Puig Gros y Puig Caragolí desde Valldemossa por el Camí de s’Axiduc

Con los horizontes hay que hacer algo más que mirarlos desde lejos; hay que caminar hacia ellos y conquistarlos. 

Cortázar, Julio. Papeles inesperados. Alfaguara, 2009

Nuevamente nos amanece un día bastante nuboso, con mucho aire y con pronóstico de lluvia desde las 14:00 horas en adelante. Estábamos esperando respuesta a una petición de permiso para hacer la ruta por la finca Muntaya de Voltor y no hemos obtenido respuesta hasta hoy. Como están pronosticando lluvias para el resto de semana nos animamos hoy con esta ruta del Camí de s’Archiduc en referencia al Archiduque de Austria Luis Salvador precursor de la Mallorca turística en el siglo XIX. Esta ruta que hemos hecho hoy coincide parcialmente con una ruta denominada Ruta de Catalina Homar (gran amor del archiduque) que comienza en Valldemossa y se adentra por la coma des Cairats, en la finca pública de son Moragues. En la finca, actual propiedad del Govern, fue carpintero el padre de la susodicha, Miquel Homar.

Comenzamos a caminar desde el aparcamiento público de Valldemossa para dirigirnos hacia la Calle Lluis Vives y después la de Toscana par salir de la población siguiendo el torrente d’Avall por un camino entre fincas privadas con olivares a ambos lados del camino. Es un camino amplio en suave subida hasta llegar a la entrada de la finca pública de son Moragues donde podemos ver varios paneles informativos con las rutas que se pueden realizar en la zona. Escogemos el itinerario 1 (Ruta Catalina Homar) y, en este punto nos encontramos con varios hornos de cal, eras de carboneo, casetas de carboneros y los tradicionales rangos de carboner que eran terrenos de varias cuarteladas de superficie arrendados al propietario y en los que los carboneros obtenían la leña. Actualmente es un denso bosque de encinas por los que es todo un lujo caminar. Siguiendo el camino, que se va empinando progresivamente, llegamos a la Font des Polls un área recreativa con fuente mesas y bancos. Un poco más arriba, con el camino en dura subida llegamos al refugio de Son Moragues, donde se encuentra el antiguo pozo o casa de nieve situada a unos 800 metros de altura. A partir de este punto, la ruta se convierte en camino de montaña y se eleva para dar la vuelta por el camí de s’Arxiduc, donde el encinar deja paso a la garriga de montaña. A partir de este punto, la pista se va estrechando para convertirse en camino, que asciende serpenteando para salir de la Coma des Cairats y llegar a un gran hito de piedras que marca el desvío a la derecha hacia el Pla de Mala Garba y el Racó Perdut. El camino sigue siendo muy evidente y no tardamos en llegar a un mirador previo al Puig Gros (916 m) Entramos en una vaguada llamada Pla des Aritges previa a llegar al techo de la jornada el Puig Caragolí con 936 m. En la cima una placa recuerda al Archiduque Luis Salvador.

Desde el Puig Caragolí comenzamos un suave descenso que nos lleva al borde del acantilado con preciosas vistas al puerto de Sóller, a Sa Foradada y la propia casa del Archiduque. Continuamos por el Pas de ses Tres Pedretes (aún a 925 m) y continuamos el descenso hasta el Coll de Son Gallard. Bajamos de los 800 m y entramos de nuevo en un encinar denominado en el mapa de IGN Corral des Bous. Pasamos por una corraleta con una cueva en su interior , poco después por una zona de recientes desprendimientos para llegar finalmente al Mirador de Sa regata de les Once donde podemos ver allá abajo la localidad de Valldemossa. Continuamos por el camino, rodeados de nuevo por elementos etnológicos construidos para almacenar agua, entre ellos un aljibe con su correspondiente fuente. El camino lleva a una puerta menorquina que nos avisa que estamos en una finca privada. Este camino pasa junto a la Caseta de entrada a la Muntaya des Voltor. Este camino baja en marcados zigzags hacia Valldemosa a la Calle Oliveras. Por esta calle llegamos a las inmediaciones de la Cartuja, lugar en el que detenemos la ruta y buscamos un lugar para comer algo.

Aunque comenzamos esta ruta un poco disgustados por la falta de respuesta de los gestores de la finca Muntanya de Voltor, he de decir que he quedado gratamente sorprendido por esta magnífica ruta, con su punto justo de dureza y rusticidad, con espléndidos miradores naturales y muy sorprendente en la variedad de paisajes. Nos han salido algo más de 13 km con un desnivel positivo de 622 m. La ruta está bien señalizada y balizada y la hemos dejado grabada en este track.

Coll de ses Ànimes, Mirador de la Trapa y Pas de sa Barra desde Sant Elm

Que el camino que escojas te lleve siempre a la felicidad.

Cartel motivador a la entrada de una casa al principio de la ruta.

El día ha amanecido bastante nublado y con viento amenazando lluvia, por lo que hemos decidido seguir explorando el sudoeste mallorquín subir a visitar los restos del Monasterio de La Trapa desde Sant Elm. Esta subida a los restos del Monasterio de La Trapa es una de las rutas clásicas de la Isla. Ya la hicimos en 2020, las primera vez que estuvimos aquí y la hemos repetido en esta segunda para reafirmarnos en nuestra primera impresión: la ruta merece la pena por sus valores paisajísticos y sus increíbles vistas sobre la isla Sa Dragonera a Cala en Basset (que visitamos al final) y a la torre del mismo nombre.

La Trapa es una finca de montaña de 81 hectáreas en la Sierra de la Tramuntana en el término municipal de Andratx y Accesible desde la localidad de Sant Elm. En 1810 una comunidad de monjes trapenses que huían de la Revolución francesa se instalaron en la isla a instancias del canónico Pere Roig en esta finca que originariamente tenía el nombre de Valle de Sant Josep de s’Arracó. Estos monjes tenían voto de silencio y eran estrictos vegetarianos. Los monjes permanecieron solamente 10 años en la finca pero en este tiempo transformaron completamente el valle para adaptarlo al cultivo de la viña, trigo, verduras etc mediante la formación de un conjunto de bancales con sus paredes, sistemas de riego, molino, era, etc. La finca fue abandonada a mediados del siglo XX y, para impedir su urbanización, fue adquirida por el Grupo Ornitológico Balear (GOB) mediante una cuestación popular y la ayuda de numerosos colectivos conservacionistas. Actualmente la iniciativa se ha consolidado como una gran herramienta para promover el excursionismo, la investigación científica, la educación ambiental y la conservación de la naturaleza.

Comenzamos la caminata por la Avinguda de La Trapa en Sant Elm. Esta avenida se convierte en un camino forestal de tierra que es llamado Camí de Can Tomeví. A un kilómetro del inicio encontramos unas casas en ruinas (hoy estaban trabajando aparentemente en su demolición) que eran las Casas de Can Tomeví que dan nombre al camino. Continuamos por esa pista hasta llegar a un cruce de caminos. Si tomáramos el de la derecha iríamos a la localidad de s’Arracó y por la izquierda seguimos hasta La Trapa. A partir de este punto comienza una suave subida que va incrementando su dureza a cada revuelta del camino. A medida que subimos vamos teniendo excelentes panorámicas de la Sierra de la Tramuntana y podemos vislumbrar el mar a nuestra espalda. Transcurrido un trecho llegamos a una nueva bifurcación en el que un letrero nos indica la dirección a seguir y otro con la frase con la que iniciamos la entrada. Seguimos caminando hasta un cartel que nos indica que entramos en la reserva biológica de La Trapa y una cadena que impide el paso de vehículos no autorizados. Pasamos la cadena y ya tenemos a la vista nuestro siguiente hito: una modesta casita con un pequeño mirador que pudo ser la vivienda del monje limosnero que se ocupaba de mantener el contacto de la comunidad con el “mundo exterior” A partir de este punto la subida se pone más dura afrontando rampas de extrema dureza. Hay un tramo cementado pero el resto del camino es de tierra y piedra suelta. Finalmente llegamos al Coll de Ses Ánimes y ya tenemos una vista de la finca de La Trapa y una vista parcial de Sa Dragonera. Una agradable bajada nos lleva a la entrada de la finca. La entrada es gratuita pero junto a la barrera de entrada hay una hucha en la que podemos dejar un donativo para ayudar en las labores de reconstrucción y mantenimiento de los bancales. En todo el espacio hay postes de madera muy cuidados en los que se explican la flora, fauna y trabajos que se desarrollaban en la finca. Destaca el Molino (movido por un buey) y la era que actualmente es un excelente mirador sobre Sa Dragonera. En este punto nos tomamos una fruta y un breve descanso antes de iniciar el regreso a Sant Elm.

Deshacemos parte del camino para salir de la finca y encontrar un letrero que nos indica Sant Elm 3,5 km. Es un estrecho sendero de montaña muy pintoresco, muy bien señalizada y balizado pero que entraña cierto riesgo porque el descenso es muy empinado y tiene un tramo de unos 500 metros muy peligroso en caso de lluvia o de estar las piedras mojadas, a pesar de contar con unas cadenas para sujetarse a modo de “línea de vida”. El sendero recibe el nombre de Pass de Sa Barra y tiene unas vistas espectaculares sobre el entorno. Pasado ese tramo más peligroso el resto del descenso se realiza bajo un denso bosque de pinos por una senda en la que hay que ser cuidadoso con las raíces de los árboles que han quedado al descubierto por el paso de miles de excursionistas. El sendero desemboca en un camino forestal en una bifurcación. Si seguimos a la derecha podemos acercarnos a ver la Cala y Torre de En Basset y si seguimos hacia la izquierda volvemos a la Avinguda de La Trapa. Como tenemos tiempo nos acercamos hasta la cala de aguas turquesa y vemos los restos de esta torre de vigilancia. Tras la visita, deshacemos el camino hasta el cruce antes mencionado y regresamos hasta el lugar en el que dejamos el coche.

Finalmente, el día ha estado bastante bueno para la caminata y hemos recorrido casi 10 km sin sacar la ropa de lluvia. Ha sido un paseo muy agradable disfrutando de la naturaleza y del buen trabajo del GOB y los voluntarios que colaboran en esta gran labor. Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Puig de Garrafa y Coll de Garrafa desde Andratx

El ser humano llega mas lejos cuando descubre que la distancia en su caminar no es un regalo de la vida, sino el fruto de sus pies.

Pérez, Anxo La inteligencia del éxito. Alienta Editorial. Barcelona, 2016

En esta ocasión nos dirigimos a la localidad de Andratx para realizar esta ruta, en apariencia sencilla y corta, pero que requiere un considerable esfuerzo para superar unos modestos 446 m de desnivel. En esta ruta coronamos este modesto pico situado junto al pueblo de Andratx con unas espectaculares vistas sobre Andratx y su puerto deportivo y sobre la costa de Calviá ya que se alcanza a ver Paguera y Santa Ponça.

Iniciamos la ruta junto al polideportivo municipal de Andratx donde hay un amplio aparcamiento. Desde aquí retrocedemos hasta la carretera que viene de Palma que recorremos primero por la acera y, más tarde, por una senda ciclable que nos lleva hasta un camino rodeado de almendros por el que llegamos hasta unos depósitos de agua del Ayuntamiento de Andratx. Entre los depósitos arranca un sendero entre matorrales. Al poco de iniciar el sendero encontramos un desfiladero rocoso con algunas oquedades mientras entramos en una vaguada que parece ser el lecho de un barranco. La subida de esta vaguada (Coma de Sa Teia) va alternando tramos de senda con pedregales y poco a poco vamos ganando altura. Al pasar la curva de nivel de los 400 m encontramos a una pareja de Barcelona que desciendo por el camino que traemos. Cambiamos impresiones, nos avisa de que el camino se pierde más adelante y continuamos la subida. Llegamos a una zona de meseta y, tirando de GPS, nos dirigimos hacia la derecha para dirigirnos hacia un roquedal que es un excelente mirador natural. Vemos la Bahía de Palma, Andratx, Mafaluf, Cabrera, etc. Regresamos por el mismo camino, pasamos el punto por el que hemos culminado la ascensión y nos dirigimos a otro pedregal que compone otro excelente mirador sobre la Sierra de Tramuntana. A pesar de lo nublado del día vemos las principales cimas de esa sierra y, a nuestra derecha, el Puig d’en Garrafa que es nuestro próximo objetivo coronado por una vetusta caseta contra incendios. Primero descendemos ligeramente hacia una hondonada desde la que se inicia la subida por un terreno rocoso y sin camino hasta alcanzar la cima de este modesto pico, situado a 462 m de altura, y coronado por un vértice geodésico y la mencionada caseta contra incendios. Aprovechamos para reponer fuerzas a la sombra de la caseta y disfrutar de las bonitas vistas.

Reemprendemos la marcha en la misma dirección por la que hemos llegado por una vereda bastante difuminada y pedregosa hasta alcanzar el Collado d’en Garrafa para dirigirnos a un denso pinar a la izquierda buscando un sendero que nos adentra en el Comellar de Can Pau. Esta vaguada, al principio amplia, se va estrechando poco a poco hasta conformar un estrecho sendero entre grandes rocas que acometemos con mucha precaución por fuerte pendiente y la presencia de bastante roca suelta. Pasamos junto a los restos de una caseta de leñadores y, finalmente, llegamos a un estrecho desfiladero cerrado por una cancela practicable. Cruzamos la cancela y nos sorprenden unas impresionantes paredes de piedra que sujetan el camino. Lo seguimos hasta llegar a una pista de tierra que tomamos hacia la izquierda. La pista desemboca en una cancela cerrada con cadena y candado. Nos planteábamos saltarla cuando un vecino con un coche se acerca y amablemente, nos abre la puerta. Desde este punto sólo nos queda volver por la acera junto a la carretera hasta el punto en el que hemos dejado el coche.

En resumen, nos han salido algo menos de siete kilómetros que hemos sudado tanto en la subida como en la bajada. Sólo nos queda comentar que a lo largo de toda la ruta hemos visto varios carteles avisando que se atraviesan terrenos de un coto de caza, por lo que suponemos que habrá que tener cuidado en la temporada cinegética. Todo nuestro recorrido ha quedado registrado en este track (y en esta ocasión puede ser muy necesario porque hemos caminado en varias ocasiones por un auténtico pedregal sin camino marcado)

Circular Platjas de Magaluf, Torrenova y Naveta de Alemany.

Leía muchos libros, miraba cuadros, iba al cine. En verano veía los partidos de béisbol en la televisión; en invierno iba a la ópera. Más que ninguna otra cosa, sin embargo, le gustaba caminar.

Auster, Paul. Ciudad de cristal. Oberon books, 2017

Para aprovechar la primera tarde de nuestra estancia en Mallorca hacemos esta corta e interesante ruta urbana y cultural en la que visitamos dos de las playas más representativas de la localidad mallorquina de Calviá, nos acercamos a ver la Torre Nova o Torre de Sa Porrassa, una típica torre defensiva construida en el siglo XVI y utilizada hasta el XIX y finalizamos el recorrido visitando el Yacimiento arqueológico de la Naveta Alemany construcción navetiforme del Bronce Medio (1.600-850 a.C.) con una funcionalidad de espacio doméstico y Bien de Interés cultural desde 1966.

Comenzamos la caminata en las proximidades de nuestro hotel y nos dirigimos hacia la zona de Magaluf para dirigirnos hacia Torrenova en la Bahía de Palma donde visitaremos la torre defensiva que da nombre a esta urbanización de carácter eminentemente veraniego. Caminamos por el Paseo Marítimo de la Platja de Son Matiés desde la que tenemos una excelente vista de la Bahía de Palma. Seguidamente caminamos directamente por la Platja de Magaluf para subir hacia la zona de Palmanova y visitar la entrada a la Torre Nova o Torre de Sa Porrassa. Se trata de una torre de carácter defensivo construida a finales de siglo XVI. La torre de Sa Porrassa se encuentra situada a unos 40 m. sobre el nivel del mar en la costa de levante de Calviá, entre las torres de Illetes a levante y la de Portals Vells al sur. La zona donde se ubica la torre constituye uno de los extremos de la urbanización llamada Torrenova. El solar donde se ubica la torre no se ha visto urbanizado ni transformado excepto en cuanto al camino de acceso, desde la calle hasta la torre. La torre no es visitable, por lo que nos conformamos con fotografiarla desde la cancela de entrada.

Continuamos nuestro paseo por el Camí de Sa Porrassa, pasamos junto a la Biblioteca municipal, en cuyo jardín posterior encontramos un nutrido grupo de gallinas con sus pollitos y, por la acera junto a la carretera llegamos hasta el Yacimiento Arqueológico de la naveta de Alemany. Se trata de una naveta de habitación: una estructura de planta alargada, con una especie de  ábside redondeado y con la entrada orientada hacia el sur. No se dispone de una datación precisa pero de los restos materiales encontrados, elementos de industria ósea, lítica , cerámicas de la fase naviforme o un pequeño puñal de bronce, puede ubicarse en la etapa del Bronce Medio (1.600-850 a.C.) Desde este punto hasta el inicio de la ruta ya sólo nos queda algo más de un kilómetro de distancia por una zona ligeramente urbanizada y bajo la sombra de un denso pinar.

En resumen, ha sido un recorrido de poco más de 7,5 km principalmente por una zona urbana o periurbana y dos paseos marítimos junto a la playa. Un bonito recorrido para continuar explorando los paisajes de esta isla. Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

IX Marcha Senderista de “La Desbandá” Etapa 10: El Parador de las Hortichuelas-Almería

Unas reflexiones finales ante una inquietante y legítima pregunta: ¿Valió la pena este éxodo con su terrible costo humano? Y nuestra respuesta es categórica: Sí, valió y valdrá siempre como testimonio de la dignidad y grandeza moral de los más de cien mil malagueños que arrastaron el hambre, el frío y la muerte por cielo, mar y aire antes que vivir de rodillas.

Sánchez Vázquez, Adolfo. Filósofo y superviviente de la Desbandá

En la décima y última etapa de esta IX Marcha Senderista de “La Desbandá” caminamos la distancia de 15,44 km que separan las localidades de El Parador de las Hortichuelas (entre Vícar y Aguadulce en el Poniente Almeriense) de Almería capital donde hubo un acto para finalizar formalmente esta marcha. El día amaneció algo más caluroso que los anteriores y el hecho de ser sábado se notó en una mayor afluencia de asistentes que se fueron uniendo a la Marcha en Aguadulce y, especialmente, a la entrada de Almería.

Nosotros nos unimos a la marcha en la Avenida de Carlos III del municipio de El Parador de las Horticuelas (entre los términos municipales de Vícar y Roquetas de Mar) y a algo más de un km de Aguadulce. El topónimo hace referencia a haber sido un punto de confluencia de varios caminos antiguos donde los carruajes hacían parada, de ahí “Parador” y a la gran cantidad de pequeños huertos existentes en la zona (hortichuelas) . Casi enseguida cruzamos la Rambla de las Hortichuelas por un moderno puente y entramos en el término municipal de Aguadulce. Cruzamos Aguadulce caminando por la Avda Carlos III que es coincidente en trazado con la carretera N-340 . Hacia el km 3 de nuestra marcha pasamos por el parque Municipal Andres Segovia en el que se encuentra la fuente de Aguadulce que da origen al topónimo de esta pedanía de Roquetas de Mar. Pasamos junto al moderno puerto deportivo de Aguadulce, un poco más adelante vemos las instalaciones de una piscifactoría y entramos en la zona conocida como El Cañarete. Al llegar al túnel seguimos bordeando el cabo de El Puntazo, pasamos el pequeño núcleo de población de El Palmer con su playa hasta llegar a La Garrofa y junto al camping tenemos instalado el avituallamiento. La zona, situada a tan sólo 6 km de Almería cuenta con un bonito camping, playas casi desiertas y un espacio privilegiado para los pescadores recreativos.

Después del avituallamiento continuamos la marcha pasando por el Puntazo de la Mona, la pequeña localidad de Castel del Rey, la Cala del Lobo Marino y el Faro y Castillo de San Telmo. Al llegar a la Cala de San Telmo ya tenemos a la vista el Puerto de Almería, la Alcazaba y el barrio de La Chanca. En las inmediaciones de la Torre del Fielato comienzan ya a sumarse un buen número de personas y en la rotonda de la Calle Nicolás Salmerón nos están esperando los músicos de la banda de música Republicana que nos acompañarán hasta el final tocando musicas populares, el himno de la república, a las Barricadas, Oh bella ciao, etc. El recorrido continúa por el paseo, pasamos junto al Yacimiento arqueológico Puerta de Almería, subimos por la Calle Real para bajar por el Paseo de Almería en un compacto grupo de más de mil personas (según la organización) Pasamos junto al Teatro Cervantes, pasamos bajo el Cable Inglés y nos detenemos junto al parque de las Víctimas del Terrorismo donde hay una tarima preparada para intervención del Alcalde de la localidad francesa de Argeles, Olga Arcos del memorial del campo de Argeles, Carmen Negrín, nieta del ultimo presidente de la República y el Secretario de Estado de memoria Democrática. Tras las alocuciones se da por finalizada la marcha y nos dirigimos de vuelta a Vícar donde nos esperan los autobuses que nos devolverán al punto de salida.

Con esta etapa hemos finalizado la IX Marcha Senderista de “La Desbandá” que a lo lago de diez etapas nos ha llevado desde Málaga hasta Almería siguiendo los pasos y los paisajes por los que pasaron aquellas personas que huyeron de Málaga aterrorizados por las noticias que llegaban de otros lugares que cayeron en manos de los golpistas y consiguieron llegar vivos a Almería. Muchos de ellos tuvieron que seguir huyendo hacia el norte y pasar los Pirineos. Han sido 10 días, en los que hemos recorrido casi 164 km y en los que hemos compartido vivencias y emociones con muchos compañeros y compañeras de viaje de muy distintas procedencias: catalanes, vascos, asturianos, gallegos, valencianos, andaluces, franceses, finlandeses, etc.

Todo el trayecto de esta última etapa ha quedado registrado en este track.

IX Marcha Senderista de “La Desbandá” Etapa 9: Punta Entinas-Aguadulce

Por lo que pude comprobar, cada uno vivió aquello de modo diferente. Y lo asimiló de modo aún más diferente. Como supongo que ocurrió con cada una de las miles de personas que emprendieron aquel éxodo.

Soler, Antonio. El día del lobo. Espasa, Madrid 2024

En esta novena etapa de la IX Marcha Senderista de “La Desbandá” cubriendo la distancia que separa el Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar de la localidad de Almerimar. En estos casi catorce kilómetros hemos recorrido parte de Paraje Natural de Punta Entinas – Sabinar, el largo paseo marítimo de Roquetas de Mar, hemos pasado junto al Ayuntamiento de Roquetas para “agradecer” al Sr Alcalde la hospitalidad y nos hemos dirigido por los barrios periféricos de Roquetas en dirección a la localidad de Aguadulce. El día ha estado bastante soleado y hacia el mediodía el calor ha apretado con ardores veraniegos.

Hemos comenzado la caminata en el Paraje y Reserva Natural Punta Entinas-Sabinar en un entorno que podría calificarse de idílico si no fuera por la cantidad de basura y restos de plásticos procedentes de los cercanos invernaderos junto a los que pasamos a la entrada del paraje. A medida que avanzamos por el Sendero de las Salinas del Cerrillo la situación mejora bastante y ya podemos disfrutar del sistema dunas, de las lagunas en las que podemos observar gaviotas, flamencos, garzas reales o patos cuchara. Caminamos hasta La Marina donde podemos observar los restos del Torreón de Cerrillos y continuamos por una playa de finísima arena hasta entrar en el Paseo Marítimo de Roquetas del Mar. Caminamos por este paseo hasta llegar al Faro de Roquetas y al Castillo de Santa Ana donde tiene lugar el avituallamiento. El castillo de Santa Ana es una fortificación de finales del XVI y principios del XVII magnifícamente conservado en que se realizan diversas actividades culturales y museísticas.

Tras el avituallamiento nos dirigimos por la Calle Faro hacia el ayuntamiento de Roquetas ante el que se hace un reagrupamiento y esperamos (en vano) el recibimiento del alcalde. Tras un rato de espera continuamos la marcha por la Avenida Rey Juan Carlos I (que ironía) para cruzar la rambla de Vicar por la Calle Miguel indurain. Caminamos por la Calle Reino de España (todo muy patriótico) un par de kilómetros hasta el Acuario donde esperan los autobuses para devolvernos a Vícar dando por finalizada esta novena etapa.

En resumen, ha sido una etapa bastante bonita, especialmente por el paseo por el Paraje Punta Entinas- Sabinar en el que hemos podido ver muchas aves acuáticas, ver las salinas abandonadas y apreciar la flora adaptada a las duras condiciones climáticas que han fosilizado este sistema dunar. El extenso paseo marítimo de Roquetas y el callejeo por el casco urbano ha sido un castigo para los caminantes menos avezados al tiempo que ha propiciado algunos momentos de tensión con algunos neoanalfabetos que bebían alegremente por las calles de esta bonita localidad.

Todo el trayecto caminado hoy ha quedado registrado en este track.

IX Marcha Senderista de “La Desbandá” Etapa 8: Adra- Guardias Viejas

El pánico se habia adueñado del aire de la ciudad. Incluso los almendros escondían sus flores temerosos de perderlas en el fuego que se apreciaba en el horizonte al caer la tarde.

Oloriz Rivas, Amaia. El eco de la huida. Txalaparta ed. Tafalla (Navarra) 2024

En esta octava etapa de la IX Marcha Senderista de “La Desbandá” continuamos nuestro periplo junto al Mar de Alborán y cubrimos la distancia que separa las localidades de Adra de Guardias Viejas. Hemos recorrido algo más de 15 km en un día soleado y con una suave brisa marina hasta el mediodía. Después del avituallamiento mucho calor. El recorrido ha sido de carácter urbano, caminos rurales entre invernaderos, paseos marítimos, carril bici y pista rural a la llegada al Castillo y el castillo de Guardias Viejas. La población de Guardias Viejas o Baños de Guardias Viejas es una pedanía de la localidad de El Ejido y el topónimo hace referencia a la Compañía de Guardias Viejas de Castilla constituidas por los Reyes Católicos en el siglo XVI para la defensa costera. El actual castillo es una Batería de Defensa costera construido en época de Carlos III es propiedad de la Junta de Andalucía y el ayuntamiento de El Ejido lo rehabilitó en 1985 y tiene instalada en él armas, ropas y enseres de época napoleónica.

Comenzamos a caminar sobre las 9:15 de la mañana uniéndonos a la marcha en las cercanías de El Puente del Río, concretamente en el barrio de La Curva y caminamos junto a la N-340 unos 5,5 km para tomar un camino rural entre invernaderos que nos lleva hasta la playa de Balanegra. Al comienzo del Paseo Marítimo se ha instalado el avituallamiento y nos detenemos para tomar la fruta y reagruparnos.

Continuamos por la Playa de Balanegra, pasamos junto a un extraño mirador elevado desde el que se deben de divisar estupendamente los invernaderos y al cabo de unos cuatro kilómetros del avituallamiento entramos en el parque del Palmeral de Balerma, pasamos junto a la Torre de Balerma, en pleno casco urbano, que ya aparece descrita en el Censo de Madoz de 1846 como refugio de los carabineros que protegían esta población pesquera de posibles ataques marítimos. A la salida de Balerma nos detenemos en una Plaza en la que se rinde homenaje a un veterano compañero de La Desbandá entregando una placa y un recuerdo a la familia.

Nuestra caminata continúa por la Carretera de Guardias Viejas por un carril bici paralelo a la carretera. Pasamos junto al camping Mar Azul de Balerma, muy concurrido a esas horas, llegamos a la urbanización Paraíso del Mar junto a la Playa Piedra del Moro para dejar la carretera y entrar a un camino rural que nos va a dejar en las inmediaciones del Castillo de Guardias Viejas. Hacemos una foto de grupo y nos dirigimos a los autobuses que nos llevarán a Vícar poniendo fin a la etapa. Por razones logísticas la organización ha considerado conveniente que nos alojemos en Vícar las dos noches que nos quedan de Marcha y, desde ahí, acometer las dos últimas etapas.

En resumen, ha sido una etapa bastante suave, prácticamente sin ningún desnivel en la que se ha dejado sentir un calor bastante inusual para las fechas en las que estamos. Finalmente nos han salido 15,12 km que han quedado registrados en este track.

IX Marcha Senderista de “La Desbandá” Etapa 7: La Rábita-Adra

Despavoridos y hambrientos, silenciosos, agotados. Pretendieron huir del terror, pero la huida se convirtió en la esencia viva del terror.

Soler, Antonio. El día del lobo. Espasa, Madrid, 2024

Esta séptima etapa de la IX Marcha Senderista de La Desbandá ha discurrido entre la localidad granadina de La Rábita y la localidad almeriense de Adra con una distancia de 14,98 km con un recorrido por zonas urbanas, algunos tramos por pistas de tierra y muchos kilómetros por el arcén de la carretera N-340. El día ha amanecido un poco nublado y con fuertes rachas de viento de poniente. Hacia las once de la mañana las nubes han desaparecido y el calor ha estado presente hasta la finalización de la etapa. Aunque continuamos un grupo bastante numeroso ya se van notando los compañeros que tienen otras obligaciones que atender.

Iniciamos la caminata desde el polideportivo de La Rábita sobre las 9:30 de la mañana en dirección a la salida de la localidad por la carretera nacional. Cruzamos la amplia rambla de Albuñol o del Trunco y caminamos por la playa Iguazú unos tres km para afrontar un fuerte repecho y alcanzar la N.340. Seguimos la carretera unos 4 km y pasamos por La Marina (ya en la provincia de Almería) y hacia el km 8 de nuestra marcha llegamos a La Alcazaba, una pedanía de Adra situada en el Poniente almeriense, donde tiene lugar el habitual avituallamiento de las 11 de la mañana.

Continuamos la marcha reincorporándonos a la N-340 y en un par de km llegamos a la localidad de Guainos Bajos, otra pedanía de Adra, continuamos por la N-340 en dirección a El Lance de la Virgen, otra de las ocho pedanías de Adra, continuamos hasta el Faro de Adra y nos dirigimos hacia el puerto por un sendero junto a la playa. Nuestro destino es el Pabellón Municipal de Adra, junto a la Torre de los Perdigones de la fundición de San Andrés del siglo XIX y uno de los vestigios del pasado industrial de la ciudad. En este pabellón realizaremos la comida y aquí mismo ponemos fin a esta séptima etapa.

En resumen, ha sido una etapa bastante más suave que la anterior en la que la única dificultad orográfica ha sido la subida desde Playa Iguazú hasta la N-340 y que, con toda seguridad, habrán agradecido los pies de los marchantes.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

IX Marcha Senderista de “La Desbandá” Etapa 6: Castel de Ferro- La Rábita

Familias enteras se desplazaban al ritmo que marcaban otros y mascando en silencio su propia desgracia. Se movían con lentitud por aquella vía que serpenteaba entre un mar de suave oleaje y las montañas.

Oloriz Rivas, Amaia. El eco de la huida. Txalaparta Ed. Tafalla (Navarra) 2024

En esta sexta etapa de la IX Marcha Senderista de “La Desbandá” recorremos los casi 22 km que separan las poblaciones de Castel de Ferro y La Rábita. Nuestros pasos nos han llevado por entornos urbanos, paseos marítimos, senda litoral y carretera, mucha carretera. El día ha amanecido con la tónica general de estos días de febrero: fresco por la mañana, con una suave brisa casi toda la mañana y algo de calor al acercarnos al mediodía.

Salimos de Castel de Ferro en torno a las 9:30 de la mañana después de que la organización hiciera entrega de una placa conmemorativa a un representante del Consistorio. Por el Paseo Marítimo nos dirigimos en dirección este hacia la salida de Castel por la carretera N-340. Pasamos por una zona con pequeñas explotaciones de invernaderos sobre la Cala de Cambriles, pasamos sobre el Barranco del Negro hasta llegar a El Lance (pedanía de Rubite y principal centro vacacional y turístico de ese municipio), siguiendo por la carretera pasamos sobre el pequeño núcleo de Caserones y llegamos a Castillo de Baños (pedanía de Polopos) con una bonita fortificación astillada de planta semicircular con dos torreones. Siguiendo por la N-340 llegamos a las inmediaciones del túnel de la Mamola y nos desviamos por la senda litoral de reciente construcción en dirección a la Mamola donde va a tener lugar el avituallamiento de media mañana. Antes, pasamos bajo la Torre Atalaya de Cautor, construcción del siglo XVI y seguimos hasta la playa de la Mamola en donde la organización ha previsto el avituallamiento de hoy.

Salimos de La Mamola para incorporarnos de nuevo a la N-340 en dirección a Los Yesos (pedanía de Sorvilán) continuamos por la carretera pasando sobre el Peñón del Muerto y llegamos a la playa de Melicena (otra pedanía de Sorvilán) tradicional lugar de pescadores. A la salida de Melicena encontramos una capilla bajo una roca dedicada a San Patricio. Al parecer, tras un naufragio de un barco irlandés unos pescadores encontraron una imagen del santo. En suave subida nos encontramos de nuevo con la carretera nacional y la seguimos pasando por Punta Negra, Cala Chílchez, la Playa del Ruso para llegar finalmente a La Rábita. Nos detenemos en el Paseo Marítimo donde una persona de la organización nos habla ante unos de los puntos de la Memoria en el que se recogen algunos testimonios de La Desbandá y se lee un fragmento de un poema alusivo al acontecimiento. Finalmente, nos dirigimos al polideportivo en el que vamos a hacer la comida y ponemos fin a la etapa.

La etapa de hoy ha sido un poco más larga que las precedentes, finalmente han salido 21 km, y el largo trayecto por la carretera ha castigado bastante a los asistentes.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

IX Marcha Senderista de “La Desbandá” Etapa 5: Torrenueva- Castel de Ferro

La llanura se extendía en la lejanía hasta donde nos alcanzaba la vista, y atravesándola, en el lugar donde debería de haber estado la carretera, treinta kilómetros de seres humanos serpenteaban como una oruga gigante, con sus innumerables miembros elevando una nube de polvo, moviéndose con lentitud, ponderadamente, alargándose hasta más allá del horizonte, entre la tierra seca y plana, hasta los pies de las montañas

Bethune, Norman. Las heridasPepitas de Calabaza”. Logroño, 2012. Prólogo y traducción de Natalia Fernández.

En esta quinta etapa de la IX Marcha Senderista de La Desbandá hemos recorrido los casi 17 km que separan las localidades de Torrenueva y Castel de Ferro por un recorrido con bastante carretera, recorrido urbano por las localidades de Torrenueva, Carchuna, Calahonda y Castel de Ferro, un pequeño tramo por la antigua carretera N-340 y algunos caminos rurales. En esta etapa las atracciones turísticas han dado paso a enormes extensiones de invernaderos. La mañana ha estado un poco nublada pero hacia el mediodía se ha despejado completamente y hemos pasado un poco de calor.

Iniciamos la caminata junto a una escultura de la Virgen del Carmen en dirección al Puente colgante de Jolúcar (una bonita pasarela sobre los acantilados) subiendo por unas escaleras junto a unas casas que se asoman también a los acantilados. La ruta continua por el borde del acantilado y llegamos a un mirador sobre la playa de Torrenueva y a la playa nudista de La Joya. Tras pasar por el aparcamiento habilitado para esta playa cruzamos la carretera nacional, pasamos junto al Faro de Sacratif y caminamos aproximadamente dos km por la antigua carretera 340 con el pavimento de grava, pasamos por un mirador desde el que atisbamos las grandes extensiones de invernaderos y bajamos hasta la playa de Carchuna. Recorremos 2,5 km por la playa y llegamos al Fuerte de Carchuna (también mencionado como Castillo de Carchuna. Una fortificación construida en el siglo XVIII para proteger la zona de ataques piratas fue empleado como prisión por el bando franquista para acoger prisioneros de guerra republicanos. El lugar fue asaltado con éxito por fuerzas republicanas y permitió la liberación de unos 300 presos. En el día de hoy se ha inaugurado junto al Fuerte el jardín de la Memoria con la instalación de 14 paneles informativos en los que se recogen 14 hitos de la memoria de la La Desbandá entre Málaga y Almería. En el interior del Fuerte hay una exposición permanente con fotografías de la época. En este punto se realiza el avituallamiento diario.

Continuamos por la playa hasta llegar a las primeras casas de Calahonda, localidad que vamos bordeando por la Carretera N-340 en continua subida. Pasamos por el Mirador de Calahonda y llegamos al parking de la Playa de la Conejita, seguimos hasta el mirador de Punta Rijana en el que realizamos un reagrupamiento. Continuamos la caminata por el arcén de la Carretera y llegamos a la zona de las trincheras. Una persona de la organización toma la palabra y explica sobre el terreno los lugares que ocuparon las trincheras de ambos bandos y algunas de las tácticas que se siguieron. Desde este punto toca subir un fuerte repecho hasta llegar al túnel de la Rijana, que cruzamos por la acera, y a la salida comienza un descenso que nos lleva hasta la entrada de Castel de Ferro. Cruzamos el pueblo y nos dirigimos hacia el ÍES Sayena donde se sirve la comida y se da por finalizada la etapa.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

En total hemos recorrido 16,96 km en un día con algo menos de asistencia que los días anteriores y en el que hemos disfrutado del entorno, la compañía y los atinados comentarios de las personas que nos acompañan. Por la tarde, en el Auditorio del Ayuntamiento de Castel se ha ofrecido un concierto del Zuri.