Camino Portugués a Santiago por la costa. Etapa 2: Perafita – Póvoa de Varzin

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

Levi, Primo. Si esto es un hombre. 2002, pg 169

Comenzamos esta segunda etapa del Camino Portugués a Santiago por la costa en la freguesia de Perafita en el Concello de Matosinhos. Es una etapa esencialmente marítima y discurre por un entorno dunar protegido, una reserva ornitológica de gran valor ecológico y por las calles del Vila do Conde y de Póvoa de Varzin.

Comenzamos a caminar por las pasarelas que salvaban las dunas de la etapa anterior y con el imponente obelisco de la Memoria presente en el horizonte. La mañana está bastante fresca, el Atlántico está algo más embravecido que ayer y negros nubarrones se avistan en el horizonte. El primer hito con el que nos encontramos es con la Playa de la Memoria, un extenso arenal en el que en 1832 las tropas del antiguo rey Pedro IV desembarcaron para enfrentarse al usurpador del reino Miguel, en el contexto de la Guerra Civil Portuguesa (1828 – 1834). Para conmemorar este desembarco se erigió un colosal obelisco declarado monumento nacional en 1880. El camino discurre por una amplia zona dunar, siempre sobre pasarelas de madera que nos llevan de playa en playa siempre con el Atlántico bramando a nuestro lado.

En el km 5,8 llegamos a la playa de Angueiras con un recoleto poblado de pescadores y los restos de una antigua factoría romana de salazones con media docena de piletas excavadas y otras tantas por excavar, rodeadas del típico empedrado portugués y las construcciones de los pescadores destinadas a albergar las herramientas empleadas para la pesca. Poco más adelante nos acercamos a un bonito puente de madera que salva el Río Onda con su desembocadura llena de gaviotas, correlimos y otras aves lacustres entre la que destacan las lavanderas blancas. Continuan las pasarelas por la playa y nos acercamos a conocer las Runas de San Paio con grabados rupestres en una falla, Os Penedos amoladoiros, una piedra en la que se aprecian rastros de afilado de lanzas, los restos del Castro de San Paio y la ermita dedicada al santo. Hay un centro de interpretación (cerrado en esta época)

Atravesamos la reserva Ornitológica de Mindelo, zona en la que nidifican varias aves y un área única en el litoral portugués por la biodiversidad que alberga a nivel de fauna, flora, reptiles, anfibios y mamíferos. En algunas zonas las dunas ya han invadido las pasarelas. Al terminar la reserva ya vemos los edificios de Vila Do Conde al fondo. Bordeamos la Bahía del Río Ave, nos detenemos un momento en la Capilla de San Sebastián, recién restaurada, y al cruzar el Río podemos admirar el espléndido Convento de Santa Clara, del siglo XIV pero con numerosas reformas posteriores. Paseamos por los opulentos jardines y en la misma plaza reponemos fuerzas con el Prato del día.

Continuamos callejeando por Vila do Conde, pasamos por la capilla de San Roque, vemos el increíble acueducto que servía el agua al Convento de Santa Clara, pasamos por la Iglesia Matriz de Vila do Conde muy representativa del arte manuelino, en una plaza que rememora la revolución de los claveles, con un pelouriño de fuste retorcido y otros elementos artísticos que recuerdan aquel 25 de abril. Pasamos por una casa en la que vivió Eça de Queiroz y callejeando por Vila do Conde llegamos a Póvoa de Varzin.

Pasamos por la Capilla de Santiago, lugar en el que confluyen el camino del interior y el de la costa, su Casino neoclásico y el fuerte abaluartado de Nossa Senhora da Conceiçao. Cerramos la etapa al comienzo del paseo marítimo de Póvoa.

En resumen una etapa sencilla, eminentemente costera en la que finalmente no nos ha llovido y hemos terminado a una hora muy prudencial.

Todo el recorrido se puede seguir en este track.

Camino  Portugués a Santiago por la costa. Etapa 1: Oporto-Perafita

La inmensidad está en nosotros.

Bachelard, Gastón. La poética del espacio. 1981, pg 169

Nos encontramos con unos días de vacaciones y nos animamos a realizar el Camino Portugués a Santiago por la costa comenzando en la ciudad de Oporto. Es una ciudad que nos gusta especialmente, la zona que vamos a recorrer la hemos disfrutado en anteriores vacaciones y, en esta ocasión, nos hemos propuesto hacer las cinco etapas del camino portugués a Santiago que discurren en territorito portugués. Más adelante completaremos las etapas que falten hasta Santiago por territorio gallego.

Iniciamos nuestro caminar a la puerta de la Catedral de Oporto, La Sé en pleno casco histórico de la ciudad, su origen se remonta al siglo XII aunque ha sufrido numerosas transformaciones y actualmente es, en gran parte, barroca. La plaza de la Catedral está muy concurrida a las 10 de la mañana y tenemos que sortear grupos de free tours, turistas de todo pelaje y hasta una cantante lírica bastante entonada para la hora. Hacemos algunas fotos en la plaza, en la que destaca un sobreornamentado «pelourinho» que rememora las columnas en las que ajusticiaban a los criminales en otro tiempo. Comenzamos a descender hacia el Duero junto a la estatua de Vimara Peres, mítico caballero que liberó a la ciudad de los musulmanes.

En el descenso pasamos por un mirador desde el que contemplamos la Iglesia de San Lorenzo dos Grilos y tenemos una primera vista sobre el Duero. Continuamos bajando por típicas callejuelas hasta una plaza con una hermosa fuente y tenemos una buena vista del puente de D. Luis I, diseñado por un discípulo de Eiffel a finales del XIX es una imagen emblemática de la ciudad. En la ribera del río nos encontramos que es el día de la maratón de Oporto, por lo que la primera parte del recorrido vamos junto a los maratonianos. Pasamos junto a los restos de las murallas fernandinas, la fuente de Sao Joao y el postigo del Carbao, restos de un pasado glorioso. Al igual que las Iglesias de San FRancisco, Nossa Senhora do O y la antigua aduana que ahora acoge unas exposiciones de Monet y Klimt.

Caminamos por el viaducto do Cais das pedras, no apto para vertiginosos, mientras aparece al fondo el puente da Arrábida un colosal arco de hormigón armado. Por el camino nos encontramos puentecillos, esculturas y fuentes más o menos míticas y reconocibles. Acompañamos al Duero hasta su desembocadura en el Atlántico siempre bravo. Poco antes de que esto ocurra, dos obeliscos nos dan paso al Jardim do Passeio Alegre,  un formidable parque flanqueado por dos hileras de palmeras con diversos elementos, kiosko de música, observatorio de aves, etc. que hacen las delicias de todos los que pasan. No falta un atento castañero que nos ofrece su sabrosa mercancía junto al fuerte de Sao Joao Baptista, fortificación abaluartada que preservaba la entrada fluvial por el Duero.

Continuamos nuestro caminar con el Atlántico a nuestra izquierda y pasamos bajo la hermosísima Pérgola da Foz de inicios del siglo XX, un precioso balcón sobre la playa do Molhe y pórtico de un parque con las esculturas del salvavidas, homenaje a los que salían  a salvar vidas en medio de la tempestad y el Hombre del timón, escultura que rinde homenaje a los pescadores. Finalmente llegamos a una rotonda en la que se encuentra el Fuerte de San Francisco Javier y la estatua ecuestre de D. Joao VI. Esta rotonda marca el final de Oporto, también es la meta de la maratón y el comienzo de la playa de Matosinhos con una instalación, la Anémona, una red roja muy colorida.

Continuamos paralelos a la playa, llena de paseantes esperando la hora de comer y llegamos al punto de información del Camino Portugués, cerrado en esta época, y un grupo escultórico que recuerda los numerosos naufragios acontecidos en esta costa. Muy cerca está el Padrao do Bom Jesus de Matosinhos, un pórtico abovedado con una cruz en su interior que da paso a un paseo lleno de asadores de pescado al aire libre y que está casi abarrotado pese a lo temprano de la hora.

Salvamos el río Leça sobre la plataforma de un puente levadizo, cruzamos Leça por el interior hasta llegar de nuevo a un amplio paseo marítimo con el imponente faro de Leça al fondo, una torre de 46 m de alto rematada con una linterna circular con una barandilla de color rojo. Muy cerca del faro vemos la Capela da Boa Nova, junto a un mirador sobre el Atlántico con impresionantes vistas que impresionan por el oleaje y el imponente chirrido de los cantos que ruedan en la bajamar. En este punto, sólo nos quedan 3 km y medio de pasarelas de madera que sobrevuelan una paisaje dunar impresionante. Nos sentamos en un chiringuito y tomamos un prato del día.

Terminada la comida, recorremos los tres km que quedan hasta el mercado de Perafita, lugar en el que terminamos la etapa.

Ha sido una etapa fácil, llana, mayoritariamente urbana en pos de las consabidas flechas amarillas que, en ocasiones, estaban un poco complicadas de ver.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Aldea del Cerezo, Sendero de la Vegueta del Fresno

Al caminar, con o sin rumbo, nuestro cuerpo viaja a la velocidad de nuestra mente. Solo cuando damos un paso tras otro podemos descubrir la tierra que pisamos, y a nosotros mismos. La capacidad de andar erguidos nos convirtió en lo que somos, y al dejar de caminar abandonamos también nuestra esencia, nos convertimos en otra cosa.

Kagge, Erling. Caminar, las ventajas de descubrir el mundo a pie. Penguin Random House, 2019

Realizamos en esta ocasión la ruta del Sendero restringido de la Vegueta del Fresno, en el Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro en el que nos vamos a acercar a la ribera del Río Yeguas, límite natural de las provincias de Córdoba y Jaén y límite entre el PN Sierra de Cardeña y Montoro y la Sierra de Andújar y que destaca por ser un reducto de bosque Mediterráneo en el que encuentran refugio una rica fauna, entre la que destaca la población de lince ibérico y donde podemos observar aves como el águila imperial, el buitre leonado, abubillas, mirlos, urracas etc. A lo largo del sendero podemos ver algunos berrocales de granito con sus características bolas y la alternancia de distintos tipos de vegetación, pasando del paisaje adehesado a la salida de la aldea, con ovejas, vacas y piaras de cerdos ibéricos, pasando al bosque mediterráneo o los bosques de ribera junto a los arroyos de Las Cantareras y del Vaquerizo para bajar hasta el cauce del Río Yeguas y alcanzar hasta el final del sendero en el que se encuentra un bonito mirador muy apto para tomar un refrigerio. El camino de vuelta lo realizamos parcialmente por el mismo camino de ida, salvo por un pequeño tramo que pasa por un pinar de repoblación y desemboca junto a la verja de una finca privada desde la que deshacemos el camino de ida.

Para realizar esta ruta es necesario pedir un permiso previo a la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul , con una antelación mínima de 15 días hábiles ,  especificando el motivo , número de personas y fecha solicitada. El permiso se puede gestionar desde esta página web o mediante solicitud a la Delegación Territorial de Córdoba (Tel. 957 00 13 00) Desde mediados de junio a mediados de septiembre, el sendero permanece cerrado por riesgo de incendio forestal.

Comenzamos a caminar en la Aldea del Cerezo, una pedanía de Cardeña que  vivió sus tiempos mejores con la explotación de la minería y el pastoreo y su declive se inició en la década de los 60 con el éxodo rural y el agotamiento de los recursos mineros. Actualmente el lugar ha sido rehabilitado y se explota como casas de Turismo Rural . Hay un Centro de visitantes que se encontraba cerrado el día de la visita. El sendero es lineal, tiene una longitud de unos 7 km y un desnivel de unos 440 m. Se comienza en un leve descenso entre fincas privadas dedicadas a la ganadería de ovejas, vacas y cerdos ibéricos. A unos 800 m de camino encontramos la primera cancela que evita el paso de los vehículos a motor pero que tiene un paso practicable para los caminantes. En la cancela podemos reconocer un grabado del Lince Ibérico, que es la estrella (muy esquiva) de este parque. Algo más adelante nos encontraremos con un pequeño mirador sobre el Arroyo de las Cantareras y a nuestra izquierda podemos ver el Cerro del Colchón (705 m) cubierto de una densa vegetación entre las que se distinguen unas manchas de quejigos. Sobre la cima sobrevuelan algunos buitres leonados y algún buitre negro.

A medida que descendemos por la pista comenzamos a divisar al fondo la Sierra de Andújar y el valle del Río Yeguas. A nuestros lados una sucesión de lentiscos, jaras, coscojas y encinas nos recuerdan el bosque mediterráneo primigenio. Una segunda cancela practicable nos adentra en la zona de reserva biológica del parque, con un panel interpretativo de la vida y costumbres del lince. No vemos ningún lince, pero por el camino podemos ver sus huellas y algunos excrementos. Llegamos a un cruce de caminos en el que vemos un indicador hacia el cauce del Río. En la bajada cruzamos el Arroyo del Vaquerizo (completamente seco) y nos acercamos a las pocas pozas con agua del Río Yeguas en las que sobreviven algunas ranas y anfibios.

Volvemos sobre nuestros pasos y continuamos por el camino principal hasta llegar al fin del sendero. Bajo unos pinos unos cómodos bancos nos ofrecen un lugar para tomar la fruta, contemplar la Sierra de Andújar y las montañas cercanas de Ciudad Real.

Tras la fruta retomamos el camino de vuelta, ahora ya en abierta subida y nos desviamos hacia la izquierda por un camino de servicio tras el que pasamos un tramo de cortafuegos algo más complicado junto a la valla de un coto de caza y volvemos al camino de ida. Cruzamos la cancela primera y llegamos a la Aldea, llena de familias haciendo picnic y disfrutando de una tarde de domingo.

En resumen, una ruta preciosa, de una dificultad moderada tanto por la distancia como por el desnivel a superar, y en un entorno pleno de tranquilidad y naturaleza. Una ruta nada complicada que una persona con una forma física normal, con un poco de motivación y haciendo varias paradas no pueda realizar y disfrutar.

Aunque el recorrido está suficientemente señalizado y acotado y no presenta problema alguno de orientación, dejo aquí el enlace al track de nuestra visita.

La Umbría, Sierra de Santa Bárbara, Higuera de la Sierra, La Umbría

Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido

Milan Kundera, La lentitud. Tusquets Editores, 2005

Comenzamos este mes de octubre con una sencilla ruta por el PN Sierra de Aracena y Picos de Aroche. En esta ocasión nos dirigimos a la aldea de La Umbría perteneciente al término municipal de Aracena para descubrir su entorno natural plagado de dehesas de encinas y alcornoques con algunas manchas de castaños. Vamos a hacer un recorrido circular partiendo de un mirador junto a la parada del autobús a la entrada de la aldea, para ir subiendo progresivamente al punto más alto de la Sierra de Santa Bárbara donde se ubica una misteriosa ermita inacabada junto a un punto de observación del dispositivo contra incendios y una somera instalación para la observación del cielo nocturno. Nuestro paseo baja hasta las inmediaciones del municipio de Higuera de la Sierra, donde contemplaremos la sencilla Cruz de la Vega, un diminuto parque en el que disfrutar de una tarde otoñal, y continuaremos por la Calleja de Aracena bordeando la Sierra de Santa Bárbara hasta regresar a la aldea de La Umbría.

El sendero que seguimos (PR-A-41) está perfectamente señalizado y tiene su origen siguiendo la calle principal de la Aldea hasta llegar a una bifurcación de caminos junto a un prado. A la derecha, en subida, el camino de ida y a la izquierda vemos el camino por el que regresaremos. Desde este punto el sendero va progresando en subida, entre los típicos muros de piedra seca de esta sierra, entre encinas de buen porte y el sonido de los cerdos ibéricos que mastican las bellotas recién caídas. No es infrecuente que al escuchar nuestros pasos se acerquen curiosos. A los dos km de nuestro caminar alcanzamos una meseta que nos da un respiro a las piernas para, un poco más adelante, alcanzar una bifurcación a la izquierda en la que veremos un indicador de 450 m hasta la sierra de Santa Bárbara. Es el único tramo de subida fuerte de la jornada. Medio km de intensidad que nos deja en el punto más alto de la Sierra de Santa Bárbara, con vistas a tres provincias (Sevilla, Huelva y Badajoz) con Higuera de la Sierra a nuestros pies.

Tras un breve refrigerio, iniciamos el descenso por una abrupta vereda que se suaviza con la entrada a un pinar de repoblación por el que transitaremos unos 600-700 m hasta desembocar en un camino entre callejones en el que la pendiente se suaviza un poco por el que llegaremos hasta las inmediaciones de Higuera de la Sierra. Salimos a la carretera HU-8132 y tras caminar por ella unos 500 m llegamos a la Cruz de la Vega, un antiguo humilladero reacondicionado como un pequeño parque. Tras otros 500 m por la carretera llegamos a una bifurcación a la izquierda en la que tomamos un camino entre dehesas de alcornoques y encinas en leve subida hasta llegar a la entrada de la Finca la Carpintera. A la derecha de la entrada hay una estrecha vereda que baja pegada a la tapia de la finca. La seguimos y tras atravesar dos cancelas para atravesar una finca de ganado bovino, y salimos de nuevo a un callejón en la zona más umbría de la sierra, por lo que atravesaremos varias manchas de castaños. El resto del camino hasta La Umbría discurre por un camino muy sombreado que desemboca en el prado a la entrada de la Aldea por el que cruzamos esta mañana.

Alargamos un poco la ruta para pasar junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua, un edificio mudéjar bastante bien conservado en el que destaca la fachada de los pies con una soberbia espadaña y la fachada lateral con un arco de medio punto ligeramente apuntado.

En resumen, un recorrido circular en el que hemos podido apreciar la diferencia botánica y paisajística entre solana y umbría, con un ligero desnivel para entrar en calor y disfrutar de hermosas vistas a la Sierra de Tentudia, al Andévalo y a la campiña sevillana. Durante el trayecto pudimos observar numerosos animales, tanto domésticos como silvestres, culminando con una enorme e impresionante concentración de buitres leonados a la vuelta a La Umbría.

Todo este trayecto se puede ver en detalle en este track que grabamos.

Circular desde Aracena a Corteconcepción por la cascada de Los Molinos y el Camino del Rebollar

La experiencia de caminar es una inmersión en otro mundo, en otro tiempo, en otro espacio, en otro uso de la vida.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, 2022. Pg 76

Retomamos nuestra rutina tras el verano con una bonita y entretenida ruta por el PN Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Partimos del municipio de Aracena en dirección al municipio de Corteconcepción recorriendo esos típico caminos, en ocasiones empedrados, rodeados de muros de piedra seca, con un típico paisaje de dehesa con encinas, alcornoques, alguna mancha de castaños y el sonido característico de los cerdos ibéricos masticando bellotas verdes.

La ruta comienza junto a la Ermita de San Roque en dirección hacia la Fuente del Rey por un camino en apacible descenso a lo largo del que vemos varias pancartas reivindicando la situación que vive el campo con la acentuada sequía de este año. Pasamos por la Fuente del Rey, completamente seca. Esta fuente es el inicio del Arroyo de la Fuente del Rey, tributario del Ribera de Huelva que alimenta el embalse de Aracena.

Continuamos el camino a lo largo del Arroyo de la Fuente del Rey, ahora bajo un denso bosque galería de álamos y eucaliptus rodeados de algunas huertas y cortijos. Poco más adelante escuchamos el rumor del agua en el arroyo, fruto de alguna surgencia y a nuestro paso vamos encontramos los restos de algunos molinos de rodezno hasta llegar a la Cascada del Molino que son los restos de un antiguo embalse para la producción de energía eléctrica. Junto a la cascada aún pueden verse los restos del edificio que albergó la pequeña central hidroeléctrica. Caminando cauce arriba entramos en la Huerta los Mendez donde podemos ver aún parte de la represa.

A partir de este punto seguimos las indicaciones del Sendero nº 1 en dirección a Corteconcepción, cruzamos al otro lado del Arroyo por una pasarela de piedras y siguiendo las balizas comenzamos una ligera subida en dirección a Corteconcepción por uan verda que atraviesa una finca privada que permite el paso pero nos piden que dejemos las cancelas cerradas. En este tramo del recorrido pasaremos junto a explotaciones ganaderas de porcino que merodean bajo las encinas buscando los frutos caídos. La vereda desemboca en un camino empedrado entre muros que nos llevará hasta el paraje de Cuatro Caminos, muy cerca ya del municipio de Corteconcepción.

Tomamos el camino de la izquierda que nos deja en la plaza de este municipio. Tras una visita a la Iglesia parroquial y un paseo por el caserío típico de sus dos núcleos de población (La Corte y Puerto Gil) regresaremos al paraje de Cuatro Caminos y ahora tomamos la Vereda de la Umbría de la Corte con un bonito bosque de castaños y algún olivar que enlaza con un amplio y monótono carril de tierra con tráfico rodado (Camino del Rebollar) que nos devuelve al punto de origen.

En resumen, han sido 13,360 km, con un desnivel de 264 m. de una bonita y agradecida ruta por el PN Sierra de Aracena y Picos de Aroche que se puede hacer en este tiempo por lo sombreado del camino, con un final que desmerece un poco por lo transitado del Camino del Rebollar. Terminamos la jornada con un paseo por Aracena donde degustamos los productos típicos de la zona en buena compañía.

Todo este caminar se puede encontrar en este track.

Camino de Santiago Vía Augusta. Etapa 10: Alcalá de Guadaira-Sevilla

La vida es más larga cuando andas. Caminar prolonga los instantes.

Kagge, Erling. Caminar, las ventajas de descubrir el mundo a pie. Penguin Random House, 2019

El Camino de Santiago por la Vía Augusta une Cádiz con Sevilla siguiendo, en lo posible, el trazado de la Vía Augusta. Para ir cogiéndole la medida nos disponemos a hacer la séptima etapa que discurre entre Alcalá de Guadaira y Sevilla. La etapa es completamente llana y sin dificultad. Desde la Catedral, el camino hasta Santiago continua por el llamado Camino de Santiago Vía de la Plata.

La etapa tiene tres partes bien definidas: una primera que transcurre junto al cauce del río Guadaira por una zona arbolada, con sombras (continuación del parque periurbano de los Molinos del Guadaira), un segundo tramo cuyo hito fundamental es el paso por el Canal del Bajo Guadalquivir por la Puerta Verde de Alcalá de Guadaira para entrar en el campus de la Universidad Pablo de Olavide, y un tercer tramo callejeando por Sevilla hasta llegar a la Catedral.

Comenzamos a caminar en la esquina de la calle Santiago con la calle Orellana, hasta llegar al puente del Dragón. En la margen izquierda del Puente una escalinata descendente enlaza con el parque periurbano de los Molinos del Guadaira que discurre por la orilla izquierda del Rio. A unos doscientos metros nos encontramos con el Molino del Realaje, con su robusta torre. Continuamos por la orilla del río en un paseo bastante sombreado hasta llegar a los molinos en ruinas de Pelay Correa y Cerraja. Un poco más adelante pasamos bajo el viaducto de la SE-40, hasta llegar al puente del Canal del Bajo Guadalquivir.


Cruzamos al otro lado del río sobre la plataforma que hace las veces de puente y que conduce el agua del canal. En este punto el camino se torna más árido y discurre por la Puerta Verde de Alcalá de Guadaira. Es un tramo poblado mayoritariamente por ciclistas, bastante árido y de vegetación escasa. Por este camino junto al canal (se puede ir por cualquiera de las dos orillas) llegaremos a las inmediación de Montequinto. En este punto cruzaremos un puente sobre el canal y las vias del tren para entra en el campus de la Universidad Pablo de Olavide. En una glorieta junto al aparcamiento del metro nos incorporaremos al carril bici por el que nos acercaremos de nuevo al encauzamiento del Río Guadaira, junto a los restos del Molino de San Juan de Teatinos en el parque jardines del Guadaira para cruzar sobre la autovía SE-30 por un puente metálico de uso compartido.

Continuamos por el carril bici hasta las inmediaciones del Punto Limpio Los Naranjos.
Así, llegaremos a la Carretera de su Eminencia y cruzando el semáforo enlazaremos con la Avenida de la Paz y su prolongación en la calle José Saramago. Al final de esta última calle llegamos a la Avenida Diego Martínez Barro que tomaremos a la derecha. Enlazamos por la izquierda con las Avenidas Ramón y Cajal y en las inmediaciones del Mercado de la Puerta de la Carne tomamos la Calle Santa María la Blanca continuando por Mateos Gago para llegar hasta la Catedral, que es nuestro final de etapa. Cerramos el track junto a la placa que marca el inicio de la etapa 1 del Camino de Santiago por la Vía de la Plata.

En resumen, han sido algo más de 18 km de caminata, muy entretenidos en los primeros 5 km junto al río Guadaira, un poco tedioso el caminar junto al canal de Bajo Guadalquivir y unos 4 km de callejeo por Sevilla en los que se va acusando el cansancio de la jornada. Todo este trayecto ha quedado recogido en este track.

Torrenueva, miradores, Faro de Sacratif, Playa de la Joya y Pasarela del Peñón de Jolucar

El ritmo de los pasos de mi infancia se me quedó grabado. He podido vivir sin escalar, pero no he podido vivir sin caminar. El espíritu nómada me habita. […]He dejado de buscar objetivos lejanos, pero siempre encuentro cualquier pretexto para salir de casa y caminar.

Messner, Reinhold. Vida de un superviviente, Desnivel 2015

En esta ocasión nos dirigimos al municipio de Torrenueva Costa para hacer un paseo circular en torno a la localidad.  La ruta transcurre íntegramente por el sendero señalizado y homologado PR-A 420 alrededor del municipio torreño y tiene dos partes bien diferenciadas. En la primera transitamos entre cultivos subtropicales e invernaderos y llegamos hasta el Faro de Sacratif. La segunda parte transcurre por los acantilados cercanos al faro, la playa de la Joya y la pasarela sobre el Peñón de Jolucar recientemente puesta en servicio, para terminar en el paso marítimo de Torrenueva. Es un paseo fácil y ameno para disfrutar de las vistas y recrearnos con el paisaje.

El municipio debe su nombre a una torre vigía construida durante el reinado de Felipe V, el primero de los Borbones, para paliar las deficiencias de otras dos torres vigías hoy desaparecidas. El paseo debe comenzar en este punto, pero los habituales problemas de aparcamiento de Torrenueva, especialmente en verano, hacen que nuestro track comience en un punto de la N-340 un poco más hacia el oeste.  Comenzamos a caminar en dirección Motril para encontrar la torre vigía que da nombre al municipio y que  se encuentra en un espacio ajardinado a un lado de la carretera de Almería,  bien señalizada y con cartelería que habría que renovar (el sol mediterráneo lo quema todo) Por el semáforo cruzamos la carretera y nos dirigimos hacia el Museo del Aljibe, un espacio musealizado de un antiguo aljibe construido a comienzos del siglo XX como prolongación de las canalizaciones de agua provenientes de Río Guadalfeo.  Junto al museo ya podemos ver las primeras balizas del sendero PR A 420 y las seguiremos durante casi todo el recorrido. La salida de Torrenueva se realiza por la calle Mirador de la Bahía en ligero ascenso que nos adentra en una vega dedicada al cultivo de subtropicales (aguacates, chirimoyas y mangos) salpicada de invernaderos dedicados a las hortalizas. Hacia el km 2 de nuestro recorrido veremos nuevas balizas que nos dirigen hacia los miradores y el faro. Las seguimos por un camino rural asfaltado con un poco más de pendiente y mayor densidad de invernaderos.

Hacia el km 4 del recorrido llegaremos al primer mirador sobre Torrenueva desde el que parte un recorte para volver directamente al pueblo. Siguiendo el camino rural, ya sin asfaltar, pasaremos junto a enormes invernaderos y, en el km 6,3 tomaremos una trocha para subir al segundo y tercer mirador. Ya nos encontramos en el punto más alto  del recorrido y tenemos vistas hacia la izquierda, Carchuna y el Mar de Alborán, al frente el faro Sacratif y los acantilados por los que pronto vamos a transitar y a la derecha veremos el puerto de Motril en primer plano, Salobreña, el Monte de los Almendros y, al fondo, Velilla y Almuñécar con sus peñones. Desde el mirador descendemos por un caminito a otro mirador un poco más bajo y desde este segundo recuperamos el camino que traíamos. Siguiendo las balizas del sendero llegamos a las inmediaciones de la Carretera de Almería. Con mucho cuidado la cruzamos (hay dos carriles con bastante tráfico) y seguimos un camino muy deteriorado hasta el Faro de Sacratif.

El faro de Sacratif se encuentra en los acantilados del Cerro del Chucho. Construido a mediados del s XIX, actualmente se encuentra en funcionamiento, gestionado por la autoridad portuaria del Puerto de Motril y tenía conexión virtual con el Castillo de Carchuna hacia el este y con la Torre vigía de Torrenueva hacia el oeste. Desde este punto las vistas con la puesta de sol son impresionantes. En las inmediaciones pudimos ver algunas cabras montesas a pesar de la afluencia de público.  Desde aquí vamos cresteando sin dificultad por un camino de tierra hasta llegar a un punto en el que no se puede avanzar. El camino desciende entre dos fincas agrícolas hasta las inmediaciones de la carretera nacional en un aparcamiento usado por las personas que van a la Playa de la Joya. Las balizas nos llevan a unas escaleras por las que se accede a la Playa de la Joya, una recoleta y bonita playa nudista no muy masificada. Es un poco tarde y no bajamos.

Seguimos adelante y nos adentramos en los acantilados del Peñón de Jolucar ya junto a Torrenueva. En este punto encontraremos la entrada a la pasarela colgante sobre el barranco. Tiene una longitud de 60 metros, una capacidad máxima de 15 personas y une el sendero con un paseo litoral hasta el centro de Torrenueva. Al final del paseo unas escaleras nos dejan junto a la Plaza Antonio Cortés y, desde ella accederemos a la carretera N 340 donde hemos dejado el coche.

Ha sido una ruta de unos 9,5 km muy sencilla y   con unos paisajes poco conocidos de la costa occidental granadina. Todo el trasiego de esta tarde quedó registrado en este track.

La cena

Circular Almuñécar, Rancho Río Verde, Cantalobos, el Moruno y Río Seco

Los hombres, en el fondo, no se han hecho para engordar en el comedero, sino para adelgazar en los caminos, atravesar bosques y bosques, sin volver a ver nunca los mismos; seguir su curiosidad, conocer, eso es conocer.

Giono, Jean. Que ma joie demeure

Para el paseo vespertino de esta tarde de verano acometemos una ruta circular un poco más larga de lo ordinario y saliendo de los consabidos paseos hacia Velilla o la Playa del Cotobro. En este caso salimos desde Almuñécar en dirección a las urbanizaciones situadas en las laderas contiguas al antiguo mesón El Mateano. La ruta transita básicamente por caminos asfaltados, alguno de tierra, una vereda bastante transitable y el cauce del Río Seco para volver a Almuñécar por el tramo del acueducto romano cercano a La Carrera. Desde la cima de la Cota del Tractor (punto más alto de la ruta) tendremos unas hermosas vistas desde el faro de la Punta de Mona en La Herradura, Almuñécar, hasta Salobreña, Motril y Torrenueva con el faro de Sacratif al fondo.

Comenzamos a caminar junto a los restos del acueducto romano de La Carreta en dirección a la Avenida Costa del Sol. Al llegar a la carretera N- 340 cruzamos junto al cuartel de la Guardia Civil  y caminaremos por el arcén hasta llegar a la Calle Rancho Río Verde por la que iniciamos la fuerte subida. La calle está bordeada de chalets diseminados entre algunos huertos de aguacates, chirimoyas y nísperos. En algunos tramos la pendiente ronda el 10%, por lo que nos lo tomamos con calma y asomándonos a todos los miradores. Ya llegando a la cima veremos un collado con algunas antenas de telefonía junto a las que pasamos para llegar a los Cortijos de las Planas y a la cota del Tractor (360 m) punto más alto de la ruta.

Tras admirar las vistas panorámicas iniciamos el descenso por una urbanización a la derecha de Las Planas y al llegar junto a un depósito de agua tomaremos una estrecha vereda en fuerte descenso buscando el Barranco de Cantalobos. En este barranco hay una urbanización de casas rurales a la que llega una pista asfaltada. Tomamos la pista y continuamos el descenso hasta la urbanización de El Moruno. Antes de llegar, dejaremos la pista asfaltada y tomaremos un  camino de tierra a la izquierda de la urbanización. En este punto tendremos una excelente vista sobre el cauce del Río Seco y, tras él, veremos los tramos visibles y visitables del acueducto romano. El de Torrecuevas a la izquierda, uno de un sólo piso en una finca de aguacates y el espléndido tramo de dos pisos junto a la urbanización de La Santa Cruz.

Continuamos el descenso hasta llegar al cauce del Río Seco por el que transitaremos en dirección al mar hasta llegar a las inmediaciones del Colegio Público La Santa Cruz en la calle Mango en su unión con la Carretera al Suspiro del Moro. Desde aquí hasta la Carrera veremos los restos de las termas y el tramo final del acueducto romano bajo el que pasaba la Vía Augusta.

En resumen, ha sido un paseo de poco menos de 8 km en el que hemos aunado naturaleza y patrimonio a partes iguales. Lamentar el abandono y descuido de algunos de estos no tan remotos caminos que aparecen llenos de basura en sus márgenes.

Todo los pasos de esta tarde se pueden seguir en este track.

Camino mozárabe de Santiago. Novena Etapa: Quéntar-Granada

Me gusta andar tranquilamente y detenerme cuando me place. La vida ambulante es la que mejor me conviene. Ir de camino con buen tiempo, por un paisaje hermoso, sin llevar prisa y tener un objeto agradable por término del viaje; he ahí, de todas las formas de vida, la que más me agrada

Russeau, JJ. Las confesiones, 2020, pg 184

Este lunes de la segunda quincena del mes de agosto nos animamos a hacer esta etapa del Camino Mozárabe de Santiago.  El Camino Mozárabe a Santiago encuadra una serie de caminos de las provincias de Almería, Málaga, Granada, Jaén y Córdoba que enlazan con la Vía de la Plata a la altura de Mérida. Estas rutas se han recuperado recientemente por diversas asociaciones jacobeas y con una participación dispar de las instituciones locales y regionales. En nuestro reciente Camiño dos Faros encontramos un caminante en Fisterra que lo acababa de terminar y nos habló un poco de las etapas. Aprovechamos la estancia en Quéntar para ir probando este camino.

Iniciamos la etapa en la plaza del Ayuntamiento de Quéntar descendiendo hacia el Río Aguas Blancas, tributario del Genil, que baja con un caudal importante a pesar de la época del año. Paralelo al cauce del río discurre una pista de tierra compactada bordeada de álamos, nogales y la tradicional vegetación de rivera. A nuestra derecha vamos dejando algunos huertos y, poco antes de alcanzar la carretera, la EDAR sin uso. Salimos a la carretera brevemente para girar de nuevo a la izquierda, cruzar el río sobre un puentecillo y tomar un nuevo camino rural durante unos 300 m. donde las indicaciones nos llevan a una angosta vereda en dirección a Dúdar.

En las inmediaciones de este pequeño pueblo un puente cruza sobre el río y las consabidas flechas amarillas nos llevar a la Plaza del Ayuntamiento, con una moderna fuente con agua potable. Es conveniente aprovechar este agua ya que desde este punto hasta llegar a Granada no vamos a encontrar ningún avituallamiento. Junto a la plaza pasa la carretera GR-3201 y la seguimos unos 300 m hasta llegar a un bar junto al que sale en ascenso un camino asfaltado. La subida es bastante pronunciada y hacia el km 4 de nuestra ruta vamos a encontrar los restos del impresionante sifón del Canal de los Franceses. una impresionante obra de ingeniería de unos 14 km de largo que captaba las aguas del Río Aguas Blancas para llevarlas a la explotación minera del Cerro del Oro. Actualmente sólo queda en pie un trozo del acueducto sobre el barranco de Dúdar y los pilares que sostenían el canal del agua y que hoy se conocen popularmente como «Las Torres».  Continuamos la subida hasta alcanzar la Vía Pecuaria Vereda del Barranco del Abogado que, durante varios km recorre toda la cresta.

Durante todo este trayecto tendremos a nuestra izquierda la impresionante cuerda de los tresmiles de Sierra Nevada: Picon de Jerez, Cerro Pelado, La Atalaya, Vacares, El Goterón, Alcazaba, Mulhacén, Veleta Loma de Cáñar y Loma del Caballo. Llegamos a un cruce de caminos junto a una conducción de agua y el Cerro del Oro y tomamos el camino de la derecha en suave descenso hacia el río Darro. Pasamos junto a las ruinas del Cortijo de Jesús del Valle y entramos en el parque periurbano de La Dehesa del Generalife.

El camino prosigue a las orillas del Río Darro cambiando varias veces de vertiente hasta llegar a un lugar en el tendremos la opción de subir hacia la Silla del Moro y ver la Alhambra desde ese mirador o continuar por el camino señalizado con la flecha amarilla y entrar en Granada por el Sacromonte, junto a la Abadía, con unas impresionantes vistas sobre la Alhambra y siguiendo el río Darro hasta llegar a Plaza Nueva. Continuamos por la Calle Molinos y cerramos el track junto al Albergue de las Comendadoras de Santiago.

En resumen, ha sido una caminata bastante bonita, de unos 17,5 km en la que hemos pasado por unos paisajes espectaculares cargados de patrimonio y naturaleza.

Todos nuestros pasos quedaron registrados en este track de Wikiloc.

Subida al Mulhacén (3479 m) desde el Alto del Chorrillo y vuelta por Siete Lagunas

Caminar le devuelve a uno el contacto consigo mismo y con la sensación de existir.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Ed. Siruela 2022

Al igual que el año pasado, aprovechamos las vacaciones veraniegas para acercarnos a Capileira, y desde  allí y aprovechando la lanzadera que gestiona el Servicio de Interpretación de las Altas Cumbres, nos encontramos en  el Alto del Chorrillo a las nueve y media de la mañana. Nos acompaña nuestra amiga África que estaba ilusionada con hacer esta cima.

En  esta ocasión, el día está fresco y soleado y el pronóstico es muy buen para caminar: máxima de 12º en la cima y una fresca brisa del SO.  Nuestro plan para hoy es hacer la subida «clásica» al Mulhacén por las lomas de Tanto y la del Mulhacén, llegar al Mulhacén II, continuar hasta la cima oficial y realizar el descenso por la zona de Siete lagunas para enlazar con el camino de ida en la Loma del Tanto y acercarnos a los restos de fortificaciones de la Guerra Civil antes de llegar al Alto del Chorrillo para tomar la lanzadera de vuelta a Capileira.

La subida al Mulhacén es bastante sencilla, transcurre por un sendero-camino bastante marcado y transitado. A las diez menos diez de la mañana comenzamos a caminar, primero recorreremos la vereda sobre la Loma del Tanto y, a continuación, vamos ascendiendo a nuestro paso por la loma del Mulhacén. A los 2,4 km de marcha veremos el desvío que marca la zona de 7 Lagunas por la que realizaremos la vuelta. Por ahora obviamos este desvío y seguimos hacia arriba. Tras un par de repechos bastante duros nos encontramos en el Mulhacén Chico o Mulhacén II (3361,70 m) y desde donde ya vemos la cima de la máxima altitud peninsular. Abajo vemos la Laguna de la Mosca y las aristas del Juego de Bolos. Hacia la izquierda (poniente) vemos el Veleta, Salobreña al fondo, los invernaderos de la zona de Motril y abajo el Valle del Río Mulhacén.

Continuamos la subida, ahora algo menos exigente, de poco más de un km hasta llegar al Mulhacén I (3478,70 m) En la cima las vistas son impresionantes. La cuerda de los tres miles con el Veleta en primer término, las sierras de Huétor y Arana, la hoya de Guadix. El día está muy claro y el espectáculo es hipnotizante.

Panorámica desde la cima

Tras la fotos de rigor comenzamos el descenso por el mismo camino de la ida hasta llegar a una bifurcación bastante difuminada (aproximadamente en el km 5,7 de nuestro recorrido) que nos llevará hacia la cuerda del Resuello desde donde ya tendremos vistas a la zona de Siete Lagunas. El camino se difumina en ocasiones, pero hay varios hitos que facilitan la orientación hasta llegar a un punto en el que la senda vuelve a ser clara. A nuestra izquierda ya vamos viendo lo que queda de las lagunas a estas alturas del verano. La primera es la Laguna del Borreguil, a medida que vamos bajando veremos la laguna Altera hasta llegar a la laguna Hondera que desagua en la zona de las Chorreras Negras.  Al llegar a la zona de la Laguna Hondera hay una bifurcación de caminos que permite bajar a esta laguna (donde hay vacas y montañeros descansando) o continuar hacia la derecha por un camino que nos llevar a una loma por la que iniciamos el regreso al camino a la Loma del Mulhacén por la que pasamos esta mañana.

Continuamos el descenso por la Loma del Mulhacén hasta volver a la vereda sobre la arista de La loma del Tanto. Con el Alto del Chorrillo a la vista, nos desviamos a la derecha para acercarnos a los restos de las fortificaciones de la Guerra Civil. Se trata de un nido de ametralladoras y algunos restos de trincheras y otras edificaciones.

A las 16:15 la lanzadera nos recogía puntualmente y nos devolvía a Capileira sobre las cinco de la tarde.

Una experiencia fantástica en la que todo salió a la perfección y en la que ajustamos nuestro caminar a la ventana de tiempo que nos permite la lanzadera.

Todo el recorrido se puede seguir, esta vez sí, en este track de wikiloc.