talará y nos dirigimos hacia la cercana pedanía de Mondujar, lugar en el que se detuvo el rey Boadil tas la entrega de las llaves del reino de Granada a los Reyes Católicos. Pasamos junto a la iglesia Parroquial, de estilo renacentista y dedicada a San Juan Bautista. Cruzamos bajo la autovía por túnel y comenzamos la subida hasta restos del Castillo de Zoraya entre parcelas de olivos y siguiendo el curso de una acequia. El castillo fue propiedad de Muley Hacén, padre de Boabdil y lo había mandado construir como regalo de bodas a la esclava cristiana que llegó a ser reina de Granada con el nombre de Zoraida o Soraya (‘Lucero del alba’), que después de la reconquista tomó el nombre de (Isabel de Solís). Cerca de él, en el antiguo cementerio de Mondújar, se cree que está el cementerio real nazarí. De la fortaleza se conservan un aljibe con salida a una acequia que aseguraba el suministro de agua, una entrada en recodo y parte de las murallas. También se pueden ver restos de muros con espectaculares vistas al valle.

Bajamos en dirección al Barrio del Cerrillo (barrio de Mondújar) con su espiral de callejuelas, miradores y jardines. Continuamos bajando hacia Beznar y pasamos por el Lavadero del Chorreón, perfectamente conservado. y que vale la pena visitar. Desde Beznar, descendemos hacia el pantano, para llegar a la desembocadura del Río Chite y ascendemos por su barranco, un paraíso natural en el que caminamos entre limoneros, naranjos, olivos centenarios mientras meandros de arroyo surgen entre ellos. Junto a las orillas del río un bonito bosque galería con álamos, alisos y demás vegetación riparia que nos cubre con sus sombras. Atravesamos el río por vados, fáciles de atravesar, en suave subida hasta llegar a una pequeña catarata excavada en la piedra nos señala el sendero de subida a Chite. Esta última subida es bastante pronunciada, pero al final se llega a un espléndido mirador sobre el valle que acabamos de cruzar. Finalizamos la caminata por la carretera local hasta llegar a Talará.

En resumen, ha sido una ruta muy bonita y variada con suficiente sombra para que el calor no haya sido sofocante. La subida desde el Pantano de Béznar hasta Chite ha sido un poco exigente por el calor y la cercanía al mediodía.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Sexta Etapa: Lires- Fisterra/Finisterre

Cuando se apague el Sol no te apures
Toma mi mano y vente
Navegaremos juntos
Hacia el abismo de Finisterre

Vetusta Morla, Finisterre

Esta etapa, al igual que la anterior, está señalizada en las dos direcciones. Es una bonita etapa de nivel moderado en la que superamos tres collados de escasa entidad caminando por antiguos caminos, pistas y asfalto entre bosques de pinos, eucaliptos y robles con abundantes helechos, cultivos y prados. Atravesamos pequeñas aldeas (A Canosa, Padris, Castrexe, Suarriba, Buxán, Rial, Hermedesuxo, A Escaselas y San Martiño) con escasos servicios, por lo que conviene llevar algo de fruta, agua y frutos secos. La principal característica de esta etapa es que tenemos vistas al mar. El punto culminante de la etapa es la llegada a Fisterra o Finisterre donde confluyen peregrinos con turistas de variada procedencia. Allí nos hacemos las fotos de rigor en el km 0 y en el faro de Fisterra.

Salimos de Lires en dirección a la Iglesia de Santo Estevo y tomamos un camino a la izquierda con cultivos de huerta y prados. Enseguida comenzamos una subida hasta la aldea de A Canosa y a la salida, volvemos a un camino de tierra entre bosques de pinos, eucaliptos y helechos hasta llegar al Alto de Canosa. Descendemos por el Monte do Couto hasta llegar a la entrada de Cadrís desde donde tenemos una bonita vista de la Praia do Rostro. Seguimos llaneando hasta Castrexe donde ya podemos ver, completa, la Praia do Rostro. De nuevo en subida, llegamos Suarriba, poco después a Buxán con un gran aserradero a la entrada, cruzamos la aldea y, a la salida, hay un kiosco bar bastante rudimentario. Aquí encontramos a Carmen que habíamos visto en Muxia, y hacemos un tramo en su compañía. Continuamos camino hasta San Salvador de Duio (bar) y 500 metros más adelante llaneamos hasta Hermedesuxo por una estrecha carretera local con bastante tráfico. Tras una recta de unos 600 metros giramos a la derecha y ya tenemos a la vista las casas y la Iglesia de San Martín de Duio, nombre que hace referencia a una antigua ciudad romana Dugium, que aparece mencionada en el Códex Calixtinus. Seguimos por la Rúa de San Martiño y bajamos hasta el barrio de San Roque a la entrada de Fisterra. Junto a la Cruz de Baixa, un cruceiro situado sobre un penedo y con un bonito mirador sobre la Ensenada do Sardiñeiro donde nos sentamos en un cómodo banco y nos tomamos la fruta.

A partir de este punto ya es un recorrido urbano por las calles de Fisterra. Seguimos por la Avda de A Coruña, pasamos ante el edificio do Concello y poco después superamos la Plaza de Santa Catalina donde tenemos el Albergue municipal (para conseguir la Fisterrana) la parada de autobuses y el puerto. Siguiendo la Rúa Real llegamos a la Plaza de la Constitución, y salimos de Fisterra junto a la Igrexa de Santa María das Areas. Por un andadero junto a la carretera que va al faro caminamos los dos últimos km de recorrido. Pasamos junto al Monumento al peregrino, desde donde tenemos la primera vista sobre el faro, continuamos hasta un aparcamiento de furgonetas y coches y entramos en la zona de servicio del faro. Gaitero, mojón del km 0, Faro de Fisterra, bajamos hasta la Punta da Insua, fotos de rigor y fin de la etapa.

Con la llegada al faro y a la escultura de bronce de bronce de una bota (algún desaprensivo robó una de las botas y parece que no hay intención de reponerla) llega el momento de contemplar la magnitud de paisaje que nos rodea, hacer balance de los días, semanas o meses de viaje que nos ha traído hasta aquí y para confirmar que volveremos al camino, porque el Camino ya forma parte inseparable de cada uno de nosotros.

Todo el camino recorrido en esta etapa ha quedado registrado en este track. (El track no incluye el camino de vuelta a Fisterra, por lo que habrá que sumarle 2,5 o 3 km dependiendo de a qué parte de Fisterra vayamos)

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Quinta Etapa: Muxía- Lires

Mi forma de arte es un breve viaje a pie por el paisaje[…]lo único que tenemos que tomar de un paisaje son fotografías. Lo único que tenemos que dejar en él son las huellas de nuestros pasos

Fulton, Hamish. Walking east web de la exposición

Esta etapa, bien señalizada en ambos sentidos, transita entre Muxía y Lires. Discurre por un entorno rural y solitario, con caminos de tierra, bosques y una única dificultad montañosa: la subida a los Collados de Facho de Lourido y Pedra Grande en la que se supera un desnivel de 280 m en los primeros cinco km de etapa. El resto es un recorrido bastante cómodo hasta Lires. Durante el trayecto nos hemos cruzado con numerosas personas que venían de Fisterra. Entre Muxía y Lires solamente hemos encontrado un pequeño bar en Morquintián por lo que conviene llevar alguna fruta y algo de provisiones.

Salimos de Muxía en dirección al Santuario de la Barca para pasar junto al monumento La Ferida donde se encuentra el km 0 de este Camino. Tras la foto de rigor continuamos por el recorrido señalizado bordeando el Monte Corpiño y junto al Parque Etnográfico de Muxía con vistas directas al océano. Continuamos hasta la Plaza do Coido y caminamos y caminamos por el arcén de la carretera DP 5201 por un andadero habilitado por la izquierda. Pasamos el campo de fútbol y seguimos hasta la Playa de Lourido. Tras un par de km llegamos a una rotonda en la que debemos prestar mucha atención a la señalización. Pasamos dos rotondas y giramos a la izquierda ya en franca subida, pasamos junto a la Fonte do Bico (siempre hay personas llenando agua en este sitio). Casi enseguida entramos en Xurarantes y tomamos un respiro llaneando unos 300 m. Continuamos la subida por una pista ente helechos, pinos y eucaliptos. Pasada Fonte grande la pista se pone un poco más empinada y entramos en una zona en la que han colocado grandes bloques de piedra por si hay que tomar un respiro. Pasamos primero el Collado de Facho de Lourido y, tras otro repecho, alcanzamos el Collado de Pedra Grande junto a un nutrido grupo de aerogeneradores. Desde este punto comenzamos una pequeña bajada hasta una pista asfaltada con algo de tráfico y, hacia el km 9 de nuestro recorrido llegamos a la aldea de Morquintián. Pasado el cruceiro de la entrada y en la calle principal hay un minúsculo bar a la derecha que tiene una terraza a la izquierda de la calle. Conviene aprovecharlo porque es el único bar en todo el recorrido de hoy. Continuamos por pista de tierra, pasamos por otra pista asfaltada y llegamos a Guisamonde. A la entrada había en el 2019 un pequeño kiosco que hoy no hemos visto. Un poco más adelante encontramos una parada de autobús con unos cómodos bancos en los que nos hemos sentado a descansar y tomar un ligero refrigerio.

Continuamos caminando por una pista asfaltada sin tráfico y, al cabo de un par de km entramos en Frixe. A la entrada hay un bonito porche vidriado donde había una máquina de vending, un par de mesas y un aseo para uso de los peregrinos. Hoy estaba cerrado. Continuamos unos 900 m por asfalto, saludamos a unas señoras que cuidaban un huerto muy recoleto y tomamos un camino a la derecha que nos conduce al caserío de Vaosilveiro . Unos 300 m más adelante cruzamos el Río Castro (muy caudaloso) por un bonito puente del que parte una calzada adoquinada que nos encamina a la entrada de Lires. Continuamos por el camino señalizado y en unos metros llegamos a nuestro alojamiento, por lo que detenemos la marcha y nos disponemos a buscar un sitio para comer. (Hoy martes hay varios negocios de hostelería que cierran por descanso del personal)

Por la tarde nos acercamos a la bonita ría de Lires dando un paseo rememorando otras visitas a la localidad. Recientemente se ha instalado una piscifactoría en una de las orillas y el ambiente no está tan tranquilo como solía, no obstante, vale la pena sentarse y contemplar la puesta de sol.

En resumen, ha sido una etapa algo más corta que las anteriores, muy bonita y cómoda en la que hemos disfrutado de la tranquilidad del mundo rural gallego. La subida al Facho de Lourido es muy llevadera y bajo un bosque lleno de vida.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Cuarta Etapa: Castro (Dumbria)- Muxía

El andar condicionaba la mirada, y esta condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar.

Smithson, Robert. Web oficial

Esta cuarta etapa del Camino de Santiago a Muxía y Fisterra discurre entre el lugar De Castro, en el que pernoctamos anoche, y la villa marinera de Muxía. Esta va a ser, por muy poco, la etapa más larga de esta prolongación del Camino de Santiago a Muxía y Fisterra. La etapa se desarrolla en un terreno muy quebrado con continuas subidas y bajadas por pistas y caminos forestales. Tiene menos asfalto que otras etapas y el recorrido es muy agradecido con un final por las playas de Muxía en el corazón de la Costa da Morte. Por la tarde aprovechamos para pasear hasta el Santuario de la Virxe da Barca, hito fundamental en la leyenda jacobea.

Comenzamos la caminata por las calles del Lugar de Castro, donde hemos pernoctado, recuperando el camino a Muxía y Fisterra en el punto en el que lo dejamos ayer. Cruzamos un modesto puente sobre el Río do Fragoso y en unos 300 m alcanzamos el camino junto a Casa da Cancela y seguimos de frente. Antes de entrar en Dumbria pasamos junto al Albergue de Peregrinos O Conco de diseño moderno y multicolor. Entramos en la villa de Dumbria y a la salida comenzamos a subir por un camino de tierra y bajo un frondoso bosque de eucaliptos para subir la Collado de Pena do Corvo. La bajada es muy cómoda mientras atravesamos las aldeas de Trasufre y Senande. En ésta última son ferias y cuando pasamos ya están cociendo pulpos y carne al caldero. Continuamos por una pista asfaltada y pasamos por los lugares de Vilatoste y A Grixa. En este lugar visitamos el cruceiro y la iglesia de San Ciprián. Salimos de A Grixa y tomamos un camino de tierra que avanza por un bosque en dirección a Quintáns. En un par de kilómetros llegamos a esta localidad que prepara las ferias de San Isidro. En el centro del pueblo, como no hay bares abiertos, nos sentamos en un cómodo banco de piedra, tomamos una fruta y descansamos unos momentos.

Salimos de Quintáns por una pista asfaltada y, poco después un camino de herradura que nos lleva a San Martiño de Ozón, con un larguisimo hórreo de piedra, uno de los mayores de Galicia. Tras superar una cuesta de asfalto llegamos, siempre en ascenso, a Vilar de Sobremonte. A la salida de Vilar giramos a la izquierda para caminar por un camino entre muros de piedra, siempre en subida, bajo un agradable bosque. En el Collado de Sobremonte comenzamos la bajada y, pronto comenzamos a ver el océano con la Ría de Camariñas y la ensenada de Merexo frente a nosotros. Dejamos a un lado el lugar de Merexo y seguimos por la acera de una carretera local hasta la zona residencial de Os Muiños. A la salida este residencial, junto al Sendero de Río Negro, giramos a la izquierda por una cuesta bastante dura que se convierte en un camino empedrado. Cruzamos la carretera local y llegamos a los restos del antiguo Monasterio de San Xian (o Xulián) de Moraime. Como es lunes, no hay visita turística, por lo que nos conformamos con ver la Iglesia de San Xian, románica del siglo XII, con un bello pórtico románico que puede verse bajando los escalones del porche. Continuamos la caminata pasando junto a una fuente de piedra por una pista de asfalto que nos lleva hasta la ermita de San Roque. Tras un tramo por bosque llegamos a las casas de Chorente con vistas Muxia. Entramos en una zona de pasarelas por la Playa de Espiñeirido y volvemos a la carretera para entrar en Muxía por el paseo junto al puerto pesquero.

Por la tarde, y a pesar del fuerte viento, salimos a hacer una breve visita cultural por Muxia. Visitamos los siguientes hitos:

  • A Ferida, monumento con el que se recuerda en Muxía la catástrofe del Prestige. Obra del escultor Alberto Bañuelos-Fournier es un bloque abierto por la mitad, una herida, un corte iluminado por debajo que siempre recordará al observador la gran catástrofe del Prestige en aguas gallegas.
  • A Pedra dos Cadris. Junto con la Pedra de Abalar y la Pedra do timón, está vinculada a un ritual mágico religioso practicado a lo largo de los siglos. Simboliza la vela del barco que trajo a la Virgen a Galicia y motivó la erección del santuario que se encuentra en el sitio.
  • A Pedra de Abalar. Una leyenda cuenta que la Virgen llegó a estas costas a consolar a Santiago en su predicación. Llegó en una barca de piedra y los restos quedaron aquí hasta el día de hoy.
  • Pedra do Timón otra pieza de la nave que trajo a la Virgen.
  • Faro de Muxia, diseñado a principios del siglo XX marca la entrada a la Ría de Camariñas
  • Punta da Barca. Recibe su nombre por estar cerca del santuario da Virxe da Barca y a A Pedra de Abalar
  • Espadaña del Santuario. Campanario exento que se usó hasta la construcción del nuevo templo.
  • Santuario Virxe da Barca. Construido para cristianizar un lugar en el que se celebraban cultos paganos.
  • Mirador do Monte Corpiño. Otero granítico desde el que se observa la villa de Muxía.
  • Restos de la antigua Capilla de la Encarnación. Al parecer esta capilla fue destruida para ampliar el cementerio colindante.
  • Iglesia de Santa Maria de Muxia. Erigida en las faldas del Monte Corpiño está situada en el camino que conduce al Santuario de la Virxe da Barca.

En resumen, ha sido una etapa de dificultad moderada en la que hemos tenido la suerte de que no ha descargado la lluvia que ha amenazado con caer durante todo el día y en la que hemos disfrutado de bonitos paisajes y hemos hecho algo de turismo.

Todo el recorrido de la mañana se puede ver en este track.

El recorrido de la tarde se encuentra en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Tercera Etapa: Santa Mariña (As Maroñas)-Castro (Dumbria)

Porque a los sitios importantes, decía su padre, se llega a pie, para tener conciencia del camino.

Moreno, Aroa. La hija del comunista, Caballo de Troya 2017.

En tercera etapa del Camino de Santiago a Muxia y Fisterra caminamos entre Santa Mariña (As Maroñas) y Castro (lugar de la parroquia de Dumbria en el Concello de Dumbria en la Comarca de Fisterra) y se caracteriza por la abundante presencia del asfalto, sobre todo en la primera parte del recorrido. Sin embargo, también tiene tramos muy bonitos como la salida de Olveira y la confluencia de los Regos de Cadro y de Santa poco antes de desembocar en el embalse de Castrelo-Xallas o el camino alto con vistas al valle de Xallas.

Comenzamos a caminar en Santa Mariña en dirección a Olveiroa (hay unos 12 Km de los cuales 10 son por asfalto) aunque por carreteras poco transitadas. Al salir de Santa Mariña vamos llaneando unos kilómetros para luego subir suavemente a las aldeas de A Gueima y Vilar do Castro.  A la salida de Vilar do Castro comenzamos la subida al Monte Aro por una pista de tierra hasta alcanzar un mirador con un banco y con un telescopio con buenas panorámicas sobre el embalse de Fervenza. Descendemos rápidamente hacia Lago (Mazaricos) por un bonito camino arbolado. Continuamos caminando por asfalto y vamos enlazando las aldeas de Abeleiroas, San Cristovo d see Corzón y Ponte Olveira. Antes de llegar a este último lugar atravesamos el río Xallas por un puente un tanto peligroso y continuamos por el arcén de la carretera hasta llegar a la entrada de Olveiroa. Cruzamos esta localidad con el aspecto tradicional de las aldeas rurales gallegas con edificios de piedra y un buen número de hórreos donde nos detenemos para descansar, liquidar una deuda y reponer fuerzas.

Salimos de Olveiroa por un bonito lugar, un lavadero en el que confluyen los regos do Cadro y de Santa poco antes de que  desemboquen en el embalse del Xallas. Subimos un poco y tenemos excelentes panorámicas al citado embalse. Transitamos más de 2 Km por el Camino de la Costa de Olveiroa, disfrutando de las vistas al Xallas. Cruzamos el Rego do Hospital por el Puente de Vado de Ripas, reconstruido en 2005 por la Asociación Galega de Amigos del Camino De Santiago. Seguidamente, subimos por O Logoso hasta Hospital. Continuamos subiendo hasta la bifurcación de Caminos de la factoría Ferroatlántica. Allí están los monolitos que orientan hacia Fisterra y hacia Muxía. Seguimos en dirección a Muxía y más adelante abandonamos el arcén de la carretera y entramos en un antiguo camino con arboledas, por el que descendemos hacía Castro, donde nos alojamos, poco antes de llegar a Dumbria. En este punto, detenemos la marcha y la reiniciaremos en la etapa de mañana.

En resumen, ha sido una etapa similar a la anterior en la que hemos caminado 22,32 km por carretera y pistas asfaltadas por los clásicos paisajes rurales de Galicia en la que hemos podido disfrutar de varias masas de agua, numerosos regos y del Valle del Río Xallas.

Todo nuestro camino de hoy ha quedado recogido en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Segunda Etapa: Negreira- Santa Mariña (As Maroñas)

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

Levi, Primo. Si esto es un hombre. 2002, pg 169

Esta segunda etapa del Epílogo al Camino de Santiago a Muxía y Fisterra entre Negreira y Santa Mariña de Maroñas es de una bonita y entretenida etapa con dos partes bien definidas. Los primeros 11,5 Km, desde Negreira hasta el collado da Pena con constantes y contínuas subidas y repechos. Desde el collado hasta Santa Mariña el terreno es bastante más cómodo.

Aunque ha estado lloviendo casi toda la noche en Negreira, hacia las ocho de la mañana no llueve y parece que se pueden abrir algunos claros durante la mañana. Comenzamos a caminar por la calle principal de Negreira para girar a la derecha por una calle a que desciende hacia el Pazo de Cotón interesante edificio con almenas y torres defensivas que tiene su origen en una fortaleza medieval reformada en estilo barroco en el siglo XVII. El camino pasa bajo este edificio por una galería con arcos hacia una plaza en la que se encuentra la Capilla de San Marcos y una interesante escultura dedicada a los emigrantes. Luego, atravesamos el puente del río Barcala y subimos por un antiguo camino entre robles a Negreiroa, el núcleo primitivo de Negreira. Continuamos subiendo por un terreno un tanto rompepiernas, en el que predominan las subidas, pero hay también descansillos y pequeñas bajadas. Pasamos por numerosas aldeas y municipios (Zas, Camiño Real, Rapote, A Pena, Portocamiño, Cornovo). Se combinan algunos tramos de asfalto con bonitos caminos flanqueados por frondosos árboles. Coronamos el punto más alto del día, el collado da Pena situado a 422 m. A partir de ahí, descendemos por la carretera a Vilaserio, un buen punto para descansar y reponer fuerzas.

Salimos de Vilaserio hacia el arcén de la carretera en dirección a O Cornado, caminando por tranquilas y rectas pistas con giros de 90 grados procedentes de la concentración parcelaria, hasta As Maroñas. En este tramo hay que tener mucha precaución pues circulan por él tractores-cuba en su recorrido diario para recoger la leche de las vaquerías. Poco más adelante entramos en Santa Mariña, donde finalizamos esta bonita etapa de transición junto a su iglesia románica del siglo XII.

En resumen, ha sido una etapa por la Galicia rural en la que hemos recorrido 21,62 km por caminos rurales, arcén de la carretera DP-5603 con una primera parte más bucólica y una segunda parte más rural entre granjas dedicadas al ganado vacuno y porcino.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Primera Etapa: Santiago de Compostela-Negreira

La inmensidad está en nosotros.

Bachelard, Gastón. La poética del espacio. 1981, pg 169

Este Camino de Santiago a Muxía y Fisterra es la prolongación del Camino de Santiago que une Santiago de Compostela con el cabo de Finisterre en la legendaria Costa da Morte. Se considera como una continuación o epílogo al camino tradicional y en unas pocas jornadas se llega hasta el fin del mundo.

Aunque hay un cierto punto de fricción en si se debe ir antes a Fisterra que a Muxía o a la inversa, en nuestro caso hemos decidido ir primero a Muxía (villa de la Costa da Morte a la que, según la leyenda, la Virgen arribó en una barca de piedra para consolar al apóstol Santiago, advirtiéndole de que su misión había concluido en Galicia, y que debía regresar a Jerusalén) en nuestro caso hemos elegido ir primero a Muxía por diversas razones:

  • En primer lugar, porque queremos terminar este camino en Finisterre (aunque sabemos que desde el punto de vista geográfico el cabo más occidental de Europa no está en Galicia, sino en Portugal (Cabo da Rocha), e incluso que entre los gallegos el que penetra más hacia el oeste no es el de Fisterra, orientado al sur, sino el de Touriñán, el mito del finis terrae sigue teniendo su enjundia).
  • En segundo lugar por una razón de carácter práctico: hay más autobuses desde Fisterra a Santiago que desde Muxía.
  • En tercer lugar, el poder simbólico del colofón, creemos que no hay mejor manera de terminar que asomarse a la inmensidad del Atlántico, ver el atardecer desde las inmediaciones del faro, a 143 m de altura y pensar en el próximo reto.

Teniendo todo esto claro, comenzamos nuestra caminata en la Plaza del Obradoiro en el km 0 del Camino de Santiago bajo un denso aguacero que comenzó a descargar sobre Santiago de madrugada y que no tenía visos de terminar muy pronto cuando comenzamos la caminata. Nos dirigimos hacia la fachada del edificio del Parador de los Reyes Católicos y giramos a la izquierda, bajando junto a la Iglesia de San Fructuoso por la Rúa das Hortas. Al principio hay poca señalización, pero continuamos hacia abajo y van apareciendo algunas flechas amarillas. Por fín, junto al robledal de San Lourenzo, encontramos el primer monolito de granito junto a un precioso bosque de robles centenarios. A partir de ahí, la señalización es siempre muy clara. Tras un fuerte descenso llegamos hasta el puente sobre río Sarela, un afluente del Sar, apenas visible por la espesa vegetación. En sus márgenes aún perviven los restos del viejo esplendor de las fábricas de curtidos pues en Santiago creció hasta fínales del XIX una boyante industria del cuero. Luego, subimos hasta la aldea de Sareila de Abaixo, desde la que tenemos unas magníficas vistas a las torres de Santiago. En este punto, deja de llover y la caminata se hace más amena. Transitamos por espacios bucólicos a los que Rosalía De Castro dedicó algunos versos en su libro Follas Novas. “… aqués vellos carballos/ amostrando as súas raíces/ calva-las redondas copas…” Continuamos por asfalto, atravesando numerosas aldeas: As Moas de Abaixo, Carballal, Pedrido, Quintans, Portela, O Lombao, Augapesada…No están claros los límites entre lo rural y lo urbano, pero el paisaje es agradable y las carreteras, tranquilas. 

Desde el Puente sobre el Rego dos Pasos en Augapesada tomamos por una pista la subida al Mar de Ovellas, el plato fuerte del día. Son unos 230 m de desnivel en 2,5 km. La subida no es difícil, simplemente hay que tomársela con paciencia y buscando un ritmo cómodo y haciendo los descansos oportunos. Además hay bancos en distintos puntos de la subida, a la sombra de robles, y una fuente en la parte alta.  Desde el alto del Mar de Ovellas y Carballo, descendemos hasta Ponte Maceira, donde el río Tambre, un viejo molino, el gran puente con tres grandes arcos y dos pequeños y la vegetación nos regalan un espectáculo para los sentidos. Al otro lado del puente encontramos la Capela de San Brais y, a la derecha el Pazo de Baladrón construido entre 1945 y 1955. Continuamos por terreno llano, en ocasiones junto a una carretera, hasta el pequeño repecho de Chancela. Al llegar al alto de Chancela pasamos junto a la entrada monumental del Pazo de Chancela. El camino sigue en suave bajada hasta Negreira, donde finalizamos esta primera etapa de nuestro Epílogo.

En resumen, ha sido una etapa relativamente sencilla en la que hemos recorrido 21,73 km en 5 horas y 7 minutos. De esta primera etapa destacaríamos:
– La salida de la Plaza del Obradoiro bajo el aguacero.
– Las vistas a Santiago desde Sarela de Abaixo.
– La subida al Mar de Ovellas.
– El grandioso espectáculo de Ponte Maceira.

Todo nuestro camino de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Tercera Etapa: O Pedrouzo- Santiago de Compostela.

Los peregrinos de hoy son más bien, caminantes ordinarios, que casi nunca visten de forma específica para señalar su condición. Su Iglesia es muchas veces íntima: son sus únicos fieles.

Dupront, Alphonse. Du sacré. Croisades et pelegrinages. Images et languages. Paris, Gallimard, 1987

La etapa final de este Camino de Santiago es una etapa fácil, con algunas subidas y bajadas de escasa consideración en la que encontramos dos tramos diferenciados. La primera parte, consistente en los habituales bosques de eucaliptos salpicados de robles y una segunda parte de caminos periurbanos, con áreas residenciales, autovías, talleres, el aeropuerto y un tramo completamente urbano de unos 4,5 km por las calles de Santiago. Aunque amenazaba lluvia entre las 11 y las 12 durante el camino nos ha hecho un día espléndido y únicamente después de la comida ha caído y breve chaparrón. 
Nos han salido 19,72 km que hemos recorrido en 4 horas y 35 minutos.

Salimos de O Pedrouzo al filo de las 8 de la mañana caminando por la Rúa Concello hasta la salida del pueblo en la que tomamos un camino de tierra a la derecha con el que conectamos con el trazado oficial que han seguido los caminantes que no han pernoctado en O Pedrouzo. Enseguida atravesamos San Antón, una minúscula aldea para cruzar el último robledal conservado entre eucaliptos. Por una pista terrosa llegamos a Amenal. Superamos la carretera nacional por un paso inferior, pasamos un bosquecillo, desembocamos en una pista de tierra, giramos a la izquierda por la cabecera del aeropuerto y nos encontramos un gran bloque de piedra que señala el inicio del término municipal de Santiago de Compostela. Continuamos junto a la carretera local y descendemos por un estrecho camino hasta San Paio. Seguimos de frente por una pista boscosa, después asfaltada, pasamos el poblado de A Esquina y nos adentramos en Lavacolla donde el camino da un rodeo para pasar por el atrio de la iglesia junto a una plaza con numerosos servicios de restauración. Continuamos hasta Vilamaior, cruzamos el Río Sionilla, pasamos ante los edificios de la TVG y de TVEG y llegamos a la Calle San Marcos. Seguimos el camino y desembocamos ante la Ermita de San Marcos y las praderas de Monte do Gozo desde donde se divisa Santiago. Paramos para tomar una fruta y reponer algo de fuerzas antes del tramo final.

Continuamos el camino bajando hacia la Plaza de la Concordia por un paso habilitado para peregrinos sobre la autovía. A partir de aquí comienza el callejeo por la ciudad hasta entrar por la puerta del camino, pasamos junto a la Iglesia de las ánimas, plaza de la Quintana, puerta Santa y plaza del Obradoiro. Fotos de rigor con la plaza a tope de peregrinos y, cumpliendo con nuestro habitual ritual, paseo hasta La Tita, a celebrar la consecución de este reto.

Desde que salimos de Saint Jean Pied de Port en mayo de 2024 hasta hoy hemos recorrido por este Camino de Santiago francés un total de 807,40 km en treinta y tres etapas. A lo largo de este camino nos hemos encontrado con numerosas personas con las que hemos compartido vivencias, anécdotas, buenos momentos y alguna incertidumbre. En este último tramo hemos caminado con Rafael, Valentina, Paco y Dante argentinos a los que perdimos la pista en Palas de Rey. Nos encontramos con Jose Luis y Neva en Valtuille de Arriba y nos han acompañado con sus consejos y comentarios. Estos últimos días hemos compartido camino y, algunos días mesa, con Eva y Montse. Para todas ellas y ellos nuestros mejores deseos.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Segunda Etapa: Arzúa-O Pedrouzo.

Quienes avanzan sin perturbarse en medio de los elementos desenfrenados y de las tormentas, se verán recompensados con un refugio donde descansar.

Yipei, Wang. El viaje. Servitium Editrice, Roma 2015

Afrontamos la penúltima etapa de este Camino de Santiago francés entre Arzúa y O Pedrouzo con buen ánimo en un día que amenaza lluvia y en el que ya se nota la masificación de este camino. Es una etapa cómoda, similar a la anterior, quizás un poco más suave, con largas pistas forestales, tramos junto a la carretera nacional y recorrido periurbanos.

Salimos de Arzúa por la Rúa do Carmen avanzando por una pista forestal en descenso, pasamos junto a la fuente de los Franceses hasta As Barrosas, con el Pazo de San Lázaro, un robledal y el paso por el Rio Vello. Subimos para atravesar el río Brandeso para llegar a Preguntoño. Pasamos por las aldeas de A Peroxa, Tabernavella y A Calzada. Seguimos cuesta arriba entre eucaliptos, pasamos junto a un área recreativa junto al Río Lengüello y llegamos a la pequeña aldea de Boavista con su hórreo que cruza la calle y sus característicos bares. Mencionar el Bar Tia Dolores en el que se consume la cerveza Peregrina que, una vez consumida, la botella con mensaje se coloca en el vallado creando una curiosa composición. Salimos a un andadero junto a la carretera, pasamos por Salceda y, a la salida de Salceda encontramos el emotivo monumento a Guillermo Watt, que falleció cuando le quedaba un día de peregrinación. Un poco más adelante nos detenemos para tomar una fruta y descansar un poco.

Continuamos el camino para llegar a A Brea y seguimos subiendo hasta el alto de O Empalme o de Santa Irene, donde hay varios establecimientos de restauración. Cruzamos de nuevo la carretera y pasamos junto a la aldea de Santa Irene, junto a la ermita y una bucólica fuente. Nos dirigimos hacia A Rúa en O Pino. (Una aclaración en cuanto a la nomenclatura que si en Galicia es complicada para los no gallegos, en este punto se alcanza el súmmum . O Pedrouzo es una localidad de la parroquia de Arca y pertenece al Concello (municipio) de O Pino y es, además la capital del Concello. Lo dicho, un lio) Cruzamos A Rúa y, frente al pabellón de deportes tomamos a la izquierda para ir al O Pedrouzo. En este punto detenemos la ruta para continuarla mañana hasta Santiago.

En resumen, etapa cómoda y desniveles de escasa entidad. Caminamos por largas pistas forestales, andaderos junto a la carretera nacional (hay varios puntos muy peligrosos) mientras vamos cruzando los últimos bosques y praderías en las que pasta el ganado vacuno.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Primera Etapa: Palas de Rey-Arzua

El caminante recolecta una provisión de momentos privilegiados, de instantes de gracia que en su fuero interno vibra con el sentimiento de existir. Algunos lugares nos dan la sensación de cruzar una frontera invisible, dejando atrás el mundo profano de la vida corriente para entrar en otro universo.

Le Breton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, Madrid, 2023 pg 87

En nuestra trigésimo primera etapa de este Camino de Santiago Francés hemos cubierto la distancia que separa Palas de Rey de Arzúa (la capital del queso) en la que va a ser la etapa más larga de este Camino con una distancia de 30,52 km. con desniveles moderados, pero lo más significativo es que se trata de un continuo tobogán, en el que hemos contado más de nueve subidas y bajadas que acaban siendo un poco desmoralizantes. Por lo demás, la etapa ha estado marcada por las consecuencias de la avería eléctrica de ayer. A la salida aún no se había repuesto el suministro de energía eléctrica en Palas de Rey pero, afortunadamente, estábamos en un apartamento y con la precaria compra de ayer hemos podido desayunar “en casa” y salir con cierta normalidad. En lo paisajístico la etapa ha sido parecida a la de ayer, mucha carretera con intervalos de sendas entre robles. A la llegada a Melide nos hemos enterado de que en esa población ya había electricidad, por lo que hemos podido sacar dinero del banco y tomar un “ligero” tentempié de media mañana a base de pulpo.

Salimos de Palas de Rey sobre las ocho y media de la mañana por la Travesía del Peregrino y bajamos hacia la carretera N-547 y tomamos un callejón en descenso, pasamos junto a una escultura de dos peregrinos danzantes (¡que humor!) y seguimos por un andadero junto a la carretera y pronto llegamos a Ponterroxán, seguidamente pasamos por Carballal y volvemos momentáneamente al bosque de robles para entrar en San Xulián do Camiño. Por una senda empedrada bajamos hacia el Río Tambre que cruzamos a la entrada de Ponte Campaña. En esta aldea vemos un café que está funcionando con un equipo electrógeno por lo que deducimos que aún no hay suministro eléctrico pero el camino no se para. Un poco más adelante, en un claro del bosque vemos un nutrido grupo pegado a sus teléfonos y comprobamos que ya va habiendo algo de comunicaciones. Continuamos hacia Casanova por un camino boscoso en subida para bajar de nuevo hacia el regato de Porto de Bois que se cruza por un puente elemental. Desde la aldea de Campanilla una pista asfaltada nos lleva a O Coto, donde comienza la provincia de A Coruña. Desde O Coto salimos hacia Leboreiro, cruzamos el río Seco por un alomado puente medieval, pasamos ante un gran polígono industrial y entramos en Furelos por un bonito puente medieval en el que vemos a algunos caminantes remojando sus pies en el río. Desde Furelos una pista asfaltada nos lleva a Melide. Nos cruzamos con una vecina que nos dice que el suministro eléctrico ha vuelto hace una media hora. En la Avda de Lugo, muy cerca de la confluencia del Camino Primitivo que viene desde Oviedo, encontramos un banco sacamos algo de efectivo y al pasar ante una populosa pulpería en pleno trabajo paramos a tomar un refrigerio. En el refrigerio compartimos mesa con Eva y Montse, dos mujeres catalanas con las que nos vamos encontrando por el camino.

Con media jornada en nuestras piernas nos ponemos de nuevo en marcha en dirección Arzúa. Tomamos la estrecha Rúa de San Pedro, avanzamos por un denso bosque de robles, pasamos junto a la Iglesia románica de Santa María de Melide, pasamos el arroyo Catasol por un bonito paso de grandes piedras y atravesamos los lugares de Raído y Parabispo. Volvemos a bajar hasta el regato Valverde, nueva subida hasta A Peroxa y nuevo descenso hasta Boente. Continuamos por la carretera para llegar a Fraga Alta, donde hay algunos bares con la idea de comer algo antes de llegar a Arzúa pero no nos convencen ninguno. Así que giramos a la izquierda en dirección a O Río. En esta aldea hay un área de descanso bastante concurrida y continuamos por otro tobogán hasta la entrada de Ribadiso de Baixo. A la entrada hay un bar especializado en empanadas y decidimos hacer un alto para degustar el producto y tomar un descanso. Muy buena, por cierto, la empanada recién hecha que anunciaban.

Salimos de Ribadiso en fuerte subida, salvamos la carretera nacional por un túnel y por el arcén de la carretera entramos en Arzúa. En pleno centro urbano detenemos la marcha para dirigirnos a nuestro alojamiento. En Arzúa confluyen el Camino del Norte, procedente de Irún con el Camino Francés. En la plaza central está la Iglesia De Santiago y, muy cerca, se encuentran las ruinas del Convento de la Magdalena por donde pasaremos en la siguiente etapa.

En resumen, ha sido una etapa bastante dura por la distancia recorrida, gratificante por el recorrido rural en el que hemos disfrutado de densos bosques de robles, castaños y algunas manchas de eucaliptos y un poco desasosegante por la cantidad de km por andaderos junto a carreteras.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.