La etapa décimo primera nos lleva desde Ferreira a Melide

Caminar es, a menudo, un rodeo para reencontrarse con uno mismo

David Le Breton, Elogio del caminar

Etapa rural, por pequeñas pistas de tierra y, sobre todo, de asfalto, con desniveles frecuentes aunque, en general, moderados, y con pequeñas aldeas, alguna de la cuales cuenta con servicios de restauración. Hoy finalizamos en Melide, ya en el Camino Francés y nos vamos a una pulpería, como manda la tradición.

La etapa de hoy ha marcado el final de las etapas de paz y sosiego que veníamos disfrutando desde Oviedo.

Su trazado ha tenido dos partes bien diferenciadas: una primera muy entretenida, por pistas asfaltadas y caminos de buen piso, bajo bosques frondosos, perfil ligeramente ascendente y un orvallo persistente, y una segunda parte, desde el Collado de Hospital hasta Melide de perfil descendente y con predominio del asfalto y sin lluvia hasta la llegada a Melide.

Salimos de la Casa do Ponte bien desayunados y con buen ánimo. Nada más salir del jardín de la casa cruzamos el elegante puentecillo romano que salva el arroyo Ferreira. Los primeros km son muy agradables, en ligera subida hasta llegar a San Xurxo. Un grupito de casas y una pequeña área de descanso junto a la carretera. Unos 300 m más adelante está la Iglesia de San Xorxe.

Hacia el km 5 se llega a Merlàn otro pequeño núcleo en el que enlazamos con un camino que lleva a As Xeixas. Comienza a orvallar suavemente al pasar junto a un bar con muy buena pinta en que vemos a algunos compañeros de la jornada de ayer. A la salida de este pueblecito comienza una ligera subida al techo de hoy y el que, con toda seguridad, es el tramo más bonito de la etapa: dos km por un bosque fantástico que asciende hacia Cascamiño.

Emoción en el encierro
Camino con banda sonora

Tras unos metros llaneando, un brusco giro marca las últimas rampas de ascenso hacia el Collado de Hospital. En este punto cambiamos de provincia (de Lugo a A Coruña) y de vertiente. Atrás queda el camino recorrido y en la distancia vemos Melide. Es el momento de una fruta rápida y de afrontar la bajada y la segunda parte de la etapa.

Pasamos Vilouriz,el arroyo de Lagares y Vilamor. La lluvia arrecia un poco mientras pasamos Vilamor de abajo e Irago y llegamos al arroyo Furelos que se salva por el Ponte de Pedra junto al que avistamos una peculiar estación meteorológica. Deja de llover y el sol asoma tímidamente.

Se continúa por la carretera ya en el concello de Melide y dejamos atrás Compostela (otra Compostela) Zaramil, Ponte Lamela hasta alcanzar las casas de O Forte que son la entrada a Melide. La señalización del camino nos lleva directamente al centro histórico de Melide.

Nos vamos directamente a nuestro alojamiento y dejamos la visita cultural para la tarde.

El homenaje de hoy

El track de la caminata está AQUÍ

La décima nos lleva desde Lugo a Ferreira

«Creo en la historia de mis pies»

J. G. Ballard

Los problemas del primer mundo: cuando teníamos lista esta entrada un fallo de Internet nos dejó sin un mísero borrador. La he rehecho un poco de memoria para mantener la coherencia cronológica.


Hoy la etapa tiene poca historia: la mayor parte de los kilómetros transcurren por carretera local, y el resto por cómodas pistas, en su mayor parte también asfaltadas, y con escasos desniveles. Por el paisaje es una etapa bonita pero la cantidad de km por asfalto la desluce completamente. Para rematar, los últimos 4 ó 5 km ha caído un constante sirimiri con viento racheado bastante incómodo.

Dejamos Lucus Augusti por la puerta Miña o puerta de Carmen siguiendo el trazado Jacobo y el de la calzada romana XIX cuyos trazados coinciden parcialmente en la etapa de hoy.

El descenso hacia el río se hace por la cuesta del Carmen y continúa por un caminito entre Huertas hasta alcanzar la calzada da Ponte que nos conduce al Puente Viejo o Puente Romano, obra del siglo I dc por el que superamos el cauce del Miño. Alcanzada la otra orilla el camino transcurre paralelo al río algo menos de un km trecho en el que se alcanza la ermita de San Lázaro.

Continúa el camino en suave ascenso hacia San Xuan do Alto por una carretera comarcal. Recorremos estos primeros km por carretera por un andadero por el margen derecho bastante cómodo. Avanza el camino entre fincas y huertos, casas de labranza y residenciales, algunas bastante ostentosa, hasta alcanzar el núcleo de San Xuan. Sobrepasada está aldea perdemos la protección del andadero y vamos directamente por la carretera sin arcén.

Continuamos por la carretera y pasamos por O Burgo de San Vicente, San Antonio, Hospital, O Paso, San Pedro de abaixo y Taboeiro. Tras nueve km de carretera alcanzamos la Iglesia románica de San Romario de Retorta, y la réplica del miliario romano hallado junto a ella.

Ocho km y medio después, por fin llegamos a San Román de Retorta. Un minúsculo núcleo con una Iglesia con vestigios románicos y un miliario romano que atestigua que la calzada XIX que unía Braga con Iria Flavia pasaba por aquí. Dejamos la carretera por la derecha y tomamos un camino que nos llevará a casas do Castrelo y continuará ascendiendo hasta el techo de la etapa: el alto de Vilar.

El ascenso nos lleva por una pista forestal con eucaliptos a un lado y pinos de repoblación al otro. Desde arriba tenéis una vista panorámica del valle que nos lleva a Ferreira.

El descenso nos lleva al Burgo de Negral,Rego do Burgo y Pacio.

Desde Pacio recuperaremos la carretera y tras mil quinientos metros más alcanzamos las primeras casas de Ferreira de Negral, continuamos por la izquierda unos seiscientos metros más y alcanzamos la casa do Ponte, junto al Puente Romano, nuestro destino de hoy.

El track de la ruta está AQUÍ

Jornada cultural en Lugo

Caminar es una de las bellas artes.

Thomas de Quincey

Aprovechamos la tarde de ayer (primer día en una ciudad desde Oviedo) para resolver cuestiones de intendencia básicas (lavandería, farmacia, pasar por el cajero…) con la idea de dejar el día de hoy para estar con los Pagolas y hacer una visita cultural. Tarea que se antojaba difícil ya que, como sabe todo el que los conozca, son un poquito refractarios al tema museístico.

Comenzó el día con un paseo matutino por el perímetro de la muralla para ponernos en situación y planificar la exploración del rico patrimonio lucense.

Seguidamente bajamos de la muralla y nos acercamos a la Plaza del Ferrol donde hicimos un triple: restos del acueducto, Iglesia de San Froilán y puerta falsa de la muralla. Y un extra: una fuente escultórica con un relieve que representa al rey Alfonso II.

Regresamos hacia la Plaza Maior, lugar en el que está el Ayuntamiento, el Círculo de las Artes, la estatua de los fundadores de la ciudad (Paulo Fabio Máximo y el emperador Augusto)

Pausa para un café, pasada por el primer monumento del bimilenario que consiste en un águila sobre una columna de bronce que se colocó para conmemorar el segundo milenio de la fundación de la ciudad por los romanos.

La Puerta De Santiago es una de las 10 puertas de la muralla y acceso directo a la plaza en la que se ubica la Catedral. Visita a la Catedral, iniciada en románico, con mucho gótico (doble piso en la naves laterales) abside con capillas y girola, claustro barroco y fachada neoclasica.

Frente a la Catedral visitamos la Casa Museo de la mitra o domus del mitreo, una moderna instalación museística sobre la excavación de una domus Romana que contó con un templo dedicado al dios Mitra.

En la parte exterior de la catedral más cercana al ábside la plaza de Santa Maria en la que se pueden ver los restos de una piscina Romana revestida de opus teselatum con motivos geométricos.
En la puerta norte del crucero, en estilo gótico, un Cristo en majestad inserto en la mandorla mística.

Seguidamente nos dirigimos a la casa de los mosaicos, otra domus muy bien conservada y en la que destacan los mosaicos de figuras geométricas que decoraban el interior de la misma.

De camino al museo provincial pasamos por el exterior de la Iglesia de las Agustinas (gótico, siglo XIV) y el convento de San Domingos.

El museo provincial tiene un patio trasero con esculturas e instalaciones artísticas inspiradas en la muralla.

A medio camino entre la Puerta Falsa y la Puerta de Santiago está la puerta de Campo Castelo junto a la que estuvo la antigua cárcel que ha estado en uso hasta fechas muy recientes.

De ahí nos dirigimos al parque dedicado a Rosalía de Castro que este año celebra su centenario, lugar muy agradable para descansar y tener buenas vistas sobre el río Miño. También hay otra águila conmemorativa del bimilenario.

De ahí volvemos a la puerta de Santiago, con su relieve de Santiago matamoros, lugar en el que cerramos el paseo.

Puerta de Santiago. El relieve del apóstol en el otro lado
A mitad del día tomamos un ligero refrigerio

La ruta cultural tiene su track AQUÍ

En la novena llegamos a Lugo

Caminar, incluso si se trata de un modesto paseo, pone en suspenso temporalmente las preocupaciones que abruman la, existencia apresurada e inquieta de nuestras sociedades contemporáneas.

David Le Breton, Elogio del caminar

Ha sido una etapa larga y entretenida que ha transcurrido, en su mayor parte, por pistas y caminos de tierra y asfalto.

Como la jornada se presentaba larga a las siete y media ya estábamos con la mochila colgada y saliendo de O Cádavo por la calle Rosalía de Castro en dirección a Casas de Pradeda en un ascenso continuado que nos llevará al techo de la jornada: el alto de la Vacariza que se encuentra a unos 4 km de la salida. El día ha amanecido con bastante niebla y las brumas han durado casi hasta las diez, para dar paso a un día nublado y fresco.

A partir de aquí comenzamos un largo descenso que nos lleva primero a Villade y después a Castroverde, importante núcleo de población y el único con servicios de restauración hasta Lugo. Tomamos un café en la calle principal y nos reincorporamos a la ruta junto a la Iglesia de Santiago de Castroverde. Tras una sucesión de pistas y caminos forestales con algún tramo por carreteras secundarias se llega a Souto de Torres, con su Iglesia de Santo Tomé junto al cementerio.

Hacia la mitad de la etapa se alcanza Vilar de Cas, que cuenta con un bonito albergue. Dos km más adelante se llega a Gondar, pequeño pueblo en el que una pareja ofrece a pie de camino fruta y agua por la voluntad.

Tras el paso por Bascuas alcanzamos el tramo más peligroso dos km por el arcén de la carretera LU 530 con muchísimo tráfico en ambas direcciones y que hay que cruzar dos veces. Resultan chocantes dos carteles que avisan que se trata de un trayecto provisional, carteles que, luego nos enteramos, llevan allí desde 2004.

Tras el segundo cruce de la carretera avanzamos hasta el lugar Casas da Viña y entre prados y zonas de arbolado diverso alcanzamos un puente que atraviesa la A6 y un poco más adelante la circunvalación de Lugo. En este punto nos acercamos al barrio de Castelo y poco después llegamos al río y las casas de la Chanca.

Desde ahí se inicia el ascenso a la ciudad de Lucus Augusti y tras poco más de un km desembocar en la puerta de San Pedro o «Toletana» a través de la que se accede al recinto amurallado.

Todos los días cae algo «especial»

Hoy terminamos en Lugo, la ciudad más grande del camino primitivo. Mañana nos quedaremos aquí, descansaremos y visitaremos la muralla romana y la Catedral. Cuando el jueves volvamos al camino los amigos que nos han acompañado estos días nos llevarán una etapa de ventaja. Buen camino a todos ellos.

Los casi 32 km de hoy están condensados en este Track

El amigo Juantxo nos esperaba cámara en mano

En la octava profundizamos en Galicia y vamos desde A Fonsagrada a O Cádavo

Se camina porque sí, por el placer de degustar el tiempo, de dar un rodeo existencial para reencontrarse mejor al final del camino, de descubrir lugares y rostros desconocidos, de extender corporalmente el conocimiento de un mundo inagotable de sentidos y sensorialidades, o simplemente porque el camino está allí.

David Le Breton, Elogio del caminar

Esta etapa completamente gallega nos lleva por pistas de tierra, siguiendo el eje de la carretera LU-530, con subidas y bajadas moderadas (con la excepción de la subida a A Lastra). Se pasa junto a las ruinas del Hospital de Montouto, fundado en el siglo XIV para dar cobijo y asistencia a los peregrinos. En general, una etapa bonita y sin complicaciones que nos deja en el Concello de Cádavo Baleira a la hora de comer.

Comenzamos la jornada junto a la fons sacrata (fuente sagrada) que da nombre a la localidad, junto a la Iglesia de Santa María, y de la que manó leche por intercesión del apóstol Santiago para que una viuda pudiera alimentar a su hijo.

Ahí mismo encontramos a un aguerrido ciclista con una avería importante en el cambio y que intentará llegar a Lugo a piñón fijo.

Salimos de A Fonsagrada con bastante niebla y frío pero la subida por la Rúa Maior nos pone a tono rápidamente.

Seguimos hacia la pequeña localidad de Padrón, cuya Iglesia de San Juan centra ese pequeño núcleo. Por caminos paralelos a la carretera a Lugo recorremos unos 3 km hasta llegar a la altura de un área de descanso momento en el que cruzamos la carretera y comenzamos un repecho que nos lleva a Montouto.

Pasado ese núcleo seguimos ascendiendo hasta el techo de la jornada y llegar a uno de los lugares más emblemáticos del camino primitivo en tierras gallegas: el  Real hospital de Montouto y el dolmen de origen celta situado tras los restos del hospital.

Comenzamos un descenso de unos 5 km para llegar al núcleo de Paradavella y comienza a abrir el día.

A la salida de este pueblecito continuamos por el trazado «oficial» del camino hasta A calzada en una sucesión de subidas y bajadas ( la otra opción es continuar por el arcén de la carretera hasta este punto, con una subida más constante y suave)

Desde A Calzada parte un sendero que pasa por A Degolada y en constante sube y baja nos lleva a los duros repechos de la cuesta del sapo y cruzar la localidad de A Lastra.

Cruzamos A Lastra siguiendo la carretera y a la salida del pueblo volvemos a un sendero que cruza un bosque muy frondoso y tras una subida, algo menos pronunciada que la anterior, llegamos a Fontaneira. A la salida de este núcleo un señor llamado Rober ofrece a los caminantes algunos recuerdos del camino tallados en madera por la voluntad.

A la altura de la última casa hay un original hórreo con cubierta vegetal ya casi ruinoso.

Seguidamente se cruza nuevamente la carretera, cruzamos un bosque y llegamos al conocido como campo de la matanza, lugar en el  que Alfonso II libró dura batalla con los musulmanes. Unos paneles informativos y un sendero de pequeño recorrido invitan a conocer mejor el suceso.

Desde este punto al final de la etapa restan dos km de pronunciado descenso.

Hoy toca recorrido floral

Nuestros pies han dibujado Ésta línea sobre el mapa

La séptima etapa nos lleva desde Grandas de Salime hasta A Fonsagrada

Creo que no podría mantener la salud ni el ánimo sin dedicar al menos cuatro horas diarias, y habitualmente más, a deambular por bosques, colinas y praderas, libre por completo de toda atadura mundana.

HENRY D. THOREAU, Caminar

Hoy la etapa ha sido más dócil que las precedentes. Como de costumbre, nos movemos por zonas rurales, agrarias y ganaderas, cruzando pequeñas parroquias con algunos servicios. La jornada está marcada por una subida, larga, pero suave y progresiva, al Alto del Acebo, sierra que separa las comunidades de Asturias y Galicia.

Otra cuestión que podría definir esta jornada es el desmadre con la señalización. Mientras que por Asturias la vieira siempre marca la dirección con la parte de la bisagra (el vértice) , en Galicia las vieiras no siguen un criterio determinado, lo que indica la dirección es la flecha.

Comenzamos la etapa junto a la Iglesia de San Salvador con un lento pero continuado ascenso hacia la capilla del Carmen de Grandas. El paisaje predominante son los prados con sus vacas, algunos huertos y algunas manchas de arbolado. Así llegamos hasta el tercer km en Cerijeira. A la entrada de este núcleo hay una tienda bar (Federico) que abre muy temprano y en la que nos aprovisionamos de fruta para la jornada (Todo tiene muy buena pinta) También ponemos el último sello asturiano a la credencial.

Continuamos en dirección al núcleo de Castro que debe su fama a un poblado prerromano conocido como Chao Sanmartin con un moderno centro de interpretación. La ruta pasa junto al enclave arqueológico y continúa hacia las casas de Padraira y vuelta a la carretera. En este tramo, a la derecha y hacia la mitad de una pequeña subida encontramos los restos de una cabaña y casi enseguida la reluciente capilla de San Lázaro, ambas construcciones restos de un hospital.

Hacia el km 9,5 llegamos a Peñafonte, pintoresco lugar con sus casas de piedra, la Iglesia de María Magdalena y una curiosa fuente con dos chorros de los que, dicen los lugareños, manan aguas de dos manantiales distintos. El trazado continúa en fuerte ascenso, cruza la carretera y continúa la subida al parque eólico del alto de la Curiscada.

Atravesada la pista que da servicio a los molinos eólicos comienza un descenso que nos lleva al límite autonómico. A partir de aquí el cambio más significativo es la señalización. Como apuntaba anteriormente, los hitos del camino.difieren notablemente incorporando una cuenta kilométrica descendente y cambiando la disposición de las vieiras. Unas piedras en el camino marcan la «frontera» autonómica.

Completado el descenso anterior llegamos a O Acebo, una sola casa con bar en el que reponer fuerzas y poner el primer sello de Galicia. A partir de ahí y hasta llegar a A Fonsagrada, cuando la carretera coincida con el camino, encontraremos un cómodo andadero paralelo a la misma.

A partir del km 17 se cruzan los núcleos de Fonfría, Barbeitos, Silvela y Paradanova. Punto desde el que hay dos opciones, ambas igualmente válidas para llegar a A Fonsagrada.

La subida a este enclave, de sólo dos km, se hace difícil por los km caminados snteriormente. Tiene la recompensa de la llegada a destino y un merecido descanso.

Hoy hemos conocido a Edurne y Daniel, que iniciaban con ilusión su primera etapa a Santiago. También hemos vuelto a encontrar a Juana y Juani, que llevaban sus grandes mochilas a buen paso.

Y por último, nuestros queridos amigos Rosa y Juantxo nos acompañarán unos días. Merendamos a gusto café con pinchín.

El track de la ruta de hoy está Aquí

A por la sexta: desde Berducedo a Grandas de Salime

Sólo tienen valor los pensamientos que nos vienen mientras andamos.

Frederick Nietzsche

Comenzamos la etapa con cierta preocupación por la predicción meteorológica temiendo que el día pueda ser una repetición del de ayer. La predicción fallará y nos encontramos con tiempo excelente para hacer kilómetros.

El camino pasa muy cerquita de nuestro alojamiento, así que nos incorporamos a él a la salida de Berducedo a su paso por un pequeño parque en plena subida a la loma de Prima Madeira. Al llegar a las señalizaciones de la etapa 25 del Camino natural de la Cordillera Cantábrica (coincidente con nuestra etapa de hoy, señales de color fucsia que veremos junto a la flecha amarilla) comienza una amplia meseta en la que debió haber un asentamiento primitivo a tenor de los megalitos y otros restos en el entorno.

Entre pinares y prados comienza el descenso hacia La Mesa, pequeño núcleo perteneciente ya al Concejo de Grandas de Salime.

Nos llama la atención la Iglesia de María Magdalena, de estilo popular de los siglos XVIII y XIX, junto a un parque infantil.

Mientras sellamos la credencial en el albergue Miguelin nos encontramos con Oscar y su hijo Adrián, madrileños con los que compartimos un rato de charla y subida al alto de los Coriscos.

Nos separamos al llegar al Collado, desde el que hay una vista panorámica de La Marta y el puerto del Palo que hicimos ayer.

En Buspol, junto a la ermita de Santa Marina y Santiago comienza un sendero estrecho que se amplia al pasar una portilla junto a un buen ejemplar de Acebo. De ahí al pantano hay unos 6 km de descenso alternando las hermosas vistas al pantano con la desolación de las secuelas del incendio de 2017.

La pista anterior enlaza con un castañar por el que hacemos como un km más hasta enlazar con la carretera AS14 que pasa sobre la presa del Navia.

Poco antes de llegar a la presa hay un mirador en el que nos reecontramos con Óscar y Adrián, que descansan sus pies.

Aquí comienza lo peor de la etapa de hoy: casi 5 km por carretera. Eso sí, de vez en cuando encontramos algún mirador sobre el pantano para recrear la vista.

A la altura del km 2 de la AS14 tomamos un sendero que sube rápidamente sobre el talud de la carretera y cruzando un bosquecillo autóctono en unos dos km aparecemos en el barrio del Ferreiro a las puertas de Grandas a la hora de comer.

Después de la comida una visita al Museo Etnográfico en el que coincidimos con Juana, la onubense, y con Claudia, una mejicana con experiencia en el camino portugués y que hemos conocido durante la comida.

Para nuestro último día en Asturias, por ahora, comemos como si ya fuéramos un poco asturianos.

El camino recorrido en esta etapa está en este Track.

No hay quinto malo: de Borres hasta Berducedo

Sólo puedo pensar cuando estoy caminando. Cuando me detengo, cesa el pensamiento; mi mente sólo funciona con las piernas.

JJ Rousseau. Confesiones

Somos los últimos caminantes en salir del albergue y ¡escasamente está amaneciendo! El día se presenta complicadillo, a la dureza de la etapa se suma la posibilidad de lluvias desde las 10 de la mañana. Seguramente ese pronóstico ha espoleado la salida de los otros alberguistas. Desde la puerta del albergue comienza una dura subida que se suaviza al cruzar la carretera y penetrar en un bosquecillo autóctono. Así llegamos al paraje de La Solana, donde encontramos una bifurcación. Elegimos la alternativa de Hospitales, más dura y expuesta, pero algo más corta.

Hasta el sexto kilómetro vamos encontrando grupos de caminantes que se incorporan desde el albergue de Samblismo. En ese punto se encuentra una capilla dedicada a San Pascual y ahí comienza una amplia pista que inicia el ascenso hacia los hospitales.

En este Collado, a 792 m. el camino nos da un respiro, pasamos las ruinas del primer hospital (La paradiella) y ya vemos, en lontananza, el resto de la subida. El cielo comienza a oscurecerse.

Llegados a la Campa de la Braña a 1251 m. la neblina, el viento del noroeste hace un poco complicado el tema fotográfico. En ese momento comienza un leve descenso que nos lleva a una bifurcación en la que nos acercamos a una Laguna tras la que, supuestamente se ve el Cantábrico.

Descendemos hasta el alto de la Marta donde hay una nueva bifurcación. Elegimos la de la izquierda, la «oficial» que nos lleva al alto del puerto del Palo, más corta pero con un descenso algo más exigente (buenos somos nosotros para conformarnos con lo fácil)

En el Puerto del Palo encontramos caminantes que se incorporan desde la alternativa de La Pola. No parece que hayan tenido mejor tiempo. Iniciamos el descenso hasta Montefurado, un grupo de casas que debe su nombre a los túneles y galerías que abrieron los romanos en su búsqueda de oro.

Hasta aquí han sido 15 km para recordar durante mucho tiempo, de una gran belleza a pesar de la pertinaz llovizna. No obstante, nos hubiéramos sentido un poco defraudados si no hubiese llovido.

A partir de Montefurado transitamos un serpenteante sendero que nos lleva hasta Lago y sus tejos milenarios.

Desde la Iglesia de Santa María de Lago hasta Berducedo quedan unos tres km y medio por una cómoda pista forestal entre pinos, algún Castaño y helechos de casi dos metros.

Hasta ahora, la etapa más bonita de todo el camino. Como transcurre por zonas elevadas, deshabitadas y con cierta exposición a las inclemencias del tiempo conviene llevar algo de equipo adecuado para el viento y el frío, incluso en verano. Igualmente agua y provisiones porque es una etapa larga y no hay servicios por el camino.

Unas de las cosas más interesantes del camino es la interacción social. Hoy nos hemos cruzado repetidas veces con el trio catalán de jornadas anteriores que van a muy buen ritmo, con una chica inglesa que lleva un mochilón que da miedo y nos ha pasado y repasado muchas veces. Hemos conversado varias veces con Juana y Juani (madre e hija), onubenses que han resuelto la etapa con solvencia a pesar de sus miedos iniciales y con Daniel, un chico pelirrojo al que hicimos inmediatamente anglófono y le hablábamos en inglés y él, muy educadamente, nos respondía también en inglés hasta que, al final del día, nos habló en castellano y nos dejó muy descolocados. Resultó ecuatoriano 😡

Araceli (Casa Araceli) nos esperaba con este menú que se nos está haciendo muy familiar

Nuestros pies han dibujado este Track

Cuarta etapa: desde Tineo hasta Borres

Pasear es un acto de libertad. Puedes dar solo unos pasos, caminar tres manzanas o dar la vuelta al mundo”

Rebecca Solnit. Wanderlust

Acaba de amanecer en Tineo y ya estamos listos para comenzar nuestra cuarta etapa que se presenta ligeramente más dura que las precedentes pero que promete estar plagada de paisajes sorprendentes.

Abandonamos la villa tinetense ascendiendo por la calle Venera de la Conda, junto al mural cerámico del Camino. En continua ascensión pasamos junto a la Fuente de San Juan para llegar al mirador de Letizia, junto a una chabola abandonada con numerosos mensajes motivacionales relacionados con el camino.

Perdemos de vista Tineo y entramos en un tupido bosque de castaños y robles en un entorno difícil de olvidar. Hacia el 5° km de camino alcanzamos el alto de la Guardia de 879 m. y cima de la jornada. Aunque el día está un poco nublado, podemos observar una amplia panorámica del entorno.

Iniciamos un suave descenso hacia la Venta de Piedratecha y, sin llegar a la venta, comenzamos un senderillo paralelo a la carretera nacional que nos sumerge el bosque de Obona, probablemente antigua propiedad del cercano Monasterio de Santa María la Real.

Aproximadamente kilómetro y medio más adelante encontramos una encrucijada en el que un cartel indicador nos invita a seguir por la derecha hacia el monasterio de Santa María la Real de Obona. Vale la pena acercarse y visitar el abandonado edificio e imaginarlo en su momento de esplendor hacia los siglos IX y X.

De fundación controvertida, fue ocupado por monjes benedictinos y fue un centro económico y cultural de gran relevancia. En el documento fundacional del monasterio aparece la primera referencia escrita en castellano a la sidra asturiana. Destaca que a los trabajadores del cenobio se les debería suministrar sidra «pudiendo ser»

Volvemos sobre nuestros pasos y continuamos por el bosque hasta alcanzar las primeras casas de Villaluz hacia el km 11 de nuestra caminata.

Desde Villaluz vamos por la carretera TI-3 unos 4 km pasando por los caseríos de Vega del Rey, Berrugoso y Las Tiendas hasta alcanzar Campiello, un pequeño núcleo de casas, almacenes, supermercado y un par de bares.

Abandonamos Campiello, pasamos por El Fresno y el Espín y tomamos un camino de tierra que nos deja en Borres.

Borres es una de las 44 parroquias de Tineo y es un lugar realmente pequeño. Solamente hay un bar muy pequeño, El Barín, con una oferta muy limitada y abre tarde. Lo aconsejable hubiera sido avituallarnos en Campiello.

El track de la ruta dibujado con nuestros pies está Aquí

Tercera etapa: desde Salas a Tineo

[Caminar] Es la primera forma de viajar. La más primitiva manera de ir más lejos. Es como respirar mientras duermes, o beber agua para no morir.

Pere Ortín. El arte de Caminar

Tras un suculento y copioso desayuno, nos lanzamos a la calle preparados para llegar hasta Tineo en una etapa que se prevé un poco más corta que las anteriores. Aunque amanece nublado, no hay previsión de lluvia hasta pasadas las dos de la tarde. Por lo tanto, buen tiempo para nuestros propósitos.

Salimos de Salas  pasando bajo el arco de la Torre para comenzar una subida constante que nos lleva a  un camino paralelo al río Nonaya y bajo un impresionante viaducto. Estos 3 ó 4 primeros kilómetros son un regalo para los sentidos del caminante: un espectacular bosque galería de especies autóctonas, el trino de los pájaros, la frescura de la mañana…Tanto que nos animamos a bajar hasta la cascada del río Nonaya tras pasar los puentes de Borra y Carcabón.

Continuamos la subida, ahora un poco más suave en un paseo entre prados y  bosques de robles y castaños. Hasta alcanzar la planicie de La Espina no terminará el ascenso.

Llegados a este punto comienza un agradable paseo que nos lleva a Bodenaya, en cuyo albergue ponemos el primer sello del día a la credencial, y a  La Espina, cruce de caminos en el que respondemos fuerzas con una fruta.

Continuamos el paseo por La Pereda y su capilla de los afligidos, El Espín y El Pedregal. Aquí cambiamos impresiones con un paisano que tiene a la venta una curiosa lámpara realizada con forja y madreñas y terminamos  hablando del cambio climático.

Un poco más adelante nos detenemos con un señor que trabaja tratando de mantener lustroso el nombre de la casa que comenzó a construir con sus propias manos en 1955: casa Xacalen y que luce impresionante. Antes de marcharnos nos comenta el tramo de camino que nos queda hasta Tineo.

Bajo un enorme Carballo está la Iglesia de los Santos Justo y Pastor y casi enfrente un crucero sencillo que nos señala el camino.

Nos enfrentamos a otros 5 km de paseo bajo un tupido bosque por una senda en muy buen estado a la que apenas llega el rumor del tráfico de la cercana carretera. Así llegamos al campo de san Roque en que hay unas instalaciones deportivas, la popular ermita del Santo de referencia y el albergue municipal. A nosotros sólo nos queda bajar hacia nuestro hotel.

Antes de llegar al hotel nos tomamos algo «ligero»

Pote de berzas bien aderezado y postres contundentes: arroz con leche y tarta de queso. Aún se olía la vaca.
Fresca tarde en.Tineo

El track de la ruta es éste