P.N. Aracena y Picos de Aroche: Circular entre El Repilado y Los Romeros por la «variante Pinocho»

Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado

Galeano, Eduardo. Los hijos de los días. Siglo XXI, 2012

Aprovechamos el miércoles festivo para acercarnos a la localidad onubense de El Repilado en  P.N. de Aracena para hacer esta bonita ruta circular entre El Repilado y los Romeros de Jabugo pasando por la Canaleja. A lo largo de la ruta nos vamos a encontrar algunas de las casitas y personajes de cuento incluidos en la campaña turística del Ayuntamiento de Jabugo «Jabugo de cuento».

Se trata de una sencilla ruta circular que parte de El Repilado y por el sendero fluvial del río Caliente llegamos hasta el Barranco de la Esparragosa, lo remontamos en dirección al camino rural que une Los Romeros con El Repilado, cruzamos la bonita aldea de La Canaleja y continuamos hasta los Romeros por el Camino de los Romeros a Cortegana. Una vez en los Romeros, utilizamos el Camino fluvial del Río Caliente (recién desbrozado y reacondicionado) para regresar al Repilado. La ruta está repleta de brujas, casitas de personajes de cuento, bancos para la lectura e, incluso, una modesta biblioteca de fábulas infantiles.

Comenzamos la caminata junto a la estación ferroviaria donde hay una amplia explanada en la que se puede aparcar fácilmente y está cercana a los bares y cafeterías de la zona. Por el arcén de la carretera N-433 nos dirigimos a la salida de El Repilado para cruzar el puente sobre el Río Caliente.  En la margen izquierda de la carretera hay unas escaleras que descienden hacia un parque fluvial con bancos y mesas. Cruzamos a la otra margen del río por una pasarela de bloques de cemento y caminamos por el cauce del río unos 2 km hasta llegar al barranco de la Esparragosa.  En este tramo de la ruta ya podemos ver algunas casitas de cuento, un rincón literario, alguna bruja y alguna lechuza de corcho.

Cruzamos al otro margen y comenzamos a remontar el barranco de la Esparragosa. Hacia la mitad del recorrido encontramos la casita de Pinocho y al propio Pinocho, obra de Juan Antonio Durán. Aproximadamente 1 km más arriba llegamos a un camino rural entre granjas ganaderas de cerdos y vacas. Por este camino, en suave ascenso, llegaremos a la parte baja de la aldea de La Canaleja. Tras un recorrido sinuoso por las primeras casas cruzamos la vía férrea Zafra-Huelva y continuamos hasta el núcleo de La Canaleja alta. Visitamos un bonito lavadero y regresamos a una encrucijada con unos quejigos de curiosas formas. Es un camino bastante sombreado entre helechos, quejigos y alcornoques.

Superado el punto más alto de la jornada en la Canaleja, iniciamos un suave descenso hacia Los Romeros. Es un camino rural entre explotaciones ganaderas y la parte más soleada de la jornada. Discurre por el barranco de Los Romeros y termina en el lavadero-captación de agua potable a la entrada del núcleo urbano. En este punto hacemos una parada para tomar una fruta y descansar un poco antes de iniciar el regreso por el sendero fluvial del Río Caliente.

Al comienzo del regreso nos encontramos con Paco (que remanece de esta zona y pasó su infancia por estos lugares) y su amigo Esteban, corredor de trails de montaña que nos acompañan un buen rato. El sendero fluvial está bien señalizado y balizado, por lo que no tiene pérdida ninguna. Es un camino muy agradable en el que los trinos de los pájaros y el croar de las ranas es la banda sonora. La vuelta se hace en un suspiro y es muy agradable en cualquier época del año. En este tramo podemos ver la casita de David el gnomo, obra de Juan de Dios López, y otros personajes de cuento agazapados detrás de los árboles.

Hacia las 2 de la tarde dábamos por terminada la ruta en un comercio de chacinas y jamones y aprovechábamos para probar los productos de la tierra.

En resumen, una ruta sencilla y bonita, sea la época del año que sea, ideal para hacerla con niños o personas que se inician en el mundo del senderismo.

La ruta no tiene problemas de orientación pero dejo aquí el track para uso y disfrute de la comunidad.

©José Antonio Castro

Subida al Pico de la Gallina en los Montes de propios de Jerez con el  GMGV de Gerena

Si quieres el arco iris, tienes que aguantar la lluvia

Wright, Steven.  Documental When Stand Up Stood Out, 2006

Coincidiendo con el día de la Tierra 2023, realizamos esta bonita ruta con nuestros amigos del Grupo de Montaña Grupo Verde de Gerena. La ruta, magníficamente organizada y dirigida por nuestras compañeras Rocío y  Rosa, se desarrolló sin incidencias mientras que una agradable e intermitente llovizna nos acompañó durante toda la mañana. Para la realización de esta ruta se requiere permiso de la empresa municipal EMEMSA y la solicitud se puede realizar telemáticamente en este ENLACE.  El recorrido que hicimos coincide completamente con el que hicimos el pasado mes de enero y que está recogido en esta ENTRADA.

Comenzamos a caminar junto a la casa del guarda donde hay  un panel informativo de la ruta y seguimos por una  pista  bien compacta y rodeados de alcornoques. Al poco van apareciendo algunos Quejigos con formas algo caprichosas. Más adelante, a nuestra derecha encontraremos  el Manantial de Abajo del Canuto de las Palas (que agradece la llovizna que cae) mientras que por el camino podemos ver muchas jaulas-comederos y bastantes puestos de caza.

Vamos ganado altura y llegamos al  Manantial de en medio del Canuto de las Palas, encontramos un quejigo monumental con forma de mano hasta llegar a un cruce de caminos por el que giramos a la derecha, siguiendo las señales, para adentrándonos en un pinar de repoblación por el que llegamos a  un cortafuegos desde donde ya podemos ver nuestro objetivo. Seguimos  pegados a la alambrada de la finca de Marrufo,  llegamos a una caseta de vigilancia, tras pasar una cancela nos acercamos  al vértice geodésico. Con el día tan lluvioso no podemos disfrutar de las vistas y nos conformamos con descansar un poco y  tomar un ligero refrigerio.

Iniciamos el descenso por el mismo cortafuegos junto a la alambrada que separa los Montes de Propios de la finca vecina y, hacia la mitad del cortafuegos,  una señal nos indica una bifurcación a la derecha que nos indica el camino de vuelta por el Canuto de la Gallina. Casi enseguida dejamos el bosque de coníferas y nos adentramos en un denso bosque de alcornoques, encinas, algún quejigo, algunos acebuches y un denso sotobosque mediterráneo. El camino es de gran belleza, con los troncos del arbolado cubierto de una densa capa de musgo y líquenes. Con el día lluvioso y todo tan verde me recuerda los bosques densos del Irati en Navarra. Pasamos por varias zonas húmedas entre las que destacan La fuente de los Machos y cruzamos nuevamente el arroyo de las Palas. Hacia el km 10,5 de nuestro recorrido enlazamos de nuevo con el carril de la subida. Ya sólo nos queda llegar hasta el coche aparcado frente a la casa del guarda.

Hacia las dos y media de la tarde terminamos esta ruta, muy sencilla, por unos paisajes P.N. Alcornocales 100%, en la que hemos disfrutado de lo lindo con la lluvia y la compañía de los 25 amigos del GMGVG que se animaron con este camino.

Nuestro agradecimiento a las organizadoras y a todos los participantes que nos hicieron disfrutar de esta magnifica jornada y compartieron magníficas fotos que usaremos para ilustrar la ruta.

Nuestro caminar quedó recogido en este track.

P.N. Sierra de Grazalema: Río Campobuche, Valle Forcila, Los Álamos y Cañada de las diez Pilas

Caminar… es preguntar sin obtener respuesta. Es un pensar al ritmo del camino

Ortin, Pere. Prólogo a el Arte de Caminar. Altair Magazine, 2018

En una de las zonas más amables del P.N. Sierra de Grazalema y muy cerca de la localidad de Grazalema, hacemos esta preciosa ruta circular de unos 16 km de longitud, apta para todo tipo de senderistas con un mínimo de forma física. El recorrido discurre en torno al Río  Campobuche y algunos de sus arroyos tributarios: Forcila y  El Quejigal. Este río, también conocido como Guadares, nace en la Sierra de Grazalema cerca de Villaluenga del Rosario y desemboca en el Guadiaro a través del sistema de la cueva del Gato.la mayor parte de la ruta transcurre por caminos públicos y un pequeño tramo de unos 4 km por terrenos de las fincas privadas El Quejigal, La Charca y Mercancina (dedicadas a la ganadería y a la actividad cinegética) que mantienen portillos practicables que debemos dejar tal y como estaban a nuestro paso.

Llegamos al  Puerto de los Alamillos por la A-372, y tomamos una  pista por la Cañada de las Diez Pilas. Aparcamos en una gran explanada en las cercanías del Alcornoque de las Ánimas, incluido en el Catálogo de Árboles y arboledas singulares de Andalucía de Cádiz y  próximo al Río Campobuche.

Caminamos siguiendo el curso del Río  por la margen izquierda hasta llegar a un vado por el que pasamos a la margen derecha y  continuamos sin pérdida hasta el entorno de la Pantaneta. El camino discurre plácidamente entre quejigos, alcornoques y plantas de ribera, mientras que nos deleitamos con los  bellos reflejos de la arboleda en las tranquilas aguas del Campobuche,alfombradas con una ingente cantidad de ranúnculos acuáticos. De fondo, el constante croar de los anfibios que matizan y, casi apagan, el canto de las aves ribereñas.

Una vez rebasada la Presa del Campobuche, nos vamos alejando poco a  poco del cauce del río por una vereda mientras atravesamos un denso bosque de quejigos y alcornoques. Por el camino, cruzamos el Arroyo Quejigal y alcanzamos una pista por la que llegamos al Arroyo Forcila que desciende con un hilillo de agua hacia el Campobuche. Unos metros más adelante llegamos a un cruce de caminos  y giramos a la derecha hacia la entrada de  la Finca El Quejigal. La cancela principal está abierta y el camino inicia un suave ascenso hacia la primera cota de la jornada. Cerca del edificio del cortijo, dejamos el camino en dirección a una fuente-abrevadero hasta llegar a una cancela por la que abandonamos el cortijo de El Quejigal y entramos en el de la Charca. Continuamos la subida por una vereda, pasamos varias portillas y, hacia el km 9,5 de nuestro recorrido hacemos un poco de campo a través para alcanzar el Cordel del Pozo de los Álamos.

Continuamos por el Cordel en suave subida hasta llegar al Collado de Culantro, donde alcanzamos la máxima  cota del día (926 m), cruzamos una cancela y seguimos por el Cordel del Pozo de los Álamos entre algunas vacas que rumian a la sombra de algunas encinas mientras vamos viendo la pared de Los Frailecillos a la izquierda. Cruzamos las dehesas de Culantro y El Cabrizal, pasamos junto a los restos del cortijo y su era y, por una zona de prados llegamos al paraje de los Lajares donde se unen varios caminos. Buscamos, infructuosamente, los restos del dolmen de los Lajares y volvemos al cruce de caminos para tomar la Cañada de las diez pilas. El camino progresa entre pastos, para entrar unos 600m más adelante en un bosque mediteráneo que nos lleva en dirección al Río Campobuches y la explanada junto al Chaparro de las Ánimas en la que dejamos el coche.

En resumen, ha sido una ruta muy bonita, no excesivamente exigente, con bastante zona de sombra y que, probablemente sea más agradecida si se hace  en el sentido inverso, para dejar la refrescante zona junto al agua para el final del recorrido. Todos los pasos dados este domingo dibujaron este track de wikiloc.

P.N. Sierra de Aracena y Picos de Aroche: ruta circular entre Fuenteheridos, Castaño del Robledo y Galaroza.

El verdadero domicilio del hombre no es una casa, sino el Camino. La vida misma es un viaje que debe realizarse a pie.

Chatting, Bruce. En la Patagonia. Ed. Península, 2014

Después de unos meses sin venir por esta zona, volvemos a Fuenteheridos (topónimo procedente del latín FONTES FRIGIDOS, fuentes frías) para hacer esta bonita ruta circular. Salimos de Fuenteheridos en dirección al Monte del Castaño, pasamos por la población de Castaño del Robledo y por la vereda junto al Río Jabugo nos encaminamos al municipio de Galaroza. Cruzamos Galaroza para tomar una variante del Sendero del Bosque Encantado que nos devolverá a Fuenteheridos. Todo el recorrido se hace por caminos entre callejones, veredas y un tramo de un km por una carretera con poco tráfico. Imponentes castaños, dehesas con explotaciones ganaderas y hermosos bosques galería nos acompañan a lo largo de unos 18 km de agradable paseo primaveral.

Salimos de la Plaza del Coso, junto a la Fuente de los 12 caños, nacimiento del río Múrtigas, para dirigirnos, junto a la Iglesia parroquial, hacia el Humilladero de la Verónica y al cementerio para cruzar la carretera HU-8114 y tomar un camino en direccion a Castaño del Robledo. El camino es ascendente en dirección al Puerto del Ciervo, muy cerca De la Peña de Arias Montano, entre fincas de castaños centenarios de gran belleza. Hacia el km 4 de nuestro recorrido alcanzamos la máxima cota del día en el Puerto de Galaroza y bordeando la Sierra del Castaño llegamos a la entrada de Castaño del Robledo.

Castaño del Robledo, a 738 m de altitud, es el pueblo más alto de la provincia de Huelva. En el censo de 2022 tenía 227 habitantes y el núcleo de la población los constituyen tres barrios: el Calvario, el Castañar y el centro urbano. Destaca la iglesia De Santiago Apóstol, construida a iniciativa de Benito Arias Montano. También cuenta con una gran iglesia inacabada, nueva o del cementerio, de estilo neoclasico y comenzada a construir en el siglo XVIII en unos momentos de bonanza económica.

Salimos de Castaño por el barrio del Calvario, junto a una industria jabonera, en dirección hacia el Rio Jabugo, por una idílica vereda bajo un hermoso bosque galería y escuchando el constante rumor del agua y los trinos de cientos de pájaros. Hacia el km 11 de nuestro recorrido nos encontramos con la unión del Río Jabugo con el Múrtigas a la entrada de la localidad de Galaroza.

Galaroza, topónimo con probable procedencia del Al-Jaroza, valle de las rosas, de las doncellas, posible alusión a la fertilidad de sus huertas, tiene dos pedanías que hemos visitado anteriormente: Navahermosa y las Chinas. En esta ocasión nos limitamos a cruzar el núcleo urbano visitando un bonito lavadero y fuente, Nos encaminamos hacia la fuente de los 12 caños y por el camino nos detenemos en un hermosos empedrado bajo la iglesia. El pueblo está lleno De Fuentes más o menos decorativas entre las que destaca una con agua potable y revestida de bonitos azulejos.

Pasamos junto al Ayuntamiento de camino a la fuente de los 12 caños, la plaza de los Álamos hasta llegar a la Calle Cuesta Palero que culmina en el comienzo de la variante del Sendero del Bosque encantado que transita por el camino viejo de Galaroza a Fuenteheridos. Nuevamente transitamos bajo grandes castaños, robles melojos y algunos alcornoques de gran porte.

Esta variante del Sendero del Bosque encantado desemboca en la carretera HU-8114 por la que descendemos unos 600 m hasta llegar a una entrada a Fuenteheridos con un gran aparcamiento que continua por la Calle Esperanza Bermúdez hasta llegar a la plaza del Coso en la que iniciamos el recorrido este mañana.

En resumen, ha sido una bonita ruta primaveral en la que el tiempo nos ha acompañado y en la que hemos disfrutado de una buena variedad paisajística, por unos caminos y veredas muy accesibles.

Todo el recorrido de este día, ha quedado reflejado en este track.

Diseminado de Tavizna, nacimiento Hedionda y circular Cañada Mojón de la Vívora, Arroyo Pajaruco, Hondón y Río Tavizna

En toda marcha siempre hay un paso más que dar y que nos incita a continuarla mañana y siempre. Todas nos dan ganas de recomenzar.

LeBreton, David. Caminar la vida, la interminable geografía del caminante. Siruela ed, 2023

Con nuestro amigo José Antonio, hacemos esta bonita  ruta circular que parte desde el Diseminado de Tavizna (en el TM de Benaocaz) por la Colada de la Breña,  continúa por la Cañada Real del Mojón de la Víbora y en la que iremos cruzando el Arroyo del Pajaruco,  visitaremos  el Nacimiento del Hondón y, finalmente, acompañaremos  al Río Tavizna hasta el Pontón para regresar al núcleo del diseminado  por un carril con algo de tráfico. A lo largo de todo el  recorrido tendremos bonitas panorámicas de la Sierra de Grazalema, la Sierra de la Silla, el salto del Cabrero y del Castillo de Aznalmara. Durante todo el trayecto circularemos por bonitos bosques de ribera con  algunas manchas de bosque mediterráneo.

Por la carretera desde Villamartín a Ubrique (A-373) y una vez que hemos pasado el desvío hacia El Bosque veremos en la margen izquierda de la carretera un indicador hacia diseminado de Tavizna y la Casa Rural el Hortezuelo, lo tomamos y ahí se encuentra el inicio de la ruta. Dejamos el coche frente a la parada del autobús. Iniciamos la marcha cruzando el Arroyo de la Breña del Pilar para tomar enseguida la Colada de la Breña en suave subida. Desde el inicio tendremos a nuestra derecha una bonita panorámica de la Sierra de la Silla con los picos de La Silla y el Adrion. Hacia el km 4,5 seguimos de frente en una bifurcación y abandonamos el carril para continuar bajo un bosque con algunos tramos empedrados,  Ssuperamos un collado y entramos en una zona de dolinas bastante pedregosa por hasta llegar a la Cañada Real del Mojón de la Víbora un par de km más adelante.

Ya en la Cañada Real, subimos ligeramente hasta  otro collado para bajar por una pedregosa vereda hasta el Arroyo Pajaruco. Apenas tiene agua en este punto, lo cruzamos y  pasamos una angarilla. El camino continúa por la Colada del Pozo Amargo a los Vascos con unas buenas vistas al Salto del Cabrero. Descendemos por camino algo embarrado paralelo a una ganadería vacuna hasta llegar al nacimiento del Hondón, que hay que vadear por las piedras del cauce. Junto a una casa hay una cancela practicable que asciende por la Cañada Real Mojón de la Víbora.

Tras unos 600 m de ascenso la Cañada Real gira bruscamente a la izquierda para acercarnos de nuevo al Arroyo Pajaruco. Desde este punto ya tenemos unas buenas vistas del Castillo de Aznalmara en lo más alto de su peñón. Por la Colada de la Cuesta de la Higuereta caminamos por la margen izquierda del Arroyo tras pasar dos cancelas habilitadas y llegar al Puente Carrero y coqueto puentecito de piedra y con arco apuntado.

Seguimos junto al Arroyo entre lentiscos  y jaras hasta llegar alMolino del Escopetazo, ubicado en  el punto en el que el  Pajaruco se une al  Arroyo Garganta del Boyar para formar  Río Tavizna.  Este molino harinero se encuentra en muy mal estado, por lo que continuamos unos metros hacia la izquierda y para vadear el Pajaruco por unas grandes piedras y bajo una tupida vegetación

Al otro lado, navegamos con el track hasta encontrar  un estrecho sendero que coincide en gran parte con el antiguo Camino de los Molinos. El sendero está bien marcado, pero bastante abandonado y con apretada y punzante vegetación hasta llegar a un claro con un hermoso quejigo. Desde este punto, caminamos junto al río Tavizna por un hermoso bosque  galería, pasamos un paso de cazadores y llegamos al Pontón sobre el río. Ya sólo nos queda tomar el carril hacia la izquierda para volver al diseminado.

Al llegar a la carretera de servicio donde dejamos el coche, caminamos unos 800 m hasta el indicador Nacimiento Hedionda, una laguna de aguas turquesa, con un olor algo persistente, rodeada de junto y con numerosos batracios nadando en sus aguas. El nacimiento vierte hacia el Arroyo del Pilar que cruzamos esta mañana.

Con esta visita al nacimiento cerramos esta bonita ruta, de algo más de 15 km, de un nivel moderado en pleno PN de Grazalema en la que hemos disfrutado un día excelente, con una gran variedad paisajística y en un entorno de gran belleza. Todos los pasos de la jornada, salvo la visita al nacimiento, han quedado grabados en este track.

Subida a Tentudia por la ruta de los ecosistemas forestales con el GM Grupo Verde de Gerena

Lo ha hecho siempre, pero ahora es otra cosa. Porque entonces lo que contaba era la hazaña física. Atravesar a grandes zancadas el paisaje, sin apenas mirarlo. Se contaban por horas el bosque o El Monte. Cuantas más horas andando, más satisfacción. Ahora no; ahora camina también para fijarse. ¿Cuanto tendrá que mirar para compensar todo lo que no ha visto.

Etxenike, Luisa. Aves del paraíso. Nocturna ed. 2019

El sábado 11 de marzo estaba programada esta ruta por los Ecosistemas Forestales de la Sierra de Tentudía señalizada e integrada en la Red de Senderos por Montes de Utilidad Pública de Extremadura y que cuenta con este tríptico informativo. Es una ruta sencilla cuya única dificultad radica en su longitud y que transcurre íntegramente por carriles y pistas forestales. Al final de la misma subiremos nuevamente hasta Tentudía para hacernos la ilusión de un poco de montaña. La mañana se presentó un poco fría y con niebla y a pesar de todo logramos reunir un grupo de 22 personas.

Esta ruta ya la hicimos en enero del año pasado y la hemos seguido en todo lo esencial al pie de la letra. La entrada que publicamos en enero de 2021 es ésta.

Hacia las 9:30 de la mañana del sábado ya estábamos todo el grupo en el punto de inicio: en el parking junto al desvío hacia Cabeza la Vaca en la carretera BA-109 unos metros antes de la cancela que marca el monte de utilidad pública nº 1 de la «Sierra de Tudia y sus faldas».

Entre los ecosistemas que encontramos en nuestro recorrido vimos el melojar o rebollar, masas forestales de roble melojo (Quercus pyrenaica), el pinar de pino piñonero (Pinus pinea) y el pinar de pino negro o resinero(Pinus pinaster), introducidos por repoblación, el castañar, (Castanea sativa) y, finalmente, el alcornocal-encinar (Quercus suber y Quercus ilex) que veremos disperso durante todo el recorrido.

La ruta se desarrolló con toda normalidad y sin incidentes dignos de mención. El buen ambiente predominó durante toda la jornada y llegamos a las inmediaciones de Monasterio de Tentudía con tiempo suficiente para hacer una visita turística y contemplar el excelente Retablo Cerámico de Franciso Niculoso Pisano.

Al finalizar la visita tomamos un almuerzo en el Balcón de Tentudía, donde pasamos un rato distendido comentando los avatares de la jornada. Finalizada la comida, bajamos caminando hasta la entrada del Monte de utilidad pública nº 1 donde teníamos los coches.

Sobre las 5:30 de la tarde hacíamos la devolución de la jornada con un recuerdo emocionado a nuestro compañero Julio. El recorrido del día ha quedado recogido en este track.

Menorca: Desde el Faro de Punta Nati hasta Pont d’en Gil y vuelta por el Camí de Cavalls

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, 2022

Para nuestra última caminata en Menorca optamos por hacer este tramo de la Etapa 10 entre Punta Nati y el pintoresco Pont d’en Gil para volver sobre nuestros pasos en un recorrido de 13,55 km que hicimos en un tiempo total de 4h 58 min.

Dejamos el coche en el aparcamiento junto al camino del faro y nos dirigimos por el camino de servicio hasta zona del faro. Una visita muy recomendable ya que se tienen unas bonitas vistas de la cercana isla de Mallorca con la sierra de la Tramontana ligeramente cubierta de nieve. Junto al faro hay un conjunto de antiguos búnkeres de uso militar hoy en completo abandono. Un poco marcado camino nos acerca al impresionante acantilado de Cala es Pous, con una hendidura a modo de ojo de puente, así como al Bufador de Punta Nati, una chimenea natural por la que el agua del mar sale pulverizada los días de Temporal.

Regresamos hacia la zona del aparcamiento y poco antes de llegar veremos una cancela menorquina que marca el inicio de la décima etapa del Camí de Cavalls en dirección sur, junto a un imponente muro de piedra seca. A nuestra derecha tenemos unos campos pedregosos en los que pastan varios rebaños de ovejas. El camino aparece poco marcado y las ovejas han creado sus propios caminos, por lo que hay que ir muy pendiente de los postes que marcan el itinerario.

Pasada esta zona llegamos a los acantilados de Son Solomó (a la vuelta nos acercaremos más al acantilado para ver el impresionante bufador de Son Solomó) y pronto pasamos junto a la primera Barraca de Bestiar (barraca para el ganado) bastante impresionante toda ella hecha de piedra seca apilada en hiladas. Cruzamos un barranco con un espectacular pozo abrevadero (Sa Martino) que luce impresionante hoy día.

Por el camino vamos encontrando más barracas de piedra y al fondo ya comenzamos a ver el Turó de Bajoli (80 m) hito montañoso del día. Para llegar a ese punto pasamos hasta tres barrancos, otras tantas puertas menorquinas hasta llegar al imponente mirador de Sa Falconera. Debajo del mirador podemos ver los restos del asentamiento costero pre talayótico de Es Pop Mosquer.

A nuestra izquierda hay unas construcciones abandonadas y el Camí de Cavalls comienza a descender para pasar bajo el Turó. Nosotros continuamos recto para hace “cima” campo a través. Llegamos al vértice geodésico, fotos de rigor y para abajo. Deshacemos nuestros pasos hasta un punto en el que es posible reconectar con el Camí sin despeñarnos. Descendemos hasta las inmediaciones de una EDAR y tomamos el camino de servicio pasando junto a otro pozo abrevadero y una cueva-refugio. Un poco más adelante llegamos al pintoresco Pont d’en Gil, un arco calcáreo justo encima del acantilado. Para nosotros es el punto final de nuestro recorrido. Tomamos algunas fotos e iniciamos el camino de vuelta por el mismo recorridos.

Al llegar a los acantilados de Son Solomó (Casi en línea recta enfrente de la puerta de entrada del Camí, nos acercamos al acantilado buscando el Bufador de Son Solomó, una impresionante chimenea de más de 30 m de caída por la que sale el agua de mar pulverizada en días de temporal. Encontrado el Bufador, regresamos al camino y al aparcamiento para finalizar esta etapa.

Ha sido un hermoso broche final a esta semana menorquina en la que hemos disfrutado de la isla y sus infraestructuras pecuarias, visitado las dos grandes ciudades (Maó y Ciudadela) y buena parte de los yacimientos prehístóricos y necrópolis en la que es tan rica esta isla. Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

Menorca: Ida y vuelta por el Camí de Cavalls entre Fornells, Arenal de Son Saura y Cala Pudend.

El andar tiene para mí algo que me anima y aviva mis ideas; cuando estoy parado apenas puedo discurrir: es preciso que mi cuerpo esté en movimiento para que se mueva mi espíritu. La vista del campo, la sucesión de espectáculos agradables, la grandeza del espacio, el buen apetito, la buena salud que se logran caminando

Russeau, J.J. Las Confesiones. Libro IV. Alianza Editorial

En esta ocasión hacemos un “arreglo” a la etapa 4 del Camí des Cavalls y nos montamos esta ida y vuelta desde la localidad marinera del Fornells hasta Cala Pudend pasando por el Arenal de Son Saura. Aunque el 75% de la ruta está muy bien hay unos 4 km por una carretera de mucho tránsito que desluce la etapa completamente.

Iniciamos el recorrido en el Cap de Fornells, accidente geográfico que cierra el paso hacia la bahía de Fornells y lugar en el que hay una torre de defensa construida por los británicos en 1802 en muy buen estado de conservación. Continuamos caminando hacia  el puerto de Fornells, pasamos junto a los restos del castillo de Sant Antoni (mandado destruir por Carlos III)  en dirección a la urbanización de Ses Salines y pasamos frente a las islas de Las Sargantanas, Isla des Rovells y la de Sanitja. Continuamos por el carril bici hasta el arco de entrada a las playas y calas de Fornells y por el arcén izquierdo de la carretera Me-15 caminamos 1,5 km hasta una rotonda con tres mujeres danzantes. Continuamos 1 km por un carril bici paralelo a la carretera Me-7 hasta llegar a una barrera menorquina en dirección a las Salinas de la Concepción.

Es un camino en bastante buen estado. Por el que avanzamos 1,5 km hasta llegar a los restos de una basilica paleo cristiana ubicada en el interior de la finca Cap des Port (bien señalizada). Regresamos al camino y cruzamos un arroyo junto a la entrada de la finca y avanzamos bajo un frondoso bosque principalmente de coníferas. Aunque la bahía de Fornells queda a nuestra izquierda, la frondosidad del bosque nos impide verla salvo en contadas ocasiones. Pasamos por bosques de la Albufera des Compte, junto a un humedal cerca de una estación depuradora de aguas residuales y, hacia el km 10 de nuestro recorrido llegamos al Arenal de Son Saura, una blanquísima playa con vetas de arenas rojizas muy llamativas.

Cruzamos un muro de piedra seca al inicio del arenal y continuamos por un páramo de piedra y matorral un par de km en dirección norte hasta llegar a la Cala Pudend, de aguas cristalinas y con unas curiosas formaciones de bloques de marés, la piedra arenisca de la zona. Aunque íbamos a terminar la ruta en el Arenal, el sabio consejo de un trabajador de la EDAR nos sugirió continuar, con muy buen criterio, hasta la cala, en donde tomamos asiento en unas cómodas piedras y tomamos una fruta.

Tras la fruta, emprendemos el camino de vuelta por el mismo camino por el que llegamos hasta allí. En total 22, 71 km por unos parajes de gran belleza salvo los 3+3 km por las carreteras Me-7 y Me-15.

Todo el recorrido de este día lo hemos registrado en este track.

Menorca: Circular Biniacolla-Punta Prima-Torre d’Alcalfar por el Camí de Cavalls

Caminamos también para escribir, contar, capturar imágenes en palabras, mecernos a nosotros mismos en dulces ilusiones, acumular recuerdos y proyectos.

Le Breton, David. Elogio del Caminar. Ed Siruela, 2022

Tras una mañana de turismo tradicional en pos de la Menorca Talayótica nos ponemos las botas por la tarde para hacer otro tramo del Camí de Cavalls, en concreto vamos a ir desde el pueblecito de pescadores de Biniacolla por el sendero señalizado del Camí des Cavalls (GR 223) hasta la Torre vigía de Alcaufar y vamos a regresar casi por el mismos camino pero haciendo un tramo circular para visitar la Torre de Son Ganxo o de Punta Prima, gemela De la Torre d’Alcalfar.

A las cuatro y media de la tarde comenzamos a caminar desde el pueblo de Pescadores de Biniacolla. La cala de Biniacolla tiene un pequeño puerto o muelle y unas bonitas vistas sobre la Isla del Aire con su vistoso faro. El camino serpentea por las calles del poblado hasta que gira bruscamente hacia el mar y transita junto a la costa algo más de un km. Al llegar al mirador de Punta Prima el camino gira a la izquierda, pasa por el arenal de Punta Prima hasta el final del Passeig de S’Arenal. Se cruza una puerta menorquina y el camino continua por la zona costera. Es bastante rocoso y con mucho matorral, por lo que se progresa muy lentamente.

Hacia el km 4 de nuestro recorrido el camino gira la izquierda para dirigirse hacia la Cala de Alcalfar. Ya tenemos la Torre Vigía de Alcalfar a la vista, por lo que continuamos recto hasta la Playa Caló Roig desde donde ya se pueden ver las urbanizaciones de Alcalfar. Rodeamos la torre Vigía, construida en 1787 y que sirvió como modelo de once torres de este mismo estilo construidas en Menorca entre 1798 y 1802.  La torre, redonda y cilíndrica consta de tres niveles y tiene un curioso matacán. Bordeamos el cabo de la Punta del Morro e iniciamos el camino de vuelta.

Al llegar al mirador de Punta Prima tomamos el camino de la Torre de Son Ganxo o de Punta Prima, gemela de la de Alcalfar y de idénticas  características. Junto a la torre, un camino de tierra nos devuelve al Camí de Cavalls en el punto en el que éste giraba hacia la línea costera. Continuamos callejeando por Biniacolla hasta nuestro punto de salida.

En total han sido 9,05 km realizados en 2 horas y 10 minutos en un agradable y fresco paseo por la tarde. Todo el recorrido lo hemos dejado plasmado en este track.

Ruta circular por Camí de Cavalls: Desde Cala Galdana a Escull de Binicodrell. Regreso por ruta litoral pasando por Cala Escorxada, Cala Trebalúguer y Cala Mitjana

Todo viaje es un discurrir, una narración anterior cuando el recorrido se imagina, y una narración ulterior que hacemos después cuando se cuenta a los amigos o a los conocidos, una vez llegados a casa o todavía en camino.

Le Breton, David. Elogio del Caminar, Siruela, 2022

El Camí de Cavalls tiene su origen en la conquista aragonesa del año 1287 con la constitución de las primeras “caballerías”, conjunto de fincas de carácter feudal cuyos beneficiarios recibían una serie de rentas que les permitían mantener caballeros armados para defensa de la isla. A partir del siglo XVII aparece documentado como camino perimetral de defensa de la isla. Independientemente del uso militar del trazado el Camí de Cavall constituía una servidumbre de paso por razones de utilidad pública para todos los menorquines. Con el desuso y el abandono de los fines primigenios el camino fue usurpado por grandes propietarios hasta que en los años 80 del siglo XX la ciudadanía menorquina comenzó a tomar conciencia del patrimonio natural y cultural alrededor de esta Vía.

En el año 2007 se aceleraron los tramites para recuperar el Camí y se constituía el Camí de Cavalls en el sendero de Gran Recorrido 223 dentro de la Red de Caminos Naturales de España.

Como únicamente vamos a estar en esta ocasión una semana en la isla y no hemos tenido tiempo suficiente para preparar una travesía como el Camí se merece, vamos a hacer un par de etapas basada en el trazado oficial, pero tratando de sacar etapas circulares que se adapten a nuestras circunstancias. Ésta es la primera de ellas. Se trata de la Etapa 14 que transita desde Cala Galdana a Sant Tomás. El regreso lo realizamos por una senda litoral, también marcada por el Gobern Balear que nos devuelve al punto de inicio.

Comenzamos la caminata desde la parada de autobús de Cala Galdana. Desde el aparcamiento sale una pasarela que cruza el Barranc D’Algendar. Vamos bordeando toda la playa de Cala Galdana mientras unos promotores de paseos ecuestres hacen una exhibición en la arena. Al final de la playa una empinada escalinata nos lleva a un par de miradores en los que tenemos una buena visión de conjunto de toda la bahía.

Siguiendo la señalización del Camí llegamos a una puerta que es el acceso hacia Cala Mitjana, una bonita playa de arena blanca protegida por acantilados calcáreos. Siguiendo los hitos del Camí subimos una rampa en constante ascenso mientras pasamos por algunos hornos de cal y un aljibe. Pasamos varias puertas “menorquinas” transitando por un denso bosque mientras nos alejamos de la costa hacia el interior.

En el punto más alto tenemos una bellísima vista del Barranc de Trebalúger hacia el que se inicia un ligero descenso. Cruzamos el barranco por un puente (a la vuelta tendremos que cruzarlo por la desembocadura) mientras continuamos por un camino rural en ascenso  en el que encontraremos una casita de piedra o refugio para casos de emergencia.

Nuevo paso por barreras hasta llegar a un barranco secundario que desemboca en la playa de Binigaus. Pasamos junto a un desvío que nos marca a la Cova del Coloms. Como vamos justos de tiempo lo dejamos para otra ocasión. Continuamos hacia la playa de Binigaus y giramos a la izquierda para llegar a los Esculls (arrecifes) de Binicodrell pasando junto a un búnker abandonado. Al llegar a las pasarelas que llevan al complejo turístico de Sant Tomás damos la vuelta.

Regresamos hasta la playa de Binigaus junto a una tradicional barraca con porche. Por detrás de la barraca pasa un camino (poco) señalizado: la senda litoral, que nos va a llevar de vuelta hasta Cala Galdana. El camino va sobre los acantilados y, en ocasiones, se torna bastante impreciso y selvático. La señalización es suficiente pero no conviene distraerse con el paisaje. En ocasiones nos recuerda al Camino de los Faros de la Costa da Morte. Hasta Cala Escorxada nos cuesta más de 40 minutos. Las vistas impresionantes.

Bajamos hasta la playa de Cala Escorxada, impresionante playa rodeada de bosque, y comenzamos una subida hasta Cala Fustam. Pasamos junto a una gran casa cueva junto a la senda y entramos en una zona en la que falla algo la señalización. Es una repisa rocosa sobre un acantilado. En este tramo hay varios puntos panorámicos sobre la Cala de Trabalúguer. Con la Cala a la vista iniciamos el descenso por una escalera tallada en la roca. Cruzamos toda la playa en dirección a la desembocadura del Barranc. Al otro lado vemos otras escaleras talladas en la roca. Nos descalzamos para cruzar mientras cae la tarde.

Realizado el cruce, subimos por las escaleras y nos internamos en un denso bosque mediterráneo. Cruzamos la finca Pública de Cala Mitjana hasta llegar a un punto en el que tenemos una hermosa panorámica sobre la cala que pasamos esta mañana. Nuevo descenso de vértigo por escaleras talladas en la roca para acceder a la playa.

A la vuelta de Cala Mitjana pasamos por unas impresionantes canteras abandonadas, y regresamos por el Camí de Cavall hasta la escalinata que subimos por la mañana. Vuelta por la playa y las pasarelas hasta la parada del bus.

Ha sido una jornada preciosa. La ruta un poco larga, casi 24 km, en un tiempo total de ocho horas y cuarto, pero unos paisajes impresionantes. Lo hemos pasado de maravilla. Todo el recorrido de este día ha quedado reflejado en este track.