Tentudía: Ruta de los ecosistemas forestales y subida a Tentudia (1112 m)

Nunca he pensado tanto, existido y vivido, ni he sido tan yo mismo, si se me permite la frase, como en los viajes que he hecho a pie.

Rousseau, J.J. Las confesiones

Para completar el fin de semana por tierras extremeñas nos animamos a hacer esta ruta señalizada de la RED DE SENDEROS POR MONTES DE UTILIDAD PÚBLICA DE EXTREMADURA que cuenta con este tríptico informativo. Es una ruta sencilla cuya única dificultad radica en su longitud y que transcurre íntegramente por carriles y pistas forestales. Al final de la misma subiremos nuevamente hasta Tentudía para hacernos la ilusión de un poco de montaña.

Entre los ecosistemas que vamos a encontrar en nuestro recorrido veremos el melojar o rebollar que son masas forestales de roble melojo (Quercus pyrenaica), el pinar de pino piñonero (Pinus pinea) y el pinar de pino negro o resinero(Pinus pinaster), introducidos por repoblación, el castañar, (Castanea sativa) y, finalmente, el alcornocal-encinar (Quercus
suber y Quercus ilex) que veremos disperso durante todo el recorrido.

Comienza la ruta a la entrada del monte de utilidad pública nº 1 y para ello dejamos el coche en el parking junto al desvío hacia Cabeza la Vaca en la carretera BA-109. Desde la cancela caminamos 510 m hasta un poste indicador de inicio de rutas. A la derecha tomamos un camino que baja hacia un alcornocal y ya veremos las primeras balizas de dos de estos senderos de la RED DE SENDEROS extremeña. Seguiremos las balizas de color azul que son las que corresponden a  esta ruta de los ecosistemas forestales. A lo largo de todo el recorrido encontraremos paneles informativos muy detallados.

El camino discurre, básicamente, entre bosques de pinos de repoblación, rodales de robles melojos, el típico paisaje de dehesa con encinas y alcornoques, un bosquete de castaños que daba cobijo a un rebaño de ovejas y algunas manchas de chopos junto al arroyo del Moro y el camino de la Pantaneta. Pero vayamos por partes.

Una vez encaminados veremos que en esta primera parte de la ruta coincide con la ruta de la Pantaneta hasta llegar a un claro (Suerte de la Virgen) en el que veremos nuevas indicaciones. En este punto veremos el primer rodal de roble melojo que en estas fechas aparecen sin hojas y con el suelo completamente cubierto de la hojarasca peculiar de los robles. A la derecha un enorme bosque de pino piñonero con sus características copas redondeadas. Así pasaremos junto al primero de una serie de cortijos. Un poco más adelante llegaremos al área recreativa de la Pantaneta, muy cuidada y completamente desierta en este día de domingo. Un poco más adelante veremos el cruce en el que se separan las rutas de la pantaneta y la de los ecosistemas.

Continuamos un largo rodeo, siempre con los pinos omnipresentes hasta llegar a un claro en el que nos encontraremos un enorme montón de astillas y restos de podas y sacas esperando su turno para ser astilladas. Llegaremos a un segundo cortijo junto al camino tras cruzarnos con algunos recolectores de piñas. En este punto dejaremos la ancha pista forestal y entraremos en un camino algo más angosto que cruza otro bosque de pinos piñoneros y nos dejarán junto al Arroyo del Moro en una nueva confluencia con la ruta de la Pantaneta. A la derecha veremos una mancha de chopos y remontando el arroyo veremos algunas cabañas rurales (Creo que la casa rural es Cabañas de Tentudia)  Continuamos por este camino tortuoso, veremos a un recolector solitario de piñas bajar de un enorme pino sin cuerdas ni arneses y en la era de Las Lomillas iniciaremos una subida que nos dejará en un bosque protegido de castaños. Rebuscando en su hojarasca un gran rebaño de ovejas.

A partir de este lugar enlazamos de nuevo con pista amplia de Cala que nos llevará en un tramo llano hasta el desvío de la subida a Tentudia. Por el cortafuegos acometemos lo más duro de la jornada. Es un poco más de un km en dos tramos separados por la carretera asfaltada que nos dejará en la explanada ante la cruz y la puerta del monasterio. Un descanso en el Balcón de Tentudia para reponer fuerzas y comenzar el regreso.

Bajamos por el cortafuegos de la subida hasta enlazar con la pista de Cala que nos había traído hasta aquí. Desde ese punto son un par de kilómetros hasta llegar a la cancela de entrada al monte público y a nuestro coche.

Con esta ruta culminamos un buen fin de semana por tierras extremeñas en el que hemos disfrutado de sus paisajes sin fin, de sus productos artesanos, de la compañía de los amigos del GVG, de los paseos en soledad, del trato amable de sus gentes y de un tiempo muy agradable para la práctica de estas actividades al aire libre. Con esta última ruta un recuerdo para nuestro amigo José Antonio (convaleciente) que la hubiera disfrutado en toda su extensión. Esperamos poder hacerla de nuevo con él cuando esté recuperado.

Aunque la ruta está perfectamente señalizada, con este track es imposible perderse.

Los Bonales y Tentudia con el Grupo de montaña GVG

Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende uno nuevo, puede considerarse un maestro.

Confucio

En esta ocasión repetimos el recorrido que hicimos en noviembre 2020 con nuestros amigos del GVG y tratando de limar el trayecto que hicimos en aquella ocasión. Para ello nos acercamos a la localidad de Monesterio (Badajoz) y por la carretera BA-109  nos dirigimos al inicio del sendero junto al desvío hacia Cabeza la Vaca.

Hacia las 9 y media de la mañana el grupo ya está completo  (18 participantes humanos y 4 caninos) y comenzamos a caminar en una mañana fresquita pero muy prometedora para las práctica del montañismo.

Como en aquella ocasión comenzamos a caminar por  la pista forestal que se adentra en el monte de utilidad pública nº 1 de Extremadura en dirección hacia el Monasterio. Pasamos junto a los paneles informativos de las distintas rutas señalizadas que concurren en este espacio y cruzamos la cancela que da entrada a este monte de utilidad pública. Seguimos el carril hasta el desvío de las casas rurales de Tentudía y tomamos el carril/cortafuegos que nos lleva hasta el  promontorio de las antenas. A nuestra izquierda van quedando grandes masas de pino negro (piñonero) que lucen majestuosos.

En el promontorio primer descanso, bienvenida del presidente y haka oficiada por Thierry (nuestro franchute) Proseguimos el camino junto a una valla hasta llegar a las carretera.

Tras el cruce de la carretera, pasamos una cancela y comienza la subida a los Bonales. Apenas rompemos a sudar y ya estamos en Bonales oriental de 1060 m. (Badajoz). Foto y continuamos hasta Bonales occidental (1055 m) techo de la provincia de Huelva. Fotos de rigor, encuentro con otros senderistas que vienen de Arroyomolinos y parada para unas frutas.

Continuamos el camino en suave descenso, cruzamos junto a unas vacas que esperan su comida y saltamos una cancela para alcanzar de nuevo las carretera hasta el Monasterio. Tres km por el arcén para llegar a un desvío a la derecha que nos deja a las mitad del carril/cortafuegos. Menos de 1 km de descenso y alcanzamos una pendiente cortafuegos para llegar al Monasterio.

La subida se hace un poco tediosa pero nos anima la cercanía del monasterio, del vértice geodésico ( en el tejado del monasterio) y  la parada de las comida. Hacia la 1 y media los más adelantados ya están pidiendo sus cervezas. Del grupo inicial nos quedamos 15 a comer. Víctor, Maripaz y Miguel Ángel se vuelven para Gerena enseguida.

Tras la comida distendida, visita al Monasterio y regreso tranquilo hacia los coches comentando las anécdotas de la jornada.

Nuestro agradecimiento a Felipe, Maripaz, Rocío, Jaime, Rafa, Javier, Úrsula, Gema, Rosa, David, Pepi, Susana, Clara, José, Thierry, Miguel Ángel y Víctor por este hermoso día de montañas y reencuentro.

La ruta de hoy ha dejado este track.

Subida a La Tiñosa (1568 m) desde las Lagunillas

Caminar es la gran aventura, la primera meditación, una práctica de cordialidad y alma primaria para la humanidad. Caminar es el equilibrio exacto entre espíritu y humildad.

Gary Snyder

Comenzamos las salidas a la montaña con el GVG con esta ascensión al Pico de la Tiñosa, techo de la provincia de Córdoba. Este sendero requiere autorización administrativa por parte de la DT de Desarrollo Sostenible de Córdoba al transcurrir parcialmente por terrenos privados. Dicha autorización se puede gestionar desde el CV Santa Rita o directamente en la página web que la Junta de Andalucía tiene para este tipo de actividades.

El pico de la Tiñosa está en un conjunto de sierras incluidas dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, en la provincia de Córdoba, en Andalucía. Está situado en el municipio de Priego de Córdoba. Con sus 1568 m de altura es el techo (punto más alto) de la provincia de Córdoba y forma parte de las 8 Cimas de Andalucía.

Aunque parece que está próxima la reapertura del sendero como de uso público, y su posterior señalización, en estos momentos no hay señalización oficial alguna, por lo que la subida puede hacerse por varios lugares. En nuestro caso, iniciamos la subida desde el pueblo de Las Lagunillas, cercano a Priego de Córdoba.

Comenzamos a caminar por la Calle Toledo que desemboca en un carril que transita entre olivos y por el que llegaremos al arroyo Cañatienda, totalmente seco. Remontamos su cauce por una vereda a la izquierda del mismo entre encinas y alcornoques. Pronto llegaremos a una valla, junto a la que caminaremos hasta llegar a una cancela. Al otro lado hay vacas y muchas ovejas. Cruzamos la cancela, teniendo la precaución de volver a dejarla cerrada y nos encaminamos hacia el cortijo de Alto de Torres.

Pasaremos por el camino que está detrás del cortijo. A nuestro paso nos cruzamos con el pastor manejando un inmenso rebaño de ovejas. El camino discurre por un carril en buen estado que nos llevará a las inmediaciones del cortijo de Cañatienda (completamente en ruinas) donde el carril se transforma en vereda. Cruzamos el arroyo por un camino de piedras y, a los pocos metros veremos un abrevadero, siguiendo la vereda, ya bastante empinada, llegaremos a un collado junto al Puerto Mahina.

En este punto, desde el que podemos divisar Priego en la lejanía, cambiamos de dirección para afrontar la subida al Morrión. Es la parte más delicada de la subida porque son algo menos de un km con muchísima inclinación por un camino pedregoso y, en esta época del año, con escarcha helada. Al final hay que trepar ayudándonos con las manos para llegar a los pies del Pico del Morrión.

Superado este tramo rocoso giramos un poco hacia el sur y pasaremos delante de la cueva del Morrión donde hacemos un alto para tomar algo de fruta y aprovechar lo fotogénico del lugar para tomar unas fotos y prepararnos para la última parte de la ascensión.

Salimos de la cueva para retomar el camino que nos trajo hasta aquí y continuaremos la subida hasta entrar en una meseta rocosa desde la que ya se puede divisar Sierra Nevada, el pantano de Iznájar y la Sierra de las Nieves. La subida continúa y ya vemos ante nosotros el Pico de la Tiñosa. Desde este punto aún quedarán unos 900 metros para alcanzar el vértice geodésico.

Aprovechamos que no hace aire y que solamente hay dos personas en la cima para tomar los bocadillos tras la sesión fotográfica antes de inicia el camino de regreso.

Para el regreso, deshacemos el camino hasta llegar a las inmediaciones de la cueva y desde este lugar bajar por el barranco del Morrión que nos dejará junto al cortijo en ruinas de Cañatienda. Es la forma más rápida de bajar pero hay que ir con mucho cuidado ya que el terreno es muy vertical, hay que ir haciendo zigzag para hacer la bajada más llevadera y con mucha piedra suelta y maleza que nos dificultan el camino. En este tramo todos tuvimos algún que otro resbalón y la peor parte se la llevó nuestro amigo José Antonio que aterrizó sobre su propio tobillo haciéndose un esguince.

Gracias a la ayuda de todos los compañeros y su propio esfuerzo pudimos terminar la ruta sin recurrir al rescate.

El barranco termina en unas lomas que suavizan el descenso y en una vereda que nos lleva hasta las cercanías del cortijo en ruinas. Desde aquí, por el mismo carril de la mañana volvemos al cortijo y al pueblo de Las Lagunillas.

En resumen, una ruta de montaña difícil y muy exigente en un entorno magnífico. Nosotros hicimos este camino.

Muchísimas gracias a Juanma, Chema, Susana, Miguel Ángel y José Antonio por compartir este día con nosotros.

Subida al Pico del Cielo (1508 m) Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama

Por la mañana el hombre camina con todo su cuerpo; por la tarde sólo con las piernas.

R.W. Emerson

La Sierra de la Almijara, perteneciente a la Cordillera Penibética, es el límite natural entre las provincias de Málaga y Granada. El Pico del Cielo (1508 m) no es el más elevado de esas Sierras pero es una excelente muestra de lo que el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama nos puede ofrecer.

La ruta es muy exigente: hay que superar un desnivel de 1200 m en poco más de 7 km. Especialmente el último km de subida es demoledor. Pero no nos adelantemos, vamos al principio.

Comienza la ruta tomando un camino de tierra junto a la entrada de la Cueva de Nerja. Se puede ir en coche con precaución por el estado del piso, pero sin problemas. A unos tres km veremos un desvío a la derecha indicando SENDERO y otro a la izquierda Área recreativa. Es el lugar para dejar el coche a la sombra de unos hermosos pinos carrascos.

Al principio, avanzamos por una amplia pista forestal que alterna tierra y cemento. Se puede atrochar en algunos puntos marcados con hitos de madera. (La señalización perfecta en casi todo el camino) Esta pista nos ofrece a los 2 km el primer mirador (Del Tajo de los bueyes) desde el que podemos observar la línea de costa con Maro y Nerja perfectamente visibles, y las cimas de alrededor: la Maroma, El Cielo, La Comatocha, el Almendrillo y el Almendrón. Continuando por la pista pronto veremos el Cielo. La pista nos dejará en el entorno del Cortijo de la Civila (o Sibila) una construcción para uso forestal completamente abandonada que podría servir de eventual refugio. La pista se acaba aquí.

Comenzamos a subir por un estrecho y sinuoso sendero, al principio bastante amplio, desaparece el arbolado y la vegetación son romeros, jaras enebros y matorral diverso. Al comienzo del sendero un cartel informativo nos ilustra sobre la Cabra Montesa (Veremos algunos machos en nuestro camino). Continuamos la subida y la niebla comienza a hacer su aparición. Desde un mirador situado ya a unos 1200 m podremos echar un último vistazo a Nerja, el poblado de Maro, La herradura hacia el este y poco más.

Tras un saliente el sendero cambia de dirección y ya tenemos delante el Pico del Cielo al fondo y el Cerro de la Cabeza del Caballo a nuestra derecha. Rodeamos un pequeño cerrillo casi llaneando y el sendero nos llevará hacia la cara occidental del Cielo por donde comenzaremos la subida «de verdad». El sendero se convierte en un pedregal, nos vamos guiando por las flechas verdes y los montículos de piedras que otros montañeros han ido dejando y pronto veremos la cruz de espejos arriba a nuestra derecha. Aún tendremos que rodear un poco más, seguir subiendo hasta llegar a una meseta en la que ya veremos el vértice geodésico y la cruz de espejos. Fotos de rigor y para abajo que está muy nublado.

Si la subida ha sido dura, los primeros metros de descenso hasta encontrar el camino de vuelta son aterradores. Hay que ir hacia el oeste buscando el sendero de la Cuesta de la Luna. Muy pedregoso, con mucha piedra suelta y con nuestras piernas ya muy cansadas. Hay que vigilar cada paso que se da. Ya con el sendero bien localizado comenzamos un lento descenso. Tras tres interminables km de descenso llegamos al barranco de las Higueras que nos llevará hacia el barranco de los cazadores y algunas cuevas y refugios dejados por la erosión. Aquí se toma la vereda de las minas, en referencia a las explotaciones mineras de galena y plomo, que nos dejará, finalmente en el camino de la Fuente del Esparto un carril de tierra en ligera subida al principio, que nos llevará al Área Recreativa del Pinarillo. Aquí encontraremos la señalización de la Gran Senda de Málaga (la Etapa Nerja Frigiliana coincide parcialmente con este camino del Esparto) y, un par de km más adelante veremos la explanada en la que dejamos el coche por la mañana.

Una ruta muy dura, pero muy gratificante por el entorno, las sensaciones y la satisfacción por el reto superado. Aquí venía al pelo la cita sobre caminar que os traje hoy. A las cinco de la tarde sólo funcionaban nuestras piernas (y no muy bien)

Todo el recorrido de hoy ha quedado en este track de wikiloc.

Circular por los alrededores de Motril: subida al Cerro del Toro, Barranco de las Provincias, Fuente de la Bullarenga y camino viejo de Granada.

Escribir es como caminar en una calle desierta. Del polvo en la calle haces un pastel de barro

John LeCarré

Continuamos con el programa de desintoxicación festiva. En esta ocasión nos acercamos a Motril para hacer una ruta por los alrededores de Motril y paseamos por el parque periurbano del Cerro del Toro, el parque del Barranco de las Provincias, Vereda del Pilar para enlazar con la carretera de Vélez Benaudalla a la altura del túnel de la Gorgoracha subir hacia Cerro Gordo y descender por el sendero señalizado Antiguo Camino de Granada a Motril. Es una ruta circular con pocas complicaciones y un poco más de desnivel que la anterior con sus luces y sus sombras. Lo iremos viendo por el camino.

Comenzamos a caminar en la parte alta de Motril, en dirección hacia el área recreativa del Mirador. Aproximadamente 1 km  por una carretera con muy poco tráfico. A la derecha de ésta área recreativa comienza el camino señalizado hasta el Cerro del Toro, en una especie de parque periurbano por un camino de terrizo muy frecuentado por ciclistas y corredores.

Al llegar al km 2,5 nos encontramos en una explanada con un monolito y un cruce de caminos desde el que  iniciamos la subida al Cerro del Toro. Una fuerte pendiente al principio y un sendero bien marcado para llegar a la cima con una trepada ayudándonos de las manos. El descenso se hace bastante llevadero tomando las precauciones de rigor.

De vuelta en la explanada anterior tomaremos el camino de la derecha que baja por el Barranco de las Provincias y otro pequeño parque periurbano. Junto al aparcamiento, a la izquierda, sale el sendero del Pilar por el que caminaremos un par de km hasta alcanzar un arenal bajo los pilares de la autovía. En este punto la vereda aparece casi perdida pero se puede seguir con facilidad con el track y más adelante alcanzaremos un carril por el que se llega a la fuente de la Bullarenga (hoy estaba sin agua, pero es de admirar el trabajo de canalización para el agua). Todo este tramo se hace muy agradable por un bosquecillo de pinos.

Continuamos el carril hasta encontrar la autovía de nuevo, y continuaremos por la via de servicio en fuerte subida hasta llegar a la carretera A4133 por la que caminaremos unos dos km hasta las cercanías del Túnel de la Gorgoracha.

Un camino a la izquierda del túnel nos lleva al sendero señalizado del Camino Antiguo de Granada que nos llevará hasta el Área Recreativa del Mirador. Este sendero, muy bonito, con vistas al Cerro del Toro  y que podría ser un paseo muy agradable, se ve continuamente interrumpido por los practicantes de motocross que lo tienen absolutamente abarrancado y difícil de caminar. Si a eso añadimos el vandalismo que ha dejado los bancos destrozados y la cartelería ilegible la experiencia contemplativa pierde bastante.

Desde el Área Recreativa hasta el lugar de aparcamiento nos quedará un km por la carretera que se hace en un suspiro.

En resumen, una ruta bonita pero con dos tramos un poco desabridos. El primero, el par de km por carretera, evitable  dejando el coche en el área recreativa del Mirador. El segundo, otro km por la carretera A4133, inevitable si queremos hacer la ruta circular.

El Cerro del Toro desde distintos ángulos

Todo este recorrido ha quedado plasmado en este track.

Ruta circular por el Pantano de La Viñuela y un tramo de la Vía Verde (no oficial) Vélez Málaga-Periana

Es más fácil caminar colina abajo que hacia arriba, pero las mejores vistas se ven desde lo alto

Arnold Bennett

Para ir desengrasando de las fiestas iniciamos el año haciendo esta ruta en el entorno del Pantano de la Viñuela (cerca de Vélez Málaga) aprovechando el tramo de la Gran Senda de Málaga que transita bordeándolo y enlazamos con un tramo de la Vía Verde (no oficial) que desde Vélez Málaga llegaba hasta Zafarraya pasando por Periana.

Dejaremos el coche en el Área Recreativa de La Viñuela junto a la barrera que cierra el camino que bordea el pantano de la Viñuela. En seguida veremos los postes que marcan la gran Senda de Málaga en la etapa 8 que va desde Canillas del Aceituno hasta Periana.

El camino es muy apacible y llano, sin dificultades para la marcha y muy agradable por la cercanía del agua y el transcurso por pequeñas manchas de arbolado. La mañana ha salido muy agradable y nos cruzamos con algunos caminantes y paseantes de perros.

Hacia el km 6,6 de nuestro recorrido, ya casi en la cola del pantano tomamos un camino rural a la derecha que transita por la linde de una finca con olivos centenarios. Tras una subida de un km aproximadamente alcanzaremos un carril asfaltado por el que continuaremos uno metros cuesta arriba hasta alcanzar una era tradicional muy bien conservada. En este punto se inicia el descenso hasta llegar a unas instalaciones semi abandonadas de la Diputación de Málaga.

A la izquierda de esas instalaciones veremos un camino terrizo que es la Vía Verde (no oficial) del antiguo tren de cremallera que unía Zafarraya con Málaga. El camino está bastante desdibujado en muchos sitios, pero se sigue con facilidad. Pasa junto a un Cortijo abandonado y nos acercará hasta las instalaciones de Club Náutico que opera en el pantano. Desde este punto tomamos un pequeño sendero que por la parte alta del poblado del pantano nos deja en el lugar en el que hemos dejado el coche.

En total han sido unos 12 km, en una mañana casi veraniega y en la que nuestros pies han dejado este dibujo sobre los caminos malagueños.

Quéntar, fortificaciones de la Guerra Civil, Beas de Granada, fraile de Beas

Tengo miedo del día en que ya no pueda caminar. Porque caminar resuelve muchos asuntos.

Juan José Millás

El día amanece bastante lluvioso, por lo que decido hacer este paseo por la pista asfaltada que une Quéntar con Beas de Granada y el camino de terrrizo de la ruta Alfanevada que comienza en el camino del Barranco de Fiñana. Pretendo visitar los restos de dos nidos de ametralladoras de la línea de fortificaciones de la Guerra civil, vestigios de historia reciente y unirlos a un paseo geológico por los alrededores del conocido como fraile de Beas, curiosa formación rocosa que se ha convertido en el emblema del municipio de Beas de Granada pero que, curiosamente, se encuentra en el término municipal de Quéntar. Un paseo de poco más de 8 km para rebajar la presión de los agasajos de estas fechas.

Comienza el recorrido en el cruce de la carretera del pantano de qúentar con la pista asfaltada que une Quéntar con Beas. El camino comienza con una suave pendiente que poco más adelante se endurece. Tras recorrer poco más de 1 km llegamos al cruce con la pista terriza de Alfanevada. De momento, continuamos por la carretera unos 500 m más y a nuestra derecha veremos los restos del primer nido de ametralladoras que se encuentra dentro de una finca agrícola accesible. Se encuentra en buen estado de conservación. Probablemente fue construido por los sublevados franquistas para oponer a los defensores de la república que se encontraban atrincherados en Beas.

Regresamos por la carretera hasta el cruce con la ruta señalizada de Alfanevada que se encuentra ahora, a nuestra derecha. Nada más entrar en el carril encontraremos un ramal que sale a la derecha en suave descenso. Seguimos por este camino de tierra compactada sin dejarlo en ningún momento. Hacia el km 3,600 del recorrido encontramos otros restos de trincheras y un nido de ametralladoras correspondiente a los defensores de la legalidad replublicana. Desde este punto hay una espectacular vista de Sierra Nevada. El camino continua hasta enlazar con la pista asfaltada que llega hasta Beas de Granada. En la intersección giramos a la derecha y caminamos por la pista otros 500 m.

Llegamos a la formación rocosa del Fraile de Beas. Hay una leyenda sobre esta formación rocosa que afirma que en tiempos de los Reyes Católicos un rico comerciante construyó una estatua para esconder su fortuna, antes de partir a la lucha. Para despistar a los ladrones construyó otra igual enfrente de la primera. Ambas se conocieron como “El Fraile” y “La Fraila”. Esta segunda formación debió de estar situada relativamente cerca de las fortificaciones que hemos visto antes. Entre la búsqueda del supuesto «tesoro» y el fuego de artillería cruzado durante la Guerra Civil se provocó el derrumbe de “La Fraila”. En la actualidad sólo queda el fraile y la gran fortuna aún no ha sido descubierta.

Continuamos nuestro camino por la carretera hasta encontrar la señalización del sendero de Quéntar marcado como B5 en que dejamos la pista asfaltada y volvemos a un camino rural entre olivares. Todo el trayecto tenemos preciosas vistas del Veleta y Mulhacén. Por este camino rural desembocamos en la pista del principio y tras unos 500 m más llegamos a la confluencia con la carretera del Pantano de quéntar.

El gpsvolvió a hacer de las suyas y el track de Wikiloc quedó un poco churretoso, pero el camino no tiene pérdida.

Esta ruta está relacionada con esta otra.

Via Verde de la Sierra: 2º Tramo desde la Estación de Coripe a la de Navalagrulla y vuelta

Si caminamos lo suficiente, alguna vez llegaremos a alguna parte -dijo Dorothy

Baum, Lyman Frank . El maravilloso Mago de Oz

Se inicia este tramo de nuestro proyecto en la Estación de Coripe que cuenta con aparcamiento, restaurante, aseos, mesas de picnic y alquiler de bicicletas. Muy cerca de la estación está el monumento natural Chaparro de la Vega, un ejemplar de encina de más de 200 años de antigüedad y de grandes dimensiones.

Comenzamos a caminar en dirección al túnel de Coripe, junto a la estación. Será el primero de los cinco túneles que hay hasta la estación de Zaframagón. Hacia el km 4 de nuestro recorrido vamos a abandonar momentáneamente la Vía Verde por un camino a nuestra derecha que nos va a llevar a un pequeño mirador desde el que contemplaremos unas bonitas vistas del Peñón de Zaframagón y, un poco más adelante, veremos el abrevadero de la Alberquilla y un dolmen. Siguiendo el camino se vuelve a la Vía Verde en el km 5,9 del recorrido.

Hacia el km 7,5 encontramos las instalaciones del Centro de  Interpretación y  Observatorio Ornitológico de Zaframagón, que alberga una interesante exposición sobre la reserva natural del Peñón de Zaframagón, el buitre leonado y su entorno natural. Lamentablemente, en el momento de nuestra visita no funcionaba el  Sistema de Monitorización por Vídeo Vigilancia de las buitreras, que permite ver en tiempo real lo que hacen los buitres junto a sus nidos. Junto a este centro de interpretación hay también una cantina con mesas de picnic.

Unos 500 metros más adelante encontramos el viaducto de Zaframagón que salva el río Guadalporcún y desde el se tiene una vista privilegiada del Peñón, las buitreras y un impresionante cañón llamado El Estrechón. Al otro lado del viaducto se pueden ver los restos del antiguo molino de Zaframagón.

Un kilómetro más adelante veremos a nuestra derecha el Poblado de Zaframagón, un cruce de caminos y, a la izquierda una explotación ganadera.  A partir de este punto grandes fincas ganaderas, algunas con ganado bravo, flanquean el camino.

En el km 14,5 de nuestro recorrido alcanzamos la estación de Navalagrulla, en ruinas, con un pequeño aparcamiento y algunas mesas de picnic, tan lejos de cualquier lugar habitado que resulta difícil imaginar el propósito de su construcción.

Tras una relajada parada para reponer fuerzas iniciamos el camino de regreso por el trazado de la vía verde hasta la Estación de Coripe.

La señal de GPS durante el trayecto fue bastante débil, por lo que la grabación de la ruta en Wikiloc quedó bastante accidentada, no obstante la dejo aquí como orientación de las distancias.

Para documentar la ruta hemos utilizado la Web de la Vía Verde de la Sierra y la de la Fundación de Vías Verdes de España.

Circular Santa Olalla del Cala, Minas del Tauler

Si estás buscando ideas creativas, sal a caminar. Los ángeles le susurran a los hombres cuando salen a dar un paseo

Raymond Inmon

En esta ocasión nos dirigimos a la localidad onubense de Santa Olalla del Cala, en la Sierra de Aracena, fin de etapa jacobeo para la Ruta de la Planta, lugar estratégico en el tránsito de minerales entre Almadén de la Plata, Riotinto o Zufre. El camino discurre por el antiguo trazado del tren minero, pistas rurales y el callejeo urbano habitual. Ruta muy frecuentada por ciclistas, en esta ocasión el día frío y en ocasiones lluvioso hizo que apenas encontráramos un puñado de personas. Completamos la ruta con la visita al Castillo y la Iglesia de la Asunción. Nuestro amigo José Antonio nos acompañó en esta travesía.

Iniciamos el recorrido junto a la Plaza de la Constitución y por las calles Hermanos Quintero y Blas Infante alcanzamos el Camino  del Canrio desde el que tenemos una hermosa vista del castillo de Sancho IV que visitaremos a la vuelta. Este camino, en suave descenso nos llevará hasta el trazado del antiguo tren minero entre muros de mampostería  en secos típicos de esta zona onubense. En el tercer km de nuestro recorrido una bifurcación con un apeadero en ruinas marca el punto en el que nuestro camino de ida se encuentra con el de vuelta. continuamos por la derecha ya encajados entre las clásicas trincheras de ferrocarril y sumergiéndonos en la dehesa de encinas y alcornoques salpicada de higueras acebuches, lavanda y jara.  Explotaciones ganaderas de ovejas y cerdos ibéricos jalonan el camino.  Hacia el km 9 del recorrido vemos una suntuosa casa en ruinas que en su día albergó a los ingenieros de la mina nos da salida al camino que une Santa Olalla con la cercana población de Cala.  Para acceder a este camino hay que cruzar una cancela (que dejaremos cerrada) y continuaremos por él otros dos km hasta llegar a la corta de la mina del Teuler. Esta explotación minera a cielo abierta se encuentra actualmente llena de agua y en los estratos de sus paredes se puede ver todo tipo de vetas mineras.

Tras un breve descanso iniciamos el regreso, en esta ocasión por el camino señalizado y, al llegar a la casona abandonada, continuaremos de frente. A la vuelta encontramos explotaciones agrícolas de grandes dimensiones y muy cuidadas. El día se ha abierto un poco y los cables del tendido eléctrico aparecen repletos de ruidosos pájaros. Los cerdos y las ovejas se acercan al escucharnos creyendo, tal vez, que somos los proveedores de la comida.

Hacia el km 15 entramos en una zona de huertas y ya podemos ver una magnifica perspectiva del castillo. Frente a la cooperativa agraria del pueblo y junto a los restos de un apeadero del tren tomamos una callecita que nos lleva a la zona del castillo y la iglesia.

Subimos una empinada cuesta junto a un crucero de piedra, pasamos por la iglesia de la Asunción, otrora sinagoga y mezquita y visitamos el castillo. El Castillo de Santa Olalla tuvo su origen a finales del siglo XIII y tras numerosos avatares llegó a finales del siglo XX en estado bastante ruinoso. Su aspecto actual se debe a una campaña de restauración llevada a cabo por la Junta de Andalucía entre 2005 y 2007.

En resumen, una sencilla, agradable y variada ruta para disfrutar de la fauna y la flora local. Hoy grabamos este track.

Desde Quéntar al búnker y trincheras de la Ventanilla, Los Puntales y el Puente del Duc

«No quiero caminar entre locos», dijo Alicia. «Oh, no puedes hacer nada», le respondió el gato, «todos estamos locos aquí»

Lewis Carrol, Alicia en el país de las maravillas

En un soleado día de temperaturas invernales salgo con mi hermano Emilio a hacer esta ruta mañanera por los alrededores de Quéntar.  La ruta transcurre por senderos y caminos rurales con una cierta pendiente. El sendero está recientemente señalizado pero el vandalismo de los motociclistas ha excavado profundos surcos en las partes del sendero que hacen el camino un poco azaroso. Cuando llueva, el agua profundizará esos surcos y harán los senderos impracticables.

Tras una aproximación desde el lugar en el que comenzamos a caminar llegamos al río Aguas Blancas por la calle del Río, que baja detrás del Ayuntamiento. Cruzamos un puentecito junto a la señal de inicio del sendero A-5 Quéntar, Queso, Quéntar del usuario de wikiloc @rutasdequentar.  Tras unos metros junto al río llegaremos a una intersección con otras rutas y comienza la subida. En ochocientos o mil metros de sendero se alcanza el Cerrillo de los Almireces, punto emblemático de las fiestas de moros y cristianos del pueblo y en el que ya tenemos buenas vistas sobre el caserío.

Tras un breve  descanso continuamos la subida, ahora por un carril agrícola bastante suave para volver a un empinado sendero que lleva a un nuevo carril desde el que acometemos una fuerte subida protegidos por una barandilla de madera. En este punto las motos han erosionado bastante el firme y a la fuerte inclinación hay que sumar la tierra suelta. Hacia el km 3,7 de nuestro recorrido se alcanza un área de descanso junto a un búnker antiartillería de planta circular y realizado en hormigón (bien conservado) junto a restos de trincheras y los restos de un barracón militar. Desde este lugar tenemos unas maganificas vistas de la sierra de Huétor, el Calar Alto de Güéjar Sierra,  y el Castillejo de Quéntar.

Frente a las trincheras tomamos un camino que desciende junto a un olivar que nos llevará a los Puntales, dos enormes moles de piedra que flanquean el camino. A sus pies alguna cueva refugio utilizada por los pastores. El descenso continua pronunciado hasta llegar de nuevo junto al río Aguas Blancas. Seguimos por un carril paralelo al río junto a casetas de labranza. Poco después el carril se convierte en sendero junto al río hasta llegar al Puente del Duc. Desde este punto un carril rural nos devolverá al punto de inicio del sendero.

En resumen, una bonita ruta, con un cierto grado de dificultad por las subidas, interesante por el valor histórico de los restos que contemplamos, con la posibilidad de avistar cabras monteses y por un ecosistema mediterráneo de olivos, almendros y alguna encina. Una lástima que el camino, recién inaugurado, ya presenta cierto abandono, con la cartelería rota y desvaída por el sol, basura y cartuchos por doquier y el cartel de la cofinanciación tirado en medio del camino.

Se puede ver el recorrido que hicimos en este track de Wikiloc.

Editado 1/01/2022: Para inaugurar este año 2022 hicimos esta ruta en familia y dejamos Este track en Wikiloc